Oscar Blanco | La última semana de la campaña del referéndum del 1 de octubre comienza con la aceleración de los acontecimientos que supuso la jornada del 20 de septiembre. Desde entonces hemos visto hasta una acampada frente al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya que algunas personas llamaron el “15-M indepe”. Òmnium y la Asamblea Nacional Catalana llamaron a la “movilización permanente” hasta que las 14 personas detenidas por organizar el referéndum estuvieran en la calle. Jover fue cesado y la Sindicatura Electoral renunció en cascada después que el Govern diera por finalizada su función para esquivar las multas de entre 6 y 12.000 euros diarios por su implicación en la convocatoria del referéndum. La Fiscalia citaba a declarar a decenas de personas por replicar la web del referéndum y la web dónde consultar dónde votar. El viernes salían a la calle las últimas personas detenidas y unos 5.000 estudiantes participaban en la ocupación del Edificio histórico de la Universidad de Barcelona en la plaza Universidad.

Esta ocupación se producía durante la concentración convocada por la plataforma Universitats per la República, que ya había llenado la Plaça Cívica de la Universidad Autónoma de Barcelona el día anterior, y se anunciaba hasta hoy lunes 25 pero se va a alargar más. Justo hoy lunes se ha hecho pública la ocupación del rectorado de la Universidad de Lleida por la misma plataforma. Durante todo el fin de semana el edificio y la Plaza Universidad se convertían en un símbolo “de la lucha contra el autoritarismo del PP y del Estado español” cómo decía el diputado de Podem en el Parlament y miembro de Anticapitalistes, Joan Giner en un acto del sábado. Debates, charlas, conciertos y afluencia masiva que daban paso el domingo por la mañana a que desde el edificio se repartieran un millón de papeletas al concluir la concentración de ANC y Òmnium en Barcelona. Esta convocatoria de Omnium para el domingo en todas las vilas catalanas “La Marató de la Democracia” daba pistas de como puede evolucionar la semana: por cada cartel confiscado, 100 nuevos; por cada pancarta retirada, 100 nuevas, por cada papeleta interceptada, 100 nuevas.

Los días previos en las ciudades y pueblos se replicaba una y otras vez las encarteladas masivas impulsadas desde la iniciativa espontanea “Empaperem” como respuesta a la confiscación de material. La iniciativa deja imágenes tan insólitas como un cartel de Arran al lado de uno de los carteles oficiales de la Generalitat. Las diversas Policiales locales continúan requisando material e identificando a personas en actos. Seguramente lo hacen extralimitandose respecto a lo que señalaba la sentencia del Tribunal Constitucional, que apuntaba a la preparación del referéndum y no a la expresión de opinión por parte de particulares. Las caceroladas diarias se pueden escuchar desde el miércoles a las 22h en muchas vilas catalanas y algunas de ellas no son precisamente feudos del independentismo.

También van apareciendo nuevos espacios de organización desde abajo. Además de los comités en defensa del referéndum impulsados por la Izquierda Independentista en los últimos meses, han surgido comités en defensa del barrio y las libertades en Poble Sec y el Raval de Barcelona impulsados desde otros ámbitos como el Ateneu Cooperatiu La Base. A raíz de la ocupación de la UB, la Coordinadora Diagonal que agrupa a las asambleas de Facultad de ese campus ha promovido diversos encuentros que han llevado a la creación de la Asamblea de Base Estudiantil que se pretende exigir a los rectorados que se posicionen y paren las clases hasta el fin de la represión estatal. Una petición similar había impulsado el Consejo de Estudiantes Universitarios de Catalunya con el apoyo de diversos sindicatos estudiantiles y organizaciones juveniles. Además, Universitats per la República y la Coordinadora Diagonal convocan huelga los días 28 y 29 de septiembre. SEPC y AEP han sacado carteles convocando para el 29. Por supuesto no sólo los Campus reaccionaron a la represión. En toda Catalunya ha habido concentraciones masivas en los Institutos, parones de clase, manifestaciones improvisadas y el SEPC había convocado huelga en secundaria para los días 27 y 28 ya antes de que se hiciera pública la convocatoria universitaria.

Las únicas movilizaciones contra el referéndum hasta el momento han sido en apoyo a la Guardia Civil y la Policia Nacional y capitaneadas por la extrema derecha. Las 500 personas que se concentraron frente a la Caserna de la Guardia Civil dejaron las primeras imágenes de una agresión en estos días: un joven coreo independencia y fue golpeado por varios manifestantes sin intervención de los Mossos. Una situación similar se dio el domingo en Zaragoza dónde una concentración de extrema derecha rodeó la asamblea de cargos electos impulsada por Podemos y Violeta Barba, presidenta de la Cortes de Aragón, recibió un botellazo. En el puerto de Barcelona, la extrema derecha fue increpada por la comunidad portuaria y no pudo acceder en su intento de llevar alimentos a la policía hospedada en los ya famosos buques. Buques ya famosos porque la imagen de Piolín en el exterior de la nave y los enfrentamientos entre amarradores de la CNT y policias se han hecho especialmente celebres en Twitter, de hecho #FreePiolín llego a ser Trending Topic mundial después de que circulara una imagen dónde se veía al miembro de los Looney Tunes tapado por una lona.

Rajoy ha advertido en diversas ocasiones que se va a desplazar más Guardia Civil y Policia Nacional a evitar que se celebre la votación del 1 de Octubre. Es difícil de prever en que escenario nos situaríamos si estos cuerpos de Seguridad del Estado (junto con los Mossos previsiblemente) evitan por la fuerza la votación. Lo que ya parece confirmado es la convocatoria de una huelga general contra la represión impulsada desde IAC, CGT y COS que será anunciada oficialmente a lo largo de esta semana después de una primera reunión preparatoria en la que participaron más de 70 entidades. Fuera de Catalunya, la Asamblea de Unidos Podemos no apoyó explícitamente el 1-O contra la represión estatal pero si lo hicieron diversas intervenciones como ya habían hecho diversos cargos públicos que forman parte de Anticapitalistas o sectores de la izquierda política, social y sindical en un manifesto encabezado por el gallego José Manuel Beiras. La operativa del referéndum parece cada vez más complicada con los golpes represivos del Estado. Sin embargo, los niveles de movilización en la calle van en aumento y se han ampliado a sectores no independentistas. Estos últimos 7 días pueden ser decisivos para la victoria o la derrota del régimen del 78.