Mario Aráez y Alberto Sánchez | Victor Tormo es un militante de CGT en Castellón que fue acusado de vulneración de secretos a causa de subir una fotografía a Facebook donde aparecían tres policías secretas realizando identificaciones arbitraries después de una manifestación. Se le pedía una condena de 3 años de prisión y una multa de 12.000 euros por los hechos que ocurrieron en 2012 y de los que, finalmente, ha sido absuelto.

 

¿Por qué crees que tu pena podría haber sido tan grande? ¿Crees que ha tenido algo que ver tu actividad en los movimientos sociales?

No es fácil desentrañar los objetivos de los represores pero tengo claro que la acusación se debía a mi actividad en los movimientos sociales. No se entiende de otro modo que la acusación particular, los policías, pidiesen tres años de prisión por una foto colgada en mi Facebook. Una foto que denunciaba una actuación policial pero que era totalmente inofensiva.

 

¿Cuál crees que ha sido el condicionante para que la acusación cambiase su postura retirando los cargos?

Después de cinco años pendiente del juicio, ver que en el último momento se retiraba la acusación policial creo que se ha debido básicamente por la solidaridad recibida y por el “ruido” mediático. En este caso ha pesado mucho el apoyo que he recibido de CGT y de otras organizaciones y personas. La solidaridad y el apoyo mutuo son indispensables para hacer frente a la represión.

 

Parece evidente que la represión cada vez es mayor y más severa pero, ¿crees que la represión está siendo cada vez mayor particularmente en Castellón? Por ejemplo, el reciente caso de La Cosa Nostra es un claro ataque hacia aquella gente que se moviliza, especialmente hacia la gente joven. También el ejemplo poco después de la visita de Fabra, en el que la UJI quiso abrir expedientes a estudiantes por organizar una charla sobre música.

La represión siempre ha existido, nunca se ha ido. Se muestra más intensa cuanto mayor son las movilizaciones y la organización de las izquierdas. Hay que contar con que habrá represión si hay avances en la lucha social si se pone en peligro el régimen o simplemente se convocan más actos y movilizaciones.

 

¿Consideras que el apoyo mutuo ha sido fundamental para salir adelante? ¿Qué acciones de solidaridad han sido útiles para ti y piensas que podrían serlo para otras personas que se encuentran en casos de represión?

El apoyo mutuo es indispensable para hacer frente a la represión. Uno de sus objetivos consiste en aislar a la militante, o a la organización, estigmatizándola, provocando que se razone “que algo habrá hecho para merecer…” Hay que evitar que la represaliada se sienta sola y culpabilizada.

Es cierto que en la intimidad, cuando una militante se va a su casa, ha de enfrentarse sola al hecho represivo, pero ayuda mucho saber que estás acompañada socialmente.

Es muy útil visualizar el acto represivo, explicarlo en los medios de comunicación, en las redes sociales. Hacer patente que la represaliada no está sola.

 

Desde la CGT lleváis años elaborando y actualizando manuales antirrepresivos. Con el nivel de represión este tipo de textos parecen de lectura obligatoria, ¿crees que cada vez estamos más desprotegidos/expuestos?

Sin duda estamos en una involución democrática y se está vulnerando sistemáticamente la libertad de expresión y opinión. El Estado trata de normalizar el miedo, y nosotras debemos combatirlo. Hay que ser inteligente. Hemos de buscar los resquicios por donde podamos revertir la situación.

 

Has llegado a comentar que con la Ley Mordaza seguramente hubiese sido condenatoria. Como sabemos, esta ley pretende acabar con muchos derechos, pero ¿cuáles crees que son los puntos clave por los que esta ley ha endurecido la represión?

En mi entorno cercano lo que detecto es que las sanciones previstas en la Ley Mordaza están siendo un lastre para los movimientos sociales. La discrecionalidad administrativa, donde impera la impunidad policial, supone un estado de excepción constante.

 

Cuando la represión llega a un nivel elevado, ¿es legítimo el uso de la violencia?

Ante la violencia legal cabe enfrentar, en ocasiones, una violencia legítima. Lo que hay que valorar en cada ocasión es qué tipo, pues no cualquier violencia es válida y ética.

 

Estamos viendo una ola de detenciones por opinar en redes sociales, hasta el punto de que ya hay una persona que puede ir a la cárcel por solamente retuitear. ¿Por qué crees que se está pretendiendo aplicar La Ley Mordaza en estos ámbitos?

Las redes sociales, a pesar de ser un instrumento del sistema, son útiles para romper el pensamiento único. En estos momentos se está librando una batalla en ese ámbito. El Estado quiere acabar con la libertad de expresión, pues esta genera pensamiento crítico. Y es precisamente en las redes sociales donde más abiertamente se puede opinar hasta ahora.

 

Desde el 1 de octubre y con la aplicación del artículo 155, estamos viviendo una clara regresión democrática unida a diversas detenciones. ¿Piensas qué es ahora cuando más se tiene que luchar en las calles por la apertura de un nuevo proceso constituyente pese a que la represión esté presente?

El movimiento popular catalán del 1 de octubre es un ejemplo de movilización muy motivador. El asociacionismo del pueblo catalán, su organización, han puesto contra la pared al Régimen postfranquista del 78. Por eso el Estado ha usado la represión en grado máximo, porque ha sentido en peligro sus cimientos.

Hemos de estar muy atentas a lo que ocurra en Cataluña y aprovechar la situación para tumbar el Régimen. Si avanzamos la represión se recrudecerá, pero podemos ganar; pero si perdemos la represión se habrá instalado plenamente en el cuerpo del Estado.

 

3 anys de presó per unes fotos? El que totes hauríem de saber sobre la repressió. Entrevista a Víctor Tormo (Valencià).