Marisa Tercilla | Bilbao, a través de su superpuerto en Santurzi, tiene el dudoso honor de haber ingresado, en el grupo de ciudades fronterizas con vallas o muros que impiden la movilidad de las personas.

Un grupo de hombres jóvenes, llegó hace unos meses a Euskadi, concretamente se “instalaron” en Zierbena, pequeña localidad costera y pesquera junto a  Santurzi. Se cree y la plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak lo ha confirmado, proceden en buen número del desmantelado campo de Calais de triste recuerdo. Aunque alejados por muchos kilómetros de su ansiado destino, buscan los atraques del ferry para poder acceder a él. Su objetivo llegar a Gran Bretaña.

En el tiempo transcurrido han sufrido detenciones, “amagos” de repatriación, agresiones en las calles y rechazo de algunas comerciantes donde transcurre su día a día, que no les permiten ni de cargar sus móviles aunque gastan lo poco que tienen en sus establecimientos. Todo esto en una sociedad que se dice “no racista” y pretende ser más solidaria que su entorno. Hasta ahora, solo la Plataforma Ongi Etorri Errefuxituak les presta auxilio en lo posible.

Miembros de la plataforma con gran disposición y voluntad se han ido organizando para crear grupos de apoyo para tratar de cubrir sus necesidades: recogida ciudadana de tiendas, aislantes térmicos, prendas de vestir y calzado adecuados, algunas comidas calientes… El frio y la humedad que llegan imponen más retos. Ya no podrán asearse en las duchas al “aire libre” o podrán pero con riesgo de enfermar

Todas las personas tenemos derecho a unas condicionas mínimas de vida y dignidad y en esta “nuestra Euskadi orgullosa” de su renta de garantía de ingresos que aun “conservamos” aunque minorizada, las instituciones solo contemplan “proteger” las instalaciones portuarias. ¿A disposición de quien están? ¿Que influye en sus decisiones? ¿Ceden fácilmente a lobbys y grupos empresariales?

El invierno pasado un acto de desobediencia del bombero Ignacio Robles que  se negó a escoltar explosivos hasta el puerto para embarcarlos con destino a Arabia Saudita, nos dio a conocer que Santurzi está en el entramado mundial de la exportación de armas. Desde octubre de 2016, en el Puerto de Bilbao se han cargado más de 300 contenedores de explosivos con destino a Arabia Saudí.  Euskal Herria es territorio  productor de  armas. El Estado Español en el período 2012-2016 fue el séptimo exportador mundial.

Pues bien, en este contexto y en torno al nuevo muro de hormigón que, la Consejera de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, defiende que la construcción del muro en el “Puerto de Bilbao” se lleva a cabo “Por seguridad” aseverando al mismo tiempo que el Gobierno de Gasteiz garantiza los DDHH de todas la personas. En enero,  el lehendakari Urkullu nos sorprendía con este titular en prensa, “El lehendakari, Iñigo Urkullu, viajará el próximo jueves a Roma para profundizar en el conocimiento del modelo de ayuda a los refugiados de la Comunidad de San Egidio, conocido como “corredores humanitarios” de acogida e integración en Italia de refugiados”.

Poco después, Ajuriaenea hizo un llamamiento a todas las fuerzas políticas del arco parlamentario  y a la plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak, para acudir a una “foto unitaria” en pro de la acogida y de apoyo a las personas refugiadas. Foto porque eso fue, nada se hizo después, ninguna acción o política activa en favor de la acogida o integración de las personas refugiadas. Todos los partidos políticos acudieron, pero no la plataforma, porque así lo decidió en asamblea. No es que las personas allí integradas sean más listas que nadie… simplemente se impuso la inteligencia colectiva  y los años de lucha en lo social de muchas personas integrantes de la misma

Esta idea de Urkullu y Ajuriaenea también surgió después de un acto de desobediencia que llevaron dos activistas de la plataforma. Begoña y Mikelon se fueron a Grecia en sus vacaciones navideñas para intentar traerse a las refugiadas que pudieran y más lo necesitasen. Su acción  tuvo gran apoyo y repercusión en prensa y medios de comunicación. Se evidenció la nula voluntad de los partidos políticos para encontrar soluciones consensuadas a cualquier nivel para la mayor crisis migratoria  en sus diversas vertientes, del siglo XXI.

La Plataforma tiene como objetivo sensibilizar y concienciar a su entorno y exigir pasaje seguro para las personas que buscan refugio por las causas que sea. Porque la UE paga a la Turquía de Erdogán  3.000 millones de euros para que impida el acceso de refugiados a territorio europeo.  La misma UE a  la que se le concede un premio a la Concordia.

Aseguran que prentenden lograr todo eso y que no se conformaran con menos, el muro que  ahora levantan “no tapa nada” “no protege nada” solo los intereses de los más poderosos defensores del más feroz neoliberalismo.

 

Marisa Tercilla (@mirenkold) es activista en Ongi Etorri Errefuxiatuak Bizkaia y militante de Antikapitalistak.