Pablo Rochela | Tras 17 años apartados de los escenarios, el grupo de música aragonés “El Corazón del Sapo” ha regresado en una pequeña gira cuyos beneficios van destinados íntegramente al Grupo de Ayuda a Refugiados y Refugiadas de Zaragoza. Tres fueron los conciertos anunciados en el tour solidario “2017 formas de matar con unos tirantes” entre mayo y julio en Zarautz, Zaragoza y Lakuntza.

Esta banda, cuya actividad desarrolló durante los años 90 en Zaragoza, se involucró de manera muy intensa en movimientos sociales y conflictos aragoneses, marcando a una generación de activistas y de amantes de la música hardcore y punk. La expectación fue tan grande por este nuevo concierto de la gira en Zaragoza que las entradas anticipadas se vendieron en menos de 10 minutos, quedando mucha gente sin poder comprarla. Esto hizo que se tuviera que programar otro concierto más para quienes habían quedado sin poder asistir.

Previo al anuncio del regreso a los escenarios, se lanzó una reedición limitada en vinilo del disco “La Casa Magnética”, el último trabajo del grupo en el año 2000, y cuyos beneficios también han sido destinados a las y los refugiados.

Pero todavía quedaba una sorpresa más en este regreso: “El Corazón del Sapo” anunció el 23 de abril, con tan sólo 3 horas de antelación, la celebración de un concierto gratuito previo a la gira en el Centro Social Okupado “Kike Mur” de Zaragoza. Este centro social, la antigua cárcel de Torrero, es un espacio simbólico para la banda ya que dos de sus componentes, Fer (voz) y Guillermo (guitarra), pasaron un año de sus vidas en esta prisión tras ser condenados por insumisión al servicio militar. Allí vivieron una experiencia traumática en 1997 con la muerte de su compañero de prisión Kike Mur, lo que les hizo grabar los siguientes discos con más rabia todavía y que este concierto sirviera de homenaje a su compañero fallecido.

La trayectoria de “El Corazón del Sapo”, que se inició en 1991 y terminó en el año 2000, sirvió para que, con sus 5 discos y decenas de conciertos por todo el Estado y por Europa, se convirtiera en un grupo de referencia del género. Sus letras en castellano, aragonés y euskera sirvieron para lanzar reivindicaciones contra el fascismo, el racismo, la represión, el machismo, el militarismo y las cárceles. Además de grandes canciones, el grupo fue protagonista del activismo social del momento y apoyó de manera firme a muchas plataformas de lucha.

La contundencia musical, junto con la radicalidad política de sus letras y la actitud rabiosa que demostraron en aquellos tiempos sobre el escenario, la han vuelto a traer a la actualidad, llenando todos los conciertos y llevando al éxtasis a todas las personas que asistieron.

“El Corazón del Sapo” nunca dejó de latir.

 

Fotos de Jorge Vitoria Rubio (C.C. Delicias de Zaragoza – 13/05/2017):