Manel Barriere Figueroa | Zakine Türkeri es una periodista kurda nacida en Turquía, que en el verano de 2014 viaja al Kurdistán iraquí con el fin de realizar una serie de reportajes para la cadena de televisión en la que trabaja. A la vuelta de su viaje, decide convertir sus notas en un libro, publicado recientemente en español por la Editorial Descontrol dentro de una serie dedicada a la lucha del pueblo kurdo y a la revolución de Rojava.

La narración transcurre a través del territorio kurdo de Irak hasta la frontera Siria, entrando en Rojava y terminando en el frente de guerra donde los guerrilleros del YPG combaten cuerpo a cuerpo contra el ISIS. Zakine visita pueblos y ciudades, campos de refugiados, colegios y hospitales, desiertos y montañas, y se adentra en una sociedad atravesada por un conflicto bélico de más de 18 años de duración. Todas las familias lloran y celebran a sus mártires, porque todas las familias se involucran en un proceso revolucionario que trasciende las reivindicaciones territoriales y nacionales.

Luchar fusil al hombro contra los yihadistas, construir escuelas una y otra vez pese a la escasez de recursos, atender a los heridos y enfermos hasta la extenuación, conducir un autobús gratuitamente un par de horas al día, para contribuir de alguna manera, por modesta que sea, al levantar de un pueblo frente a la opresión.

Podríamos decir que también el texto de Zakine trasciende el periodismo, y lo dignifica, porque se acerca con honestidad y ternura a los personajes y sus historias, porque nos habla de cómo vive ella misma el contacto con esa realidad, con esas personas que han resistido a lo largo de los años y siguen resistiendo.

Hay una distancia insalvable entre quienes tenemos una vida más o menos normalizada, estudiamos, buscamos trabajo, formamos una familia, y quienes lo dejan todo de lado para comprometerse en una lucha que les viene impuesta por las circunstancias, pero que exige a su vez voluntad, determinación y sacrificio. La consciencia de esta distancia impregna el texto de un gran respeto y una cierta tristeza, porque al final, Zakine vuelve a su casa, a su vida, pero los personajes del libro, los que no han muerto durante el verano, se quedan, permanecen un día sí y otro también frente a la opresión y la barbarie, soñando que también ellos un día, podrán bajar de las montañas y terminar los estudios, buscar un trabajo, formar una familia. Es el sueño de una victoria aun lejana, pero posible.

Un verano kurdo
Historias de resistencia al ISIS, a la ocupación y al exilio
Zakine Türkeri
Editorial Descontrol 2016
170 páginas, 12 euros