Jorge Sánchez (*) | Hoy, 15 de mayo, se conmemora el 69 aniversario de la Nakba. Más de 750.000 palestinos y palestinas fueron expulsados entre 1948 y 1949. Primero por las milicias sionistas y después por el ejercito israelí, convirtiendo a cerca de 1 millón de palestinas en refugiadas, la mayoría de ellas en su propia tierra.

69 años después vivir es resistir. El colonialismo de asentamiento, a diferencia del que orbita en torno a una metrópoli, sigue su curso como proyecto sionista en pleno s. XXI. Establecer un estado de mayoría judía en Palestina, ha topado con multitud de expresiones de resistencia por parte de la población autóctona. La principal y más perceptible para todos aquellos que hemos pisado Palestina sigue siendo simplemente vivir, levantarse, ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, ir al mercado…

Pero el proyecto sionista ha ido avanzando a base de políticas de hechos consumados. Una huida hacia adelante practicada por todo el espectro ideológico sionista. De hecho si la Nakba la concebimos como el proceso de colonización y expulsión de toda aquella población no judía en los márgenes de la Palestina del 48, podemos afirmar  que ésta sigue vigente y avanzando a día de hoy. Un proceso a diferentes ritmos según la coyuntura política y la agenda internacional. Pero con un objetivo final. La anexión del máximo de tierra con el menor número de población árabe en lo que siempre soñó el proyecto sionista. Eretz Israel, la patria judía. Etnocracia.

Asentamientos, colonias, puestos de control, más tierra, menos indígenas. Así se describe exactamente el colonialismo. Dependiendo del gobierno de turno. Con más o menos intensidad. Utilizando el método del palo y la zanahoria. Con una Autoridad Nacional Palestina (ANP) que solo se representa a sí misma.  La farsa de mantener viva la expectativa en los acuerdos de Oslo, se tornó en tragedia al estallar la segunda Intifada, o la Intifada de Al-Aqsa entre 2001 y 2006, cuando Sharon instaló sus tanques en la explanada de las mezquitas.

Las personas de conciencia de todo el mundo fueron llamadas en julio del 2005 a una campaña internacional de solidaridad activa. BDS; Boicot, Desinversiones y Sanciones al estado de Israel para poner fin a los vínculos académicos, culturales, deportivos, militares y económicos de complicidad con el régimen israelí de ocupación, colonialismo y apartheid. El BDS ha demostrado ser el medio más eficaz para luchar y ponerse del lado de los desheredados de la tierra, del lado de los oprimidos, del lado de los perseguidos por resistirse en toda forma posible a esta Nakba permanente.

 

La doble cárcel de los presos

Palestina se desgarra desde el pasado 17 de abril cuando 1500 de los 6300 presos palestinos en cárceles israelíes comenzaron una huelga de hambre. Presos en su propia tierra, presos que no comen como forma de protesta para pedir mejoras en las condiciones infrahumanas a las que están sometidos. La primera en la que todas las facciones políticas actúan conjuntamente. Marwan Bargoutti, uno de los lideres de esta huelga manifestó mediante una carta al New York Times las demandas básicas recogidas en las convenciones internacionales de tratamiento de población reclusa. Derechos básicos, como el fin de la negación de las visitas familiares, la atención médica adecuada y el tratamiento médico, el derecho a la educación superior a distancia y el fin del aislamiento y la detención administrativa, el encarcelamiento sin cargos ni juicio.

El silencio de la prensa estatal e internacional aterra. Clama al cielo. Cuando entramos en el día 29 de la huelga las condiciones de algunos prisioneros continúa deteriorándose. Algunos de los presos han perdido 20 Kg. Los desmayos y el progresivo deterioro, ha provocado que el Issa Qaraqe, comisionado palestino para asuntos penitenciarios, haya pedido el traslado de los presos en huelga a hospitales civiles según Ma’an News.

Ahmad Sa’adat, otro de los líderes de la protesta se reunió con el abogado Farah Bayadsi de Addameer el pasado Domingo. El Secretario General del PFLP encarcelado dijo que “la voluntad de los huelguistas deriva de la voluntad del pueblo palestino, que no ha sido derrotado y no será derrotado, y la victoria es inevitable”.

El Comité Nacional de Apoyo a la Huelga de los Prisioneros ha pedido hoy, 15 de mayo, de 11 a 14h una huelga de consumo en toda Cisjordania. La declaración del Comité insta a que las actividades de conmemoración de la Nakba se conviertan en enfrentamientos con la ocupación en todos los lugares. Al mismo tiempo se instó a todos los comerciantes a comprometerse a la campaña de boicot a los productos israelíes.

Hoy 15 de mayo se repetirán acciones en diferentes lugares del mundo. Al igual que en Barcelona el pasado miercoles, hoy serán Ciudad del Cabo, Johannesburgo, Glasgow, Durham, Los Ángeles, Londres, Estambul, Sydney, Amberes, Madrid, Atenas, Montreal, Sao Paulo, Donosti, Toulouse quienes se movilizarán en solidaridad con los presos palestinos.

Cuando vivir es resistir, cualquier manera de resistencia merece nuestro apoyo y respeto.

 

(*) Jorge Sánchez es militante de Revolta Global miembro de la RESCOP.