El debate sobre la energía nuclear vuelve a primera línea de la agenda política y social gracias a la actividad del MIA (Movimiento Ibérico Antinuclear). Este espacio es donde confluyen los principales colectivos sociales que trabajan por la desnuclearización del territorio peninsular. Y es que lejos de los focos mediáticos, lo que el lobby pro-nuclear está tejiendo es nada menos que la extensión de la vida útil de las centrales nucleares en territorio del estado español más allá de los 40 años (tiempo de uso para el que la tecnología estaba diseñada). Hacía mucha falta que se sacara a la luz del debate y acción popular todos estos movimientos de los intereses de las grandes compañías eléctricas que suponen un enorme riesgo para la salud humana y de todo el territorio. Son los riesgos de seguir usando una tecnología contaminante y profundamente obsoleta por más tiempo y continuar generando residuos que necesitan de la construcción de ATIs y ATCs para su almacenamiento, es decir, más infraestructura, más contaminación y riesgos de accidente para los territorios. En el otro lado de la balanza, la posibilidad de seguir generando beneficio económico privado de las grandes compañías eléctricas con esas antiguas centrales nucleares. Tenemos una cita ya convocada el día 10 de junio en Madrid, una gran manifestación para defender el cierre definitivo de las centrales nucleares y la necesidad de un nuevo modelo energético, renovable, público y bajo control social. Será una buena oportunidad para volver a situar en la agenda la cuestión energética, la necesidad de una transición justa y sostenible que elimine, de una vez, el uso de la energía nuclear.

Para más información sobre el tema, se puede visitar la página del MIA en https://movimientoibericoantinuclear.com/