Poder Popular | Temer gobierna cada día más acorralado entre los casos de corrupción, las protestas masivas en las calles y la pérdida de apoyos entre sus aliados. La impopularidad del presidente golpista y la agenda neoliberal de recortes ha hecho que granjee fuertes críticas, así como movilizaciones y huelgas los últimos meses. Este miércoles la convocatoria de movimientos sociales, sindicatos y la oposición desbordó las calles de Brasilia ante los escándalos de corrupción de Temer.

Al calor de la huelga general del pasado 28 de abril con la participación de 40 millones de trabajadores/as, las protestas no se han hecho esperar y 100 mil personas se manifestaron este miércoles 24 en la capital política del país. El objetivo de poner freno a las reformas de Temer en materia social y de derechos laborales se profundizó ante las grabaciones del presidente donde se sugiere la compra del silencio de Eduardo Cunha, ex-presidente de la cámara baja y responsable de organizar la destitución de Dilma. La exigencia de elecciones directas y acabar con el gobierno golpista de Temer toma cada día más fuerza.

Así fue como en la tarde de ayer miles de personas tomaron la explanada de los ministerios y la policía reprimió con armas de fuego la protesta ante la ocupación de las sedes de siete ministerios. Mientras tanto en Rio de Janeiro, tras el recorte en las jubilaciones de los funcionarios, también se dieron enfrentamientos entre trabajadores públicos y la policía que terminaron en actos represivos.

¿La gota que ha colmado el vaso? El decreto de la cámara baja para desplegar fuerzas militares con el objetivo de hacer frente a las protestas hasta el 31 de mayo. Una medida que ha generado fuertes enfrentamientos en la cámara de diputados entre los miembros del gobierno y la oposición de izquierdas. Sin duda, una medida desesperada de un gobierno ilegítimo para mantenerse en el poder a toda costa.