Mats Lucia | Una segunda jornada de movilización que tuvo lugar el 21 de septiembre en Francia contra la reforma laboral llamada Loi Travail XXL, el día anterior a la aprobación de los decretos que estructuran esta reforma. Tras la jornada del 12 de septiembre, que reunió según el sindicato CGT a más de 400.000 en las diversas ciudades francesas, la jornada se presentaba como una etapa decisiva para que el movimiento contra esta reforma pueda construirse a lo largo del otoño. El baile de cifras hace difícil el determinar la participación real, pero todas las fuentes concuerdan en que la participación ha sido menor que la semana pasada (55.000 asistentes en París contra 65.000 en la convocatoria anterior).

Hay que destacar que al contrario de lo que ocurriera en la reforma laboral aprobada en 2016, donde hubo un frente sindical amplio que agrupó a la mayoría de grandes centrales, esta vez los sindicatos convocantes han sido la CGT, Solidaires, FSU y Unef. La CFDT y FO se han mantenido hasta el momento al margen de la movilización. A pesar de esta división en el frente sindical, miembros de estas dos centrales han acudido al llamamiento de la CGT a nivel individual. El descenso de la participación va a dificultar que los sindicatos movilizados ejerzan la suficiente presión sobre el resto para que se unan al frente unitario.

Es cierto que al margen del frente sindical, las manifestaciones se han nutrido de cortejos estudiantiles y de movimientos sociales con una buena participación. De hecho, la menor participación no implica una menor determinación y ganas por parte de los participantes de continuar la movilización. En este sentido, es posible que algunos sectores como el estudiantil gane fuerza en las próximas semanas con el comienzo del curso en las diferentes universidades. Incluso las redes de Nuit Debout han llamado a retomar las asambleas en Place de la République en Paris.

Se plantean así varias hipótesis para el futuro del movimiento: 1/ La CGT ha llamado a continuar la huelga en varios departamentos y en algunos sectores. El éxito de estos llamamientos en sectores como el de los transportes puede ser determinante para relanzar una dinámica de movilización ascendente en el terreno sindical. 2/ Más allá de este terreno será importante seguir las posibilidades de convergencia y articulación de otras luchas sectoriales latentes como aquellas relativas a la eliminación de los “Contrats aidés” (contratos precarios pero cuya supresión supondrá la pérdida de empleo de miles de personas) o contra la reducción de las ayudas al alquiler.

Además, un momento clave será la manifestación convocada por France Insoumise para el 23 de septiembre. La voluntad de Jean-Lux Mélénchon de convocar esta iniciativa como un acto exclusivo de su partido y no como una iniciativa unitaria no ayuda sin duda a su masificación. Sin embargo, si esta manifestación es un éxito y que existe una voluntad de apertura y de trabajo unitario por parte de France Insoumise se podrá igualmente considerar un relanzamiento del movimiento social.


Nota de Edición: esta crónica se redactó el pasado 22 de septiembre previamente a la manifestación de France Insoumise con una participación de más de 100.000 personas según el diario Público.