Pepe Mejía | Pertenece a un pueblo que vive desde hace más de dos mil años en el bosque. Ládio Veron, representante de la Aty Guaçu Guarani-Kaiowá, ha salido de la más profunda selva del Mato Grosso (Brasil) para recorrer Europa y denunciar el exterminio de su pueblo. Pero avisa: su pueblo no se doblegará y seguirá resistiendo.

En los últimos 20 años, más de 1.000 hombres, mujeres y niños se han suicidado. Entre 2000 y 2008 se registraron 410 suicidios, entre ellos muchos adolescentes. Casi siempre de la misma forma: ahorcados en la rama de un árbol. El Cacique del pueblo guaraní -alrededor de 50.000- habla pausado pero con energía.

¿Cuáles son los objetivos de esta gira por Europa?

El principal objetivo es denunciar los atropellos que viene sufriendo nuestro pueblo en su tarea de recuperar nuestras tierras, las tierras de nuestros ancestros. Denunciar el creciente poder del agronegocio y de la participación de estos grupos capitalistas en la implementación de políticas de Estado nocivas al medio ambiente y enemigas del pueblo Guarani-Kaiowa, y de todos los pueblos indígenas en general.

¿Qué intereses hay detrás del conflicto?

El Gobierno nos está quitando las tierras que son una extensión de 350.000 kilómetros cuadrados de bosques y llanuras. Quieren nuestras tierras para plantar caña, soja, eucalipto y traer ganado. Quieren destruir a la comunidad, la flora, el medioambiente y la selva. Por otro lado, quieren privatizar el acuífero Guarani que traerá terribles consecuencias.

¿Existen intereses de empresas extranjeras en el conflicto?

Existe gran interés de empresas extranjeras en el agronegocio. Quieren nuestros bosques, quieren quitarnos la vida. Raíces es una de esas empresas. Otra es Burgui que trabaja con transgénicos. Hay empresas norteamericanas y europeas. Hay alguna empresa que está fabricando un tipo de gas que no sabemos cuál es. Hay fábricas de azúcar.

¿Cuál es la situación de los derechos humanos?

Existe impunidad. Nadie se hace responsable de la muerte de nuestros hermanos y hermanas. El pueblo está muy temeroso de que el Gobierno reintegre tierras a los latifundistas. La OIT garantiza los derechos de los pueblos indígenas y todo esto está siendo violado. No podemos seguir viviendo en las cunetas de las carreteras. Y, en su intento de regresar a sus tierras, les espera una increíble violencia:  amenazas, palizas, ataques con productos químicos, tortura, violaciones, asesinatos. De los 594 miembros del Congreso, 207 representan directamente la gran industria agrícola.

¿Tenéis previsto realizar alguna actividad o acción internacional?

Para la última semana de agosto de este año queremos celebrar una gran Asamblea de los guaraní en la que pueda participar la comunidad internacional. Queremos y deseamos que cientos y miles de compañeros y representantes de asociaciones de diferentes países viajen allí y se convierta en encuentro indígena latinoamericano.

Antes de despedirse, Ládio Veron, representante de la Aty Guaçu Guarani-Kaiowá, nos dice que va al Parlamento español a denunciar las atrocidades que los colonialistas vienen haciendo desde hace 500 años. Quiere denunciar la complicidad de la clase política representada en el Congreso de su país que quiere vender tierras como si allí no viviese nadie.

Y me dice: “La expulsión de nuestras tierras significa nuestra muerte lenta, física y culturalmente”.