Patricio Alonso | A raíz de las proliferación de noticias del ámbito jurídico sobre cuestiones laborales, me ha parecido interesante reflexionar sobre algunos aspectos de la lucha sindical actual y los instrumentos institucionales.

Si algo creo que nos queda claro, a estas alturas, y a todas, es que la lucha sindical de los sindicatos mayoritarios, esta dirigida por una premisa clara, que es el pacto social con todo un conjunto de elementos claves que vienen a determinar dicha estrategia y que las dos centrales sindicales mas importantes, CCOO y UGT, lo tienen como un elemento fundamental en su política sindical.

Dentro de este elemento clave, esta la judicialización de la pelea laboral, tenemos dos elementos justificativos que nos pueden llevar a esta situación, una la aceptación del marco legal y por lo tanto asumir que dicho marco jurídico es correcto y aceptable, y otra podría darse por una cuestión puramente práctica, estratégica, siguiendo la tradición, que en este país, una de las grandes centrales sindicales ha llevado a cabo, la de ser muy pragmáticos e intentar sacar cualquier ventaja para los trabajadores, sea cual sea el marco legal, sin determinar su aceptación ideológica, si, su uso práctico.

De esto tenemos ejemplos claros en la historia, los comités paritarios y los jurados mixtos.

Los Comités Paritarios creados por decreto-ley de 26 de noviembre de 1926, obra de Eduardo Aunós, ministro de Trabajo bajo la Dictadura de Primo de Rivera. Su objetivo era regular las relaciones laborales. Estaban dentro de la Organización Corporativa Nacional. Tenían funciones jurisdiccionales e inspectoras. Hacían y aprobaban leyes sobre las condiciones laborales y se encargaban de resolver los conflictos entre la patronal y los obreros. Estaban formados por vocales, representantes de los patronos y de los trabajadores, siendo el numero el mismo de ambos, siendo presididas por un representante del gobierno y eran nombrados de forma libre por los patronos y por los sindicatos. Hemos de indicar que la UGT monopolizó toda la representación por cuanto la CNT, estaba prohibida y perseguida.

En 1931 fueron sustituidos por los Jurados Mixtos creados por la reforma laboral de Largo Caballero (UGT). Se basaron en los comités paritarios de la dictadura de Primo de Rivera.

Luego se determinó una estrategia de participar en el sindicato vertical y de ahí salieron las comisiones obreras, indudablemente en este caso estábamos también ante un ejercicio estratégico claro de erosionar y de llegar a más trabajadores, e influir en las normas legales que permitieran una mejoría en las condiciones laborales de los trabajadores.

En el elemento constructor de la realidad jurídica laboral, tenemos como una fuente del derecho los propios agentes sociales. Desde esta realidad teniendo como base mínima, el estatuto de los trabajadores, se nos pone encima de la mesa la idea de la construcción básica del ordenamiento jurídico laboral, las normas laborales, las construyen los agentes sociales en disputa.

Y aquí empieza el problema, ¿con que construyes la pelea?, ¿que ofreces al contrario como elemento disuasorio?, el ordenamiento jurídico y la base de una sociedad burguesa liberal tiene como principio básico, como un derecho, la propiedad privada, regulada y protegida en el código civil y en el código penal. El trabajo no esta garantizado por más que sea un derecho, y no esta garantizado, por cuanto esta privatizado y se construye a través de una relación jurídica entre partes que como se establece en la normativa jurídica puede ser denunciada por una de las partes y por lo tanto, finalizar.

Ante esta situación, la construcción de la normativa laboral se determina en torno a la disputa entre opuestos , a la capacidad de cada una de las partes en ese proceso de negociación, de la imposición de sus postulados en dichas normas. Hemos de indicar que el derecho laboral en lo que se diferencia del derecho civil, es que parte de una desigualdad, por lo que el derecho laboral trata de proteger a una de las partes del contrato de trabajo para equipararla con la otra, a diferencia del principio de igualdad jurídica del derecho privado,que para nada parte de desigualdades y que viene a tratar a ambas partes en situación de práctica igualdad.

Pues partiendo de esto, debemos tener en cuenta que los procesos negociatorios, y cualquiera lo sabe, se basan en la capacidad de las partes de imponerse al otro y evidentemente en procesos de cesión.

La negociación no puede llevarse a cabo sin explicarle a la otra parte que el conflicto no le interesa por cuanto puede llevarle a perder su posición.

Y por lo tanto, el continuo rechazo de la reivindicación y movilización de los trabajadores en la construcción de las condiciones laborales, pone a la negociación en peligro por cuanto esta situación conocida por el contrario, establece la anulación de la capacidad de persuasión.

La negociación es el proceso por el cual las partes interesadas resuelven conflictos, acuerdan líneas de conducta, buscan ventajas individuales y/o colectivas, procuran obtener resultados que sirvan a sus intereses mutuos.

Debemos tener claras varias cosas, la participación de los sindicatos mayoritarios en las instituciones laborales, no se hace como algo estratégico, fundamentalmente, es una apuesta de principios, partiendo de que este es el proyecto político, sindical que tienen, todo este entramado esta construido por ellos, desde el punto de vista de los convenios, las normas laborales más básicas, no debemos olvidar tampoco su influencia en las instituciones judiciales.

No estamos por lo tanto ante una apuesta de tipo estratégico en el camino de la construcción de un proyecto alternativo socio laboral, para nada.

Bien pues es evidente que entonces hasta ni siquiera saben negociar, elemento clave en su apuesta. Para negociar debes tener claro que la otra parte no tiene ninguna obligación de ceder, excepto si tiene claro que en algún momento puede perder sus posiciones, para ello tu debes construir una realidad que sea perfectamente sentida por el contrario, y para ello tu debes tener un proyecto, un proyecto alternativo, la negociación debe ser una herramienta, no un fin en si mismo, las herramientas deben estar impregnadas de los principios de tu objetivo final, de tu proyecto, pero claro para eso tienes que tenerlo.

Desde el punto de vista laboral, la construcción de este derecho surge desde la disputa entre contrarios, desde la realidad de la confrontación en el tajo, en las fabricas, en los centros de trabajo, esta realidad llevo a los teóricos del derecho en su construcción como doctrina, a analizando la realidad entender que los trabajadores estaban en posición de desigualdad y de aquí surge un principio básico, el principio protector, que contiene tres reglas:

Regla más favorable: cuando existe concurrencia de normas, debe aplicarse aquella que es más favorable para el trabajador.

  • Regla de la condición más beneficiosa: una nueva norma no puede desmejorar las condiciones que ya tiene un trabajador.
  • Regla in dubio pro operario: entre interpretaciones que puede tener una norma, se debe seleccionar la que más favorezca al trabajador.
  • Y el principio de irrenunciabilidad de derechos, El trabajador está imposibilitado de privarse, voluntariamente, de los derechos y garantías que le otorga la legislación laboral, aunque sea por beneficio propio. Lo que sea renunciado está viciado de nulidad absoluta. La autonomía de la voluntad no tiene ámbito de acción para los derechos irrenunciables. Esto evidencia que el principio de la autonomía de la voluntad de derecho privado se ve severamente limitado en el derecho laboral.

Alguien le ha explicado a los trabajadores que esto existe y el porque?

Es claro que estos elementos se están perdiendo, con las continuas reformas laborales que han llevado a situaciones procesales mas permisivas con el empresario, dándole la vuelta a la realidad, pudiendo indicar que se nos pone a la empresa como en situación de inferioridad ante los trabajadores.

Los procesos de construcción del derecho, derivan de la continua relación entre las partes y su disputa continua, si esto no es llevado a las mesas de negociación, a los marcos legales y a las instituciones jurídicas de este ámbito, se van a quedar fuera de juego.

Existe ya la tentación de romper con la dinámica de interpretar las normas en función de la desigualdad entre las partes, porque? Pues muy sencillo, ¿alguna vez hemos escuchado a los dirigentes sindicales, los de los mayoritarios, hablar de la perversión de las relaciones laborales, de la injusticia de como se reparte la plusvalía?

Los procesos de negociación y lucha van unidos en el proceso de política sindical, los procesos de interpretación política de la realidad también, y no soy de los que piensa que los sindicatos mayoritarios no tengan proyecto, claro que lo tienen, lo tienen delante, viven en él. Y es donde empieza nuestro problema, pues la sociedad en la que vivimos, en sectores de la izquierda la lucha de clases es un elemento anticuado y finalizado, que no determina para nada sus labor diaria, con lo que ponen encima de la mesa la falta de necesidad de un derecho laboral, basado y nacido de la lucha y la desigualdad, del reconocimiento de debilidad de una parte, si no hay lucha de clases, si no hay enfrentamiento de diferentes no existe necesidad de un derecho propio.

Nos llevan hacia el paraíso liberal, pero existe una realidad que les supera y es que la lucha de clases no se dicta por decreto, existe una realidad cotidiana que nos la pone delante, como la ley de la gravedad.

Los conflictos laborales que se están dando estos días, los trabajadores de EULEN, el anterior de los estibadores, y los de las kellys, todo ello nos demuestra, demuestra y creo que los liberales no, ellos ya lo saben, que la disputa de intereses de clase es el pan de cada día.

Si una sentencia del Tribunal supremos dice que el descanso del bocadillo no es tiempo de trabajo es porque no se ha puesto en el convenio de este sector, por ello los convenios deben ser elementos surgidos claramente de la construcción de los trabajadores, y ello nos determinara un futuro mejor a nivel institucional. Y no hablo del otro.

 

Patricio Alonso es abogado laboralista de la CGT de Zamora y Militante de Anticapitalistas.