• Miembros de Anticapitalistas han considerado en suVIII Universidad de Verano que el pacto alcanzado en la Comunidad Autónoma resucita a los socialistas y desgasta a la formación morada

Poder Popular La portavoz de Podemos en Cádiz, Laura Mignorance, y el diputado de Podemos en la Asamblea de Madrid Raúl Camargo han valorado el pacto de gobierno entre PSOE y Podemos en Castilla La Mancha como un acuerdo que sitúa al partido socialista como parte de la solución a la crisis económica y social del Estado español, en lugar de como parte del problema, que fue como lo identificaron los sectores movilizados en el 15M. Las valoraciones de los integrantes de Podemos y miembros de Anticapitalistas han tenido lugar en el marco de la VIII Universidad de Verano que Anticapitalistas celebra esta semana en La Granja de Segovia, en un taller titulado Seguir siendo alternativa al Régimen, ¿Por qué es un error gobernar con el Psoe?

Las razones que justifican la crítica al pacto alcanzado por Podemos el mes pasado en esta Comunidad, el primero de otros que pueden llegar, según han señalado, son complejas y atienden a razones históricas. Razones ligadas con la evolución de la socialdemocracia y con el fracaso de alianzas similares (por ejemplo, la participación de Refundazione Comunista en el gobierno Prodi) que convierten la hipótesis seguida por una parte de la dirección de podemos en “la crónica de una decepción anunciada”.

Raúl Camargo ha ubicado la política del PSOE en la tradición de los partidos socialdemócratas que, tras el afianzamiento del neoliberalismo aupado por los gobiernos de Thatcher y Reagan, se marginaron en una posición de alternancia de los partidos conservadores, con posturas progresistas a la hora de abordar ciertas políticas sociales, pero inmovilistas en todo lo que tiene que ver con el cuestionamiento de los pilares estructurales neoliberales. Además, ha apuntado a particularidades propias del partido socialista español que participan de su crisis, un partido que estaba “desmantelado” en la Transición, acusado desde sus orígenes de una incapacidad para agregar y movilizar a capas amplias de la población, como sí pueden estar haciendo las propuestas de Corbyn y Sanders. Es por esto que considera un error la decisión de cogobernar con el PSOE de Page y estima como necesidad urgente definir una estrategia clara y consensuada que dé coherencia a la praxis política hacia el PSOE, frente a la volatilidad de  la política basada en la gestión de lo inmediato, el análisis de la coyuntura y la preocupación por “el titular del periódico del día siguiente”.

Para Laura Mignorance, el ejemplo más cercano del fracaso que supone para un partido de izquierdas entrar en gobierno con los socialistas es el de Izquierda Unida en Andalucía en 2012, un acuerdo que la portavoz de Podemos ha catalogado como “brillante” para el PSOE y “desastroso” para IU, puesto que esta, no solo no pudo ganarse a las bases socialistas en la práctica política, sino que tuvo que cargar a sus espaldas con medidas que atentaban contra las clases populares y trabajadoras, como el despido de hasta 4.500 profesores o los recortes llevados a cabo.

La alternativa frente a la lógica “gobernista” que ha seguido Podemos y a la política del “mal menor”, pasa, para los miembros de Anticapitalistas, por dar apoyos concretos al PSOE que desgasten y frenen al Partido Popular. Apoyos que se dirijan a recuperar los derechos de las clases populares, pero muy alejados del pacto de cogobierno alcanzado que lo que consigue es resucitar a un partido que fue situado en el centro de la crisis social en las movilizaciones de 2011.

Mignorance ha apuntado, además, como propuestas para la hoja de ruta programática, la necesidad de implantarse en las luchas sociales; de construir una alternativa “confiable” que defina el programa de transición más allá de consignas y de reconocer los límites institucionales que impiden llevar a cabo una política alternativa.