Ángel Bote | Lidia y Santi tienen 35 años y 4 hijos menores de edad. Desempleados desde hace 5 años solo cuentan para su subsistencia con 655 € mensuales provenientes del RMI de la Comunidad de Madrid. Si no fuera suficientemente precaria su situación el pasado 12 de Junio fueron desahuciados de su hogar junto a sus hijos sin alternativa habitacional.

Residían en una vivienda publica de la EMVS, de aquellas que Ana Botella vendió a precio de saldo a los fondos buitres, Fidere en este caso, para que especularan con los bienes comunes.

A pesar de los esfuerzos de Lidia y Santi así como de activistas de la asamblea popular de Carabanchel por negociar con Fidere un alquiler social, finalmente fueron desahuciados, quedando una familia con 4 hijos en la calle y una vivienda vacía mas, para la especulación. Tras el desahucio su única alternativa habitacional ha sido permanecer durante unos días en un albergue concertado con el SAMUR Social.

A pesar de las visitas con su trabajadora social, de pedir soluciones a la empresa municipal de vivienda y suelo de Madrid, de visitas a la sede de servicios sociales de Madrid, se les ha negado una alternativa habitacional ofreciéndoles solamente una ayuda de 200 € de ayuda al alquiler una vez hubieran alquilado una vivienda, cantidad insuficiente para alquilar una vivienda en Madrid por los precios del mercado de alquiler , y siendo casi imposible que puedan acceder a alquilar una vivienda, con los recursos económicos con los que cuentan

Ante esta situación de indefensión e injusticia, han decidido acampar ante a la Junta Municipal del Distrito, situada en la Plaza de Carabanchel, con el objetivo de encontrar una solución a su desesperada situación y solicitar un alquiler social.

Ellos mismos nos cuentan qué les ha movido a tomar esta medida: “Queremos vivir con dignidad y que nuestros hijos tengan un hogar, no queremos caridad, queremos nuestros derechos. Los movimientos sociales como la PAH y las asambleas populares de vivienda están aportando más soluciones que las instituciones. Nosotros seguiremos luchando hasta conseguir una vivienda y no hacemos esta lucha por nosotros sino por todas las personas que están en nuestra situación. Todos los que estén en esta situación deben organizarse y luchar.”