Joseba Fernández | Conocí a Pepe en una Asamblea del círculo Podemos de mi barrio. Después de más de 30 años trabajando en la hostelería, un accidente en 2013 hizo que empezase a cobrar una pensión por dependencia que le obligaba con 60 años a seguir trabajando sin descanso para poder vivir. Cuando me habla de su situación laboral la desesperación y la impotencia unen los momentos de silencio que a veces se producen, antes de continuar hablando de cuándo es la próxima acción de lucha, de cuándo vamos a echar a la derecha del poder y como siempre me dice cada vez que nos vemos, de si “cambiaremos algún día la sociedad.” Porque Pepe es una de esas personas donde la palabra cambio adquiere sentido de verdad.

Hola Pepe. ¿Cómo conociste la PAH?

Conocía a la PAH desde hace años, un movimiento social en defensa por una vivienda digna. Cuando llegué conocí a gente comprometida, como Agustina, Carmen y Pilar que me enseñaron el funcionamiento de la PAH, me enseñaron a entender lo que es la resistencia, la negociación y sobre todo la verdad y lo justo de la lucha contra la gran estafa bancaria.

La lucha de la PAH ha generado una enorme conciencia en toda la sociedad. El apoyo es casi total. ¿Cómo es en el día a día?   

Al principio fui asistiendo a las asambleas e integrándome como uno más de la organización. Los primeros momentos fueron muy dolorosos y me iba a casa dolido por el sufrimiento de las personas pues estaban en una situación desesperada bajo amenaza bancaria y de desahucio. Pero en la PAH se les trataba de calmar, que tuvieran fe y esperanza, que íbamos a luchar con ellas. Ocupábamos oficinas bancarias esperando a que nos recibieran el director o un superior. Gracias a la resistencia y la existencia se lograban éxitos, condonaban deudas, se aceptaban daciones en pagos y quitas de deudas. La gente nos veía y nos animaba. En las asambleas se enseñaba a empoderarte de tu caso, a luchar junto a tus compañeros, ahí era donde las afectadas se solidarizaban unas con otras, y así crecían las ganas de luchar contra todos los bancos, los gobiernos del PP, y también del PSOE, que fue quién instauró el desahucio exprés.

Ha habido una sentencia recientemente…

Sí. Pasó el tiempo y la lucha seguía en la calle, y por fin un día en Bruselas se reconoció que la mayoría de las hipotecas tenían cláusulas abusivas. Aconsejaron al gobierno español que los bancos devolvieran lo que habían cobrado de más y como siempre se hizo caso omiso. Pasó tiempo hasta que el gobierno reconoció que se había estafado a los hipotecados, y el Tribunal Superior de Justicia aconsejó que se devolviera el dinero desde mayo del 2013, no reconociendo el total del fraude a los hipotecados, a sabiendas de que estaban prevaricando. Lo que hicieron yo lo llamo prevaricación, porque a sabiendas de que era ilegal no devolvieron el dinero, pues deberían de haberlo hecho desde el comienzo del contrato hipotecario.

Teniendo serias dudas de que devolvieran ningún capital, presenté demanda contra la Caja Rural, sentencia que me fue favorable parcialmente. Se reconoció que debían de haberme devuelto el dinero desde mayo del 2013 hasta el 2016 y me quitaron parcialmente algunas cláusulas abusivas, hasta que llegó el 2016 y el Tribunal de Bruselas ordenó que se devolviese todo lo estafado desde la formalización de la hipoteca.

¿Y ahora?  

No me voy a resignar. En estos momentos estoy tramitando justicia gratuita contra quién me haya perjudicado, sea juez, Caja Rural o el Tribunal Superior de Justicia y no pienso parar hasta que la demanda se lleve a trámite y haya una sentencia que reconozca que fui estafado y me devuelvan todo lo robado.