Oscar Blanco | Las Kellys de Barcelona han presentado hoy la “Plataforma SOS Kellys” con el apoyo de CGT Barcelona, CNT Barcelona , la Intersindical Alternativa de Catalunya, la  Coordinadora Obrera Sindical y  Somos Sindicalistas. Vania Arana, camarera de piso y miembro de las Kellys Barcelona, ha explicado que el objetivo de la plataforma es “que no se firme el convenio de hosteleria de Catalunya que han presentado UGT con la patronal”. Firma prevista para el próximo 6 de septiembre. Las organizaciones sindicales denuncian que el convenio ampara la cesión ilegal de trabajadoras a través de las externalizaciones y se reunen para defender la Ley Kelly que exige prohibir las externalizaciones en el Estatuto de los trabajadores. La plataforma ha convocado concentración el miércoles 6 de septiembre a las 15 horas en la Plaza Urquinaona de Barcelona.

El convenio de la industria de la Hosteleria y el turismo afecta a todos los alojamientos turísticos, a los locales de restauración, caterings, discotecas y similares o incluso billares y salones recreativos. Por tanto, se trata de las condiciones laborales de centenares de miles de trabajadoras en Catalunya que llevan negociando Comisiones Obreras y UGT con la patronal los últimos meses. Para entender la importancia de un convenio como este sólo hay que recordar que un 12,5% de los contratos que se han firmado durante 2017 en el Estado Español eran de camareros y que 452.000 personas trabajan en el sector turístico en Catalunya según el Idescat. Desde el inicio de las negociaciones las Kellys se han movilizado, pese a no tener representación sindical en el sector, para exigir formar parte de las plantillas de los hoteles y el fin de las empresas multiservicios.

“Queremos ser plantilla directa del hotel porque el hotelero es el que marca nuestro trabajo” explicaba Vania Arana que ha recordado las condiciones en “un estado ya no precario si no de esclavitud” cobrando incluso “1 euro por habitación” con “horas extras que no se pagan” y jornadas de “10 o 11 horas” pese a los contratos de 8h. Arana también ha criticado que el convenio fija salarios de 1200 euros pero que la realidad de las camareras de piso está muy lejos (700 o 800 euros y en algunos casos tan sólo 500) por ser consideradas plantilla externa. Los sindicatos aliados se han manifestado en el mismo sentido. En representación de CNT Barcelona, Anaïs, ha expresado su “más profundo rechazo a la normalización de modelos contractuales como la subcontratación” y el compromiso con la lucha de las Kellys por la contratación directa.

El pre-acuerdo de UGT y la patronal se propone regular las externalizaciones e incluir una clausula de equiparación salarial. Arana ha juzgado esta medida como una cobertura legal a las externalizaciones de actividad principal y ha pedido a UGT “que no firme ese preacuerdo porque significaría que no esten vendiendo a las empresas externas, legalizar las empresas que nos están quitando la salud” y también han pedido a CCOO “que se oponga al Convenio y no se lave las manos”. Teresa de la COS ha sostenido que el intento de regular se trata de una “burda legalización del fraude” y “muestra el cinismo de la patronal” porque la externalización resultaría más cara que la contratación directa con salarios y derechos iguales. La COS ha argumentado que las actuales multas por cesión ilegal no funcionan porque no son disuasivas y abogado por herramientas penales contra estas prácticas.

Luís Blanco de la IAC ha argumentado que aunque CCOO y UGT puedan legalmente llegar al acuerdo que consideren “sin consultar a los trabajadores si les da la gana” no tienen la legitimidad de hacerlo y ha criticado el sistema de representación sindical surgido de la Transición como perverso por evitar que ningún movimiento sindical pueda disputar a los mayoritarios la representación legal que ostentan. Todos los sindicatos se han mostrado muy críticos con los dos mayoritarios y su aval a ofensivas contra los derechos de los trabajadores como las reformas laborales. Blanco les ha afeado “alejarse de las problemáticas obreras” y ha llamado a rechazar el convenio como un paso para “reconquistar lo que es justo y nos pertenece”. Las Kellys tienen claro que no van a desistir en su lucha si la firma del convenio se acaba produciendo y Arana ha concluido que estarán “la calle luchando de todas las maneras posibles: calle, lucha política, lucha judicial y lo que haga falta” y ha hecho una llamada a respaldar futuras movilizaciones.