Feministas de Antikapitalistak | Este sábado las feministas de Euskal Herria nos hemos movilizado contra la guerra y las fronteras, en la acción “Feministok Gerraren Aurka!” Centenares de feministas hemos marchado en la Martxa Feminista antimilitarista y dos docenas de compañeras se han encadenado a las vallas del puerto de Bilbao en Santurzi.

Con el lema “La guerra empieza aquí” se ha querido visibilizar el papel del puerto de Santurtzi en el negocio de la guerra. Ya que, en el mismo puerto en el que más de 20.000 niñas y niños huyeron de la guerra civil hace 80 años, hoy se cargan contenedores de explosivos con destino a Arabia Saudí, sin importar la masacre de la población civil que está generando la intervención saudí en la guerra en Yemen. Además, el mismo puerto de Santurtzi, también es el escenario de un nuevo muro para impedir la libre circulación de las personas. Por ello denunciamos que las instituciones y los gobiernos que cierran las fronteras a las personas, abran las fronteras al capital.

A pesar de la lluvia, las feministas de Euskal Herria, recordando la lucha de Greenham Common en los años 80 contra el armamento nuclear en el Reino Unido, nos hemos vuelto a movilizar. En contra de la guerra y para exigir el libre tránsito de personas, ser tierra de acogida, que nuestros gobiernos dejen de ser cómplices de crímenes de guerra y el cese de la fabricación y venta de armamento. Con esta acción, hemos querido hacer memoria histórica. No hemos inspirado no solo en las mujeres de Greenham Common, sino también en movimientos como la red internacional Mujeres de Negro, la Ruta Pacífica de las Mujeres en Colombia o el Foro Social en Euskal Herria. Reclamando, así, un discurso feminista contra la guerra. Porque la guerra es todo lo contrario a las vidas sostenibles que defendemos.

También hemos querido reivindicar la necesidad de poner en práctica la desobediencia civil y profundizar nuestro compromiso en la lucha por un mundo libre de violencia heteropatriarcal. Así como visibilizar a las mujeres migrantes y refugiadas, poniendo el foco en las violaciones de derechos humanos que sufren en su búsqueda de refugio. De la misma forma denunciar la violencia extrema que sufren las mujeres en los escenarios de conflicto, en los que los cuerpos de las mujeres se convierten en campo de batalla. Esta denuncia la hacemos con el compromiso de defender la vida frente a la destrucción, el expolio y la violencia sexual como arma de guerra.

El manifiesto final de la marcha recogía las siguientes denuncias:

  • La utilización de este puerto, mes tras mes, para el transporte de miles de toneladas de armas con destino a Arabia Saudí, donde su régimen dictatorial las usa para reprimir los derechos humanos de su propia población (especialmente las mujeres) y para alimentar guerras como la de Yemen, en la que la población civil está siendo masacrada.
  • La construcción del muro del Puerto de Bilbao que impide el libre tránsito de personas y se suma al creciente número de fronteras a lo largo de la Unión Europea. Fronteras convertidas en imaginarios de guerra y de destrucción de seres humanos y que además forman parte del negocio de la seguridad.
  • La presencia de la industria armamentística en nuestro territorio en el que empresas como SENER, ITP, SAPA, colaboran con su tecnología en la fabricación de armamento causante de la muerte de centenares de miles de personas.
  • La invisibilidad de las mujeres y el papel de víctimas al que somos continuamente relegadas en los contextos de conflicto.

Y las siguientes demandas:

  • Todas las medidas que el Gobierno Vasco y la Autoridad Portuaria dedica a proteger las mercancías del puerto se dedicaran al desarrollo de políticas públicas, a combatir la violencia machista, o a la acogida de personas desplazadas forzosas.
  • Queremos un país que ponga en el centro de todas las propuestas, incluidas las económicas, los derechos humanos.