ESTADÍSTICA

En España, las diez horas de jornada laboral
se ríen del Estatuto de los Trabajadores,

pero

transcurridas,

los obreros salen de los tajos,
suben a sus coches,
entran en los bares,
llegan a casa,
besan a sus hijos,
encienden la televisión,
y se enfrían,
se enfrían,
se enfrían…

(Antonio Orihuela)