Fernando Mardones y Miguel Guerrero | El pasado mes de Febrero conocíamos la noticia de que otro centro educativo público de Fuencarral-El Pardo se iba a cerrar para el próximo curso. La noticia trascendió a través de redes sociales el día 23, aunque los equipos directivos de los centros lo conocían días antes. El IES Pérez Galdós, con 290 alumnos/as, era el elegido por la Dirección de Área Territorial para seguir su ataque a la Educación Pública.

La explicación que se da desde la DAT y que se utiliza como argumentario por todos los niveles institucionales del Partido Popular es el descenso del número de alumnas/os. Argumento falso, con los datos en la mano, ya que no existen menos matrículas que hace 5 años. Además el barrio de Peñagrande  es el único del distrito con crecimiento demográfico positivo a lo que podemos añadir la construcción del PAU de Arroyofresno, situado en el mismo barrio y con previsión de acoger a miles de familias.

En realidad asistimos a una nueva vuelta de tuerca por parte del Gobierno de Cifuentes y del consejero Van Grieken que se diferencian muy poco, a pesar de los esfuerzos estéticos, de sus antecesoras Esperanza Aguirre y Lucía Figar. La revolución neoliberal que encabezan pasa por la mercantilización del derecho a la Educación de todas las madrileñas. Para el Partido Popular, cualquier cosa está sujeta a las leyes del mercado capitalista. Y esto conlleva el desmantelamiento de la Educación Pública con cierres de centros, presupuestos claramente orientados a favorecer la privada concertada y una doctrina política inspirada en los valores puntales del neoliberalismo y de la actividad empresarial capitalista (individualismo, emprendimiento, competencia, excelencia….). Para el Partido Popular, la Educación es solo un eslabón más en el proceso productivo…y le prestan toda la atención, asunto al que no siempre le damos la prioridad necesaria desde nuestras posiciones.

Volviendo al cierre del IES Pérez Galdós es importante destacar algunas realidades. Por un lado, el absoluto desprecio con el que se trata, no solo a las familias, sino al alumnado. El equipo directivo del centro ha presionado a los/as estudiantes – recordemos que son niñas/os de 12 a 17 años – para  que firmen unos documentos solicitando otro centro que no sea el Pérez Galdós bajo la amenaza de que no les van a escolarizar, de este modo, cerca de sus domicilios de residencia. Se les ha notificado asignación de centros con una carta que debía ser dirigida a las familias y que se ha obligado a firmar por unos alumnos que son menores de edad. Además, entre el profesorado del centro, existe un importante temor a represalias en caso de posicionarse en contra del cierre. Todo ello en un contexto en el que la directora fue designada a dedo el año pasado, directamente por la Dirección de Área Territorial de Madrid capital, para ejecutar la clausura del centro, ya programada y deliberadamente planificada. Además, de la continua negativa a hacerlo centro bilingüe, se suma que el año pasado se consumaba el fin de los ciclos formativos de FP que se impartían en el centro (con un TAFAD de fuerte demanda), con lo que las familias sólo pueden esperar desde ese momento, y de hecho sólo reciben, mensajes de cierre y traslado definitivo salpicados de malos modos y veladas amenazas. La Consejería se vanagloria que todo su Claustro irá al nuevo IES de Las Tablas para el curso que viene, futuro centro que a fecha de hoy sigue siendo un solar. Tanta incompetencia y una estrategia y política educativa totalmente errada no puede ser recompensada.

Pero otra de las realidades a las que aludía sí que nos debe positivamente interesar. Aunque sea alrededor de una cuestión puntual englobada en una estrategia general contra la que se lucha desde otros espacios del distrito de Fuencarral-El Pardo como pueden ser la Marea Verde, Asociaciones Vecinales, AMPAS, Plataformas, sindicatos y organizaciones de estudiantes, etc., sí se ha generado un movimiento que reúne al conjunto de la comunidad educativa de Peñagrande. Esto, que en principio no sería raro en otro lugar, sí que lo es en este barrio, ya que carece absolutamente de movimientos vecinales y cualquier otra estructura del tejido social, en contraste con el cercano Barrio del Pilar. Alrededor de la Comunidad educativa y de la AMPA del Pérez Galdós se ha generado una agregación de movimientos de todo el distrito en apoyo a las demandas contra su cierre. Las ayudas e ideas llegan de cualquier parte. Todas ponemos nuestros recursos al servicio de la causa. Y se están consiguiendo visibilizar la movilización de manera eficiente. La pasada manifestación del 14 de marzo, la próxima del día 4 de abril, el trabajo institucional en todos los niveles (municipal, autonómico y europeo) dan fe de la creación de la nada de un movimiento con posibilidades de ganar, o por lo menos de luchar contra el sistema neoliberal. Esto significa que debemos prestar más atención a estos movimientos en defensa de la Educación Pública porque generan picos movilizadores a los que tenemos que estar atentas para impulsarlos y darles forma de permanencia. En un momento donde cuesta mucho generar movilizaciones, estas explosiones casi “espontáneas” deben ser aprovechadas sin ninguna duda.

Está todavía por ver cómo termina este episodio en el que de nuevo las clases trabajadoras vuelven a sufrir el ataque del neoliberalismo. Pero ya la simple creación de movimiento donde no había nada, nos debe hacer reflexionar sobre la importancia de la Educación como factor primordial en la lucha contra este sistema.