Patri Alonso | El pasado viernes, día 2 de junio de 2017, Mari y Ramón, ganaderos ecológicos de Toro, han empezando una huelga de hambre pues la agencia Tributaria, con la que tienen una deuda, se quiere quedar con su finca vivienda para cobrársela.

Desde la UCCL, Unión de campesinos de Castilla y León, se nos pasó la información a la PAH de Zamora, sobre este asunto y después de estudiar el caso decidimos apoyar y hacer nuestra , su lucha.

El origen de la deuda es perfectamente sintomático de una época, y de una filosofía sistémica, ella bajo el manto del capitalismo popular, estableció que las reglas eran que no había reglas. De aquí millones de personas entraron a un juego, era el que se permitía, a buscarse la vida sin saberse que si había reglas , para ellos.

Desde la PAH de Zamora, siempre hemos tenido claro que debemos defender el derecho a la vivienda con todas sus consecuencias, los procesos de mercantilización de los derechos llevan a situaciones en las que se ve como lógico que a uno se le expolien estos, si por lo que fuera uno debe o tiene deudas con el estado, ya no hablo de entidades privadas. La lógica capitalista, lleva a que puedas perder la casa o incluso ayudas sociales.

Y desde aquí nos encontramos como siempre con el pago de una deuda a través de la pérdida de un derecho, el de su vivienda y su medio de subsistencia. Nadie se imagina que para pagar una multa uno tenga que entregar su derecho a la sanidad.

Nos encontramos ante un problema básico de expoliación típica de este derecho, la vivienda, derecho que no existe, y que no está reconocido, que no os engañen con el art. 47 del ce, pues no vayáis al juzgado que no os lo van a reconocer.

Existe la continua creencia que el derecho a la vivienda es un derecho reconocido por la constitución pero no es así forma parte de los principios rectores de la política económica. Tenemos el art. 53 en su apartado 3 que nos lo deja muy clarito:

3. El reconocimiento, el respeto y la protección de los principios reconocidos en el Capítulo tercero informarán la legislación positiva, la práctica judicial y la actuación de los poderes públicos. Sólo podrán ser alegados ante la Jurisdicción ordinaria de acuerdo con lo que dispongan las leyes que los desarrollen.

Esta familia se encuentra envuelta en una maraña legal y económica que les deja indefensos, el futuro absolutamente destrozado y profundamente desvalidos ante el aparato del Estado.

Hemos decidido apoyarle y todo el proceso de apoyo mutuo, autoorganización, reflexión colectiva y compromiso personal se ha puesto a funcionar, somos conscientes que hay una deuda que se debe pero creemos que el derecho a una subsistencia y a una vivienda no puede ser moneda de cambio en este proceso de reclamación del Estado.

El capitalismo ha provocado y provoca continuos dramas por unas reglas del juego absolutamente incompatibles con una sociedad normal y fraternal. La construcción, en su día, de una clase media que consistía en seguir el sentido común oficial , fuera del sentido de clase obrera, de la que en muchos casos se forma parte, ha construido realidades desclasadas que han llevado a verdaderos dramas personales y familiares, así mismo esto junto al elemento fundamental del individualismo y a la compra del mensaje de los fracasados y perdedores han llevado a que miles de personas expulsadas del paraíso del sistema,se encuentren sin apoyos claros para superar esos verdaderos dramas económicos. Y es aquí donde debemos construir y acoger a todas estas victimas de dichas reglas del juego y desde nuestro trabajo podremos extender nuestra realidad y hacer ver que los valores de la cooperación deben ser el eje de cualquier sociedad sana.

Estos casos son la evidencia de que solo desde el desarrollo de redes de apoyo mutuo, solo desde la construcción de un contrapoder popular podremos forzar los cambios necesarios, forzando tanto a las instituciones políticas, como a los poderes económicos.

Seguimos en la lucha seguimos en la construcción del poder popular.