En el día de hoy diversos sindicatos y entidades sociales han convocado una huelga general en Catalunya. Sin embargo, continuando con el proceso de auto-organización de las últimas semanas, por todo el territorio catalán los cientos de comités de defensa por el referéndum en colaboración con Escoles Obertes, se han convertido de facto en comités de huelga con la presencia de cientos de ciudadanos en todas las reuniones preparatorias de la huelga de hoy. Para explicarnos algunas claves de esta convocatoria conversamos con Marc Casanovas, militante del sindicato USTEC de enseñanza y militante de Anticapitalistes.

¿Quien convoca esta huelga en Catalunya?,cómo ha sido el proceso de convocatoria y organización?

Esta huelga general y social está preavisada desde el 21 de septiembre por parte de cuatro sindicatos (IAC, CGT, I-CSC y COS) y por lo tanto, queremos dejar claro que cualquier trabajador y trabajadora puede realizar huelga con todas las garantías legales. Este detalle es importante porque a pesar de las llamadas a un “paro general” que se han hecho por parte de algunas entidades sin esta convocatoria de huelga formal los trabajadores y trabajadoras de Cataluña no estaríamos cubiertos y por tanto no podrían realizar libremente la huelga.
A parte de la convocatoria formal por parte de los sindicatos mencionadas, esta huelga ha sido trabajada e impulsada en coordinación con muchos movimientos sociales y organizaciones políticas, como las marxas de la dignidad, Ca la Dona, Omniúm CO.BAS, XES, CUP, Podem, Anticapitalistes, Procés Constituent, Assamblea de pagesos, marea pensionista, y un largo etcétera.

¿Por qué una huelga ahora?, qué objetivos persigue?

El proceso de convocatoria hacía tiempo que se estaba fraguando (al menos desde la IAC) ante la involución represiva por parte del Estado, el salto cualitativo fue el 20 de septiembre, cuando el Estado empezó hacer detenciones, registros en sedes de Consejerías, en periódicos, imprentas, intervención de las cuentas de la Administración catalana, amenazas de penas por sedición, prohibición de actos, de libertades civiles básicas como la reunión y la expresión, y el desembarque por tierra, mar y aire de fuerzas del orden venidas por todo el Estado. Fue en ese momento cuando la IAC convocó a todos los sindicatos y movimientos sociales para consensuar una huelga general y social contra la represión y por las libertades.

¿Qué seguimiento puede tener y qué impacto dentro del proceso soberanista?

Ante la represión y la negación de los derechos más fundamentales como es el derecho a la autodeterminación, la respuesta no puede ser otra que tomar las calles y paralizar el país, es en este sentido que se ha convocado una huelga general y social para el 3 de octubre. Que tendrá un enorme seguimiento. En en las últimas horas se han incorporado ANC, la FAPAC, la Federació d’Associacions de Veïns de Catalunya i la Unió de Federacions Esportives, la Unió de Pagesos, los sindicatos UGT y CCOO a través de una convocatoria de “paro general” que no es propiamente el de la huelga pero que también la amplifica socialmente…

¿Cómo hacer que el conflicto social impregne y esté en el centro del proceso independentista?

Pero esta huelga también tiene un objetivo estratégico fundamental:la huelga general y social no debe ser sólo una movilización de respuesta que manifieste el malestar y denuncie la represión, sino que es el instrumento que permitirá preservar este carácter heterogéneo y de autoorganización popular que ha comenzado a manifestarse este 20-S. La entrada en escena y el protagonismo del mundo del trabajo y movimientos sociales tiene un carácter estratégico en un doble sentido: permite interpelar y ampliar la base social de este proceso a la vez que amplía y potencia los elementos de autoorganización desde abajo del movimiento.
En la medida que esto ocurra y el mundo del trabajo y los movimientos sociales se pongan, a través de una huelga social general, al frente de la defensa del derecho a decidir del pueblo catalán, también el ámbito de las soberanías y del derecho a decidir se ampliará. Y la agenda social de estos movimientos y estos sectores populares comenzará a tener una fuerza constituyente si encabezan la lucha. Esto es fundamental para empezar a construir y visualizar una nueva correlación de fuerzas en el campo soberanista ante la agenda constituyente neoliberal de Junts Pel Sí.