Oscar Blanco | La sobreinformación sobre el 1 de octubre es un hecho innegable. Portadas, especiales de televisión, páginas y más páginas, horas de retransmisión y de tertulías. Catalanas, españolas e internacionales. Vídeos y fotos de la represión, de la autodefensa popular, masiva y pacífica. Incluso bulos virales. Es difícil ahora mismo hacer un mapa ordenado de la situación. Algunos datos:

Un 42% de participación con 400 colegios cerrados de un total de 2.315. Algunos cerrados por los Mossos por falta de resistencia, otros por los propia organización del referéndum para reunir fuerzas y otros por las durisimas intervenciones de la Policia Nacional y la Guardia Civil. No se pueden descontar las 770.000 personas asignadas a esos colegios del censo (5,3 millones) porque el Govern anunció el mismo día del referéndum un sitio de censo único que funcionaba a través de una aplicación y permitía votar en cualquier colegio. Sin embargo, las caídas del sistema por la acción de la Guardia Civil fueron una constante y en muchos colegios se tuvo que utilizar el censo por mesas durante toda la jornada o a ratos. Es probable que el registro de DNIs permita hacer un cálculo de participación más aproximado. Los resultados provisionales son un total de 2.262.424 papeletas con 2,22M de votos a favor del Sí que significan un 90% y 176 mil votos a favor del No que suman un 7,8%. Un éxito rotundo teniendo en cuenta el estado de excepción y violencia vivido.

Un estado que se recoge rápido con otro dato: 844 heridos. Dos de ellos en estado grave. La violencia extrema que se alargo desde el principio de la jornada ha dejado vídeos como el disparo con balas de goma (recordemos que prohibidas en Catalunya por el Parlament) que ha hecho perder el ojo a un hombre o la carga policial mientras reanimaban a un hombre que había sufrido un infarto. También testimonios como el de Marta Torrejillas quien explicaba que en el desalojo del instituto Pau Claris un Policía Nacional la había roto los dedos uno a uno mientras le manoseaba las tetas vejándola sexualmente. La violencia sexual contra las mujeres ha sido una pauta reiterada en las intervenciones policiales. Una represión que comenzó con intentos de golpes de efecto con cargas brutales en los colegios dónde debían votar Puigdemont (Girona) y Carme Forcadell (Sabadell), que votaron de todas formas. Después se concentró en Barcelona (dónde había 207 colegios electorales), Lleida, Sabadell y pequeños municipios que llegaron a una situación de ocupación espectacular con una ratio de 1 antidisturbios por cada 3 habitantes en algunos casos. Los destrozos en casi todos los colegios dónde hubo cargas violentas son aún visibles aunque durante el lunes ha habido clase. Diversos militantes de Anticapitalistas tanto de Barcelona como del resto del Estado que se habían desplazado para solidarizarse con el referéndum sufrieron una contundente carga policial en la Escola Pia del barrio de Sant Antoni y uno de ellos, Andreu Coll, tuvo que ser atendido con diversas contusiones en la cara y una lesión en la nariz.

Hay que destacar que los Comités en Defensa del Referéndum o otras plataformas locales consiguieron organizar una defensa de los colegios electorales con basada en la resistencia pacífica que, además de repeler a los Mossos que tenían orden de requisar las urnas pero sólo si podían hacerlo sin provocar disturbios, en algunas ocasiones consiguió frenar las intervenciones de la Policia Nacional y la Guardia Civil como el caso del Instituto Vilumara de L’Hospitalet dónde la Policia Nacional tuvo que marcharse. La noche previa al referéndum había más de 1000 colegios electorales ocupados (un 49% del total) y centenares desde el viernes con actividades lúdicas de todo tipo. En la mayoría de casos se trataba de Escuelas o Institutos y la iniciativa Escoles Obertes trató de impulsarlo desde la propia comunidad educativo para con la colaboración del conjunto de la ciudadanía. En muchas ocasiones fueron AMPAs quienes impulsaron la apertura de colegios. Los dos momentos de más masividad fueron la apertura de los colegios dónde centenares de personas se concentraron en la puerta desde las 5 de la mañana para enfrentar la orden de los Mossos de requisar las urnas y desalojar los colegios antes de las 6 y el cierre dónde ya incluso miles de personas en colegios como la Escola Industrial de Barcelona rodearon los colegios para proteger el recuento y la salida de las urnas.

La masividad de la movilizaciones en defensa del referéndum sorprendió en muchos municipios dónde no hay una mayoría independentista e incluso la participación estuvo por debajo del 30% como Cornellà o Castelldefels dónde centenares de personas protegieron el referéndum. Un dato al que no se ha puesto demasiada atención desde el momento es que en L’Hospitalet, segunda ciudad del país, gobernada por el PSC y dónde existian 7 CDRs barriales, la participación ha duplicado la del 9N. Sabadell (200.000 habitantes) ha sido de las ciudades con asambleas de CDRs más masivas y se abrieron 50 colegios de 57. Las asambleas masivas han seguido después del referéndum.

Queda por comprobar si estos altos niveles de autoorganización popular se mantendrán en el tiempo. Muchas de estas plataformas locales se han sumado a la huelga general y social convocada para el 3 de octubre por CGT, IAC, COS y I-CSC y otras van a apoyar el “Paro de país” de la Mesa por la democracia integrada por CCOO, UGT, las patronales Pimec y CECOT, la Asamblea Nacional Catalana o Omnium. La noche del 1 de octubre, Jordi Cuixart, presidente de Omnium, llamaba a la huelga general y parecía que se iba a sumar a la convocatoria de los sindicatos combativos registrada hace 10 días. Finalmente no ha sido así. La administración pública catalana, el Ayuntamiento de Barcelona y algunas empresas privadas hacen una especie de cierre patronal pactado con los comités de empresa en la mayoría de ocasiones. Sin embargo, PIMEC y CECOT se han desmarcado de los paros de 24 horas y parece que en muchas empresas se darán a cabo paros parciales. Además han convocado en Barcelona en un lugar diferente al Comité de Huelga a la misma hora. De todas formas, la huelga general sigue adelante y ampara el derecho a huelga de todos los trabajadores. El día después del referéndum ha habido paros de 15 minutos y concentraciones en los Ayuntamientos, una manifestación estudiantil de millares de personas en Barcelona y enormes concentraciones espontaneas para exigir a la Policía Nacional que se marche de hoteles en Reus, Pineda de Mar o La Seu d’Urgell. También ha habido una concentración de horas frente a la comisaria de Policia Nacional de Via Laietana en Barcelona o la Caserna de la Guardia Civil en Gracia. El 1 por la noche en Calella la movilización frente a un Hotel para exigir que se fuera la policia fue respondida por la Policia Nacional que de paisano salió del Hotel y persiguió a los manifestantes por el pueblo para apalizarles. Al día siguiente la propia alcaldesa pedía en una movilización multitudinaria que se vayan.