Verano. Calor pegajoso y masificación turística. El Constitucional suspendiendo leyes catalanas incluso antes de que se aprueben. En definitiva, un verano más en Barcelona. Los medios intentan azuzar la campaña de la supuesta “turismofobia” y le añaden la criminalización contra Arran por la famosa acción en el bus turístico. En medio de este panorama, la Obra Social Barcelona anuncia ‘un gol’ a favor del derecho a la vivienda: han ocupado 6 pisos de un mismo bloque en el barrio de Poble-Sec dónde van a vivir 13 personas, cinco de ellas menores. Reivindican esta ocupación como una respuesta al mobbing immobiliario que estaban recibiendo el resto de vecinas.

El bloque, que han bautizado como Bloc Llavors (Semillas), estuvo protegido por la ley de protección de vivienda de 1953 y era de renta limitada. En cambio, ahora se puede encontrar en Idealista un anuncio dónde piden 355.000€ por un piso de dos habitaciones. ¿Por qué? Esta finca, situada exactamente en el nº38 de la calle Lleida, es propiedad de Vauras Investment. Uno de los fondos que se dedican a comprar bloques enteros, expulsar a las vecinas con rentas bajas, rehabilitarlos y volverlos a poner en el mercado. Otras compañias se dedican a la reventa de los bloques completos o al alquiler turístico, en el caso de Vauras su especialización son las viviendas de lujo. La compañía ya estuvo vinculada al desalojo de La Profana y otra expulsiones de vecinas. La Obra Social ha publicado un vídeo dónde varias de las nuevas vecinas explican su situación, hablan de Vauras Investment y explican el proyecto del Bloc Llavors como herramienta para garantizar el derecho a un techo y exigir alquileres sociales:

Hilo de tuits en catalán sobre Vauras Investiment:

El Bloc Llavors se suma a los otros dos bloques recuperados desde la Obra Social: La Jahnela (Gracia) y La Bordeta (Sants). Estas ocupaciones se impulsaron cuando el colectivo era una comisión de la PAH Barcelona. Sin embargo, hace 2 meses denunciaron la expulsión de las 22 integrantes de la comisión y prácticas antidemocráticas de la coordinación de la PAH de Barcelona, así como la desvinculación de la comisión Obra Social y el Bloque La Bordeta de la PAH.

De todas formas, fue precisamente la PAH de Barcelona la primera en ocupar pisos en una finca de propiedad vertical comprada por un fondo de inversión especializado en “pases” (es decir, este proceso de comprar, expulsar, rehabilitar y vender). Se trata de 7 viviendas en el n.º 477 de calle Aragó propiedad de Noverty SL. Una empresa administrada por el israelí Alon Ozer Yunger que tiene interpuesta una querella criminal por el Observatori DESC por contratar a la empresa Desokupa para hacer desahucios fuera de la ley y que es propietaria de 5 bloques en el barrio de Poble-Sec como denunció el Sindicat de Barri de Poble-Sec.

Sin embargo, los fondos de inversión continúan ganando por goleada pese a estos avances en la autodefensa vecinal. Un reportaje de La Directa en abril localizaba (y situaba en un mapa interactivo colaborativo) 76 bloques de propiedad vertical  que habían sido comprados por diferentes tipos de empresas dedicadas a la especulación inmobiliaria y esta misma semana la propia Directa ha informado de 6 nuevos bloques comprados por un fondo francés en el barrio de Poblenou. Las ocupaciones no han sido la única respuesta y ya hace meses que las vecinas de algunos de estos bloques se están organizando. Uno de los casos más emblemáticos es Leiva 37 en el barrio de Hostafrancs, dónde los alquileres han subido un 40% el último año, y que ha conseguido que el Ayuntamiento compre el bloque para dedicarlo a alquiler social. Otros bloques que se han organizado son los de la calle Lancaster del Raval, Entença 151, Roger de Flor 39, Tetuan 31 o Nou de la Rambla 128. El Sindicat de Llogateres está apoyando la construcción de una red de bloques en lucha en la que participan algunos de estos.

El problema con la compra de fincas de propiedad vertical convive con muchos otros como los pisos turísticos ilegales, los pisos vacíos en manos de bancos o la pobreza energética. Otro colectivo que anunció la ocupación de 7 viviendas en un bloque fue el Grup d’Habitatge de Sants que reforzó así a 3 familias que ya estaban ocupando en Llança 29, un bloque propiedad de la SAREB. Este mismo colectivo lleva más de un mes apoyando la lucha de las vecinas del Bloque Sugranyes para conseguir que el Ayuntamiento de Barcelona garantice el acceso al agua potable en el edificio.