2 de septiembre

Brigada Kalimera | Tal como acordamos un par de días antes, el sábado 2 de septiembre tuvimos la oportunidad de participar en Kommoyna, invitadas por Unidad Popular, en una charla-coloquio sobre la nueva ola de islamofobia en Europa. En relación especialmente con los últimos atentados como el ocurrido en Barcelona el pasado 17 de agosto. También quisimos aprovechar para presentar nuestra Brigada ante una parte del tejido social griego.

En dicha charla, a la que asistieron una veintena de personas participantes activamente en el mundo asociativo sobre todo en el ámbito antirracista, intervenimos las cuatro personas que conformamos actualmente la Brigada Kalimera.

Gerardo explicó en inglés y brevemente los orígenes de la Brigada meses atrás como propuesta del Área de Política Internacional de Anticapitalistas para fomentar la solidaridad entre activistas y voluntarias del Estado Español y Grecia, la apertura de Brigada a otras personas más allá de esta organización y nuestros objetivos, ya explicados en crónicas anteriores.

Ainara describió las nulas y represivas políticas del Estado Español en materia tanto en materia de inmigración como en asuntos relacionados con las personas refugiadas, poniendo de forma especial el foco en sucesos como el ocurrido en la Playa del Tarajal en febrero de 2014. Asimismo, también contó las distintas iniciativas solidarias al respecto, casi todas a título individual o partiendo del tejido asociativo, así como alguna que otra medida, de un mayor valor simbólico, tomada por los ‘Ayuntamientos del Cambio’.

Por su parte, Nico contextualizó el atentado de Barcelona del 17-a. Sobre todo en relación al Proceso Soberanista desarrollado en Cataluña en los últimos años y de la Guerra Sucia emprendida por parte de los Aparatos del Estado Español contra el mismo y del llamado Pacto Antiyihadista, describiendo las posiciones al respecto de los distintos actores políticos, mediáticos y comunicacionales.

Por último, David terminó dando un repaso a las distintas reacciones islamófobas ocurridas en el Estado Español, también previas, pero sobre todo a raíz de este último atentado. Reacciones de de representantes polític@s, como de grupúsculos fascistas o de la sociedad civil. Así como también repaso las respuestas más integradoras, inclusivas y solidarias al respecto dadas en el mismo tiempo y espacio.

Tras nuestra intervención, que aparentemente y en líneas generales, pareció tener buena acogida entre las personas asistentes, tuvo lugar un pequeño debate en el que quedó claro el interés que despierta el Pacto Antiyihadista que suscriben en nuestro Estado Partido Popular, PSOE y Ciudadanos, el posicionamiento oficial de PSOE y Podemos ante los atentados, el uso de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado de manera ilícita contra determinados procesos políticos y las reacciones que se dan igualmente en nuestra frontera contra la islamofobia para ponerle freno.

Una vez concluido el acto, permanecimos un rato en el local, que celebraba su Fiesta de Fin de Verano, momento en el cual aprovechamos para entablar conversación con alguna de las personas asistentes a la charla e ir concretando futuras actividades a realizar durante nuestra Brigada.

DÍA 4

La tarde del lunes 4 de septiembre tuvimos al fin la oportunidad de conocer de primera mano la realidad del CITY PLAZA, un antiguo hotel céntrico de más de cien habitaciones. Actualmente es utilizado para acoger a más de 400 personas refugiadas de más de 10 nacionalidades distintas, lo que le convierte en el squat (ocupación) más grande y el de mayor referencia de la ciudad.

Después de subir brevemente a la zona de la cafetería en la primera de sus siete plantas donde la actividad era bastante frenética, volvimos a bajar junto a dos miembros de otra brigada proveniente de Catalunya y dos chicas francesas. En la planta cero en un pequeño patio ajardinado del hotel, María, una de las personas voluntarias, nos empezó a explicar la historia del hotel y cuál era su funcionamiento cotidiano.

El hotel, que llevaba cerrado por impago a sus trabajadoras desde 2010, fue ocupado en mayo de 2016. La ocupación fue aparentemente ‘improvisada’ y sin ninguna organización grande detrás para acoger y dar alojamiento al gran número de personas refugiadas que llegaban principalmente a una plaza cercana. Además para hacer contrapeso a la presencia, también en los alrededores, de una sede del partido neonazi Amanecer Dorado.

Actualmente, cómo ya se ha indicado en un párrafo anterior, alberga a más de 400 personas, de las cuales, más de 165 son niñ@s. En el hotel se programan distintas actividades enfocadas a todo este perfil de personas. Destacan obviamente el Espacio Infantil y, asimismo, el de Mujeres dónde se busca especialmente que éstas se relacionen entre sí y que hagan más actividades fuera de las habitaciones del hotel. Cómo no podía ser de otra forma, las clases de griego también suponen una de las principales actividades del recinto.

El CITY PLAZA, también tiene sus restricciones: la prohibición del consumo de alcohol y del uso de la violencia, así como la de subir alimentos a las habitaciones. Asimismo, y salvo una razón especial, todas y cada una de las personas allí alojadas deberán al menos cumplir con un turno de trabajo de tres horas a la semanas. Así se pretende fomentar la participación colectiva y la implicación integral en el proyecto.

A continuación, volvimos a subir a la primera planta, a la zona de la cafetería. Allí pudimos observar los distintos cuadrantes en el que se organizan los turnos de trabajo, así como las distintas normas de comportamiento para dentro del hotel. todo ello pegado en distintas pizarras y corchos. Mostramos un especial interés en colaborar de algún modo en sus tareas cotidianas, confirmando David y Gerardo su participación en el siguiente turno de vigilancia nocturna. Finalmente, nos condujeron a la cocina para que pudiéramos colaborar en la preparación de la cena de ese día.

Así, mientras pelábamos y cortábamos patatas asesoradas por el equipo de cocina, liderado por un antiguo chef de cocina con experiencia laboral en su país, intercambiábamos impresiones sobre esta iniciativa de autogestión y de colaboración entre refugiadas y voluntarias de distintos orígenes para dar respuesta a un problema concreto y nos quedamos pensando en cómo un modelo así puede ser extensible a otras realidades.