Cristóbal López pazo | Entrevista a Patricia Sío, militante anticapitalista activista de la Plataforma Anti Lindano en O Porriño (Pontevedra).

 

¿Sorprende este repentino despertar de la conciencia del vecindario de Torneiros tras 20 años enterrada y más de medio siglo tragando el veneno?

Sorprende gratamente pero sin dejar de lado que va de la mano de un grupo integrado por personas ya muy activas en otros frentes de participación ciudadana. El detonante ha sido la aparición de este último vertido que nos ha hecho volver la vista atrás y recibir un bofetón de información oculta.

 

En el 98 las autoridades desarticularon las protestas vecinales con el consabido cocktel de prebendas para unos, amenazas para otros y descalificaciones a las más persistentes. ¿Percibes esta amenaza actualmente?

Empezamos ya a detectar maniobras varias. A ninguno de los grupos que ejercen y ejercieron responsabilidades de gobierno, tanto a nivel autonómico como sobre todo a nivel municipal, les interesa remover el tema porque todos lo taparon, no quisieron saber de él ni afrontarlo. Nadie quiere exigir responsabilidades a la empresa ni embarcarse en un largo viaje que no reportará lo que ellos entienden por réditos políticos. Por ejemplo, fracasado el intento de ocultar esta última aparición de restos en el mes de agosto en las obras de saneamiento, están tratando de focalizar la atención solamente en este barrio y como un mero problema de abastecimiento de agua. Se trata de evitar a toda costa ir más allá y hacer acopio de información, trabajo de campo con el vecindario para saber de otros puntos. Tampoco quiere ninguna administración retomar la situación de la zona de polígonos de viviendas de protección oficial, de la comunidad educativa y de cuidados que se mueve allí y de un parque público que está por ver si cumple normativa alguna.

 

¿Qué la fiscalía admitiera a trámite la denuncia de EU SON Porriño y abriera diligencias puede ser un ariete contra la desidia de las administraciones y la indiferencia de los gobernantes?

Sí, porque independientemente del recorrido judicial que tenga y sobre el que no queremos ni debemos poner todas nuestras esperanzas, aporta una gran visibilidad y es un elemento más para seguir empujando en pro de un plan integral a nivel estatal (hay 11 comunidades afectadas y puede que Portugal, con quien compartimos frontera con el MIño).

 

No se entiende el corporativismo de la alcaldesa socialista de Porriño, no teniendo ningún cadáver en el armario en este tema sin embargo en vez de abanderar la protesta vecinal se dedicó a sofocarla.

Dejando a un lado el cóctel de ineptitud y mala fe que componen su gestión, decir que es fiel alumna de Abel Caballero (alcalde de Vigo) y Susana Díaz, con lo que cualquiera se puede hacer una idea de su proceder. Sofoca el asunto, o lo intenta, porque su partido formó parte del gobierno municipal en los primeros 2000, con un alcalde del BNG, justo después de las primeras protestas vecinales y de vendernos la solución definitiva. Ni se molestaron en comprobar que realmente era así, y si tuvieron conocimiento de lo contrario lo dejaron bajo tierra.

 

Se repite mucho la palabra lindano sin que resuene en el imaginario la palabra cáncer o malformación fetal. El vecindario sabe del aumento de estos casos porque lo sufre pero igual es necesario que deje de padecerlos en silencio y se exija un estudio que ratifique los terribles efectos de la contaminación.

Por supuesto, una de las principales misiones de la plataforma es la de divulgación de los efectos de este veneno sobre nuestra salud y el medioambiente. Una mayor incidencia de cáncer y otro tipo de patologías no se pueden asimilar a un desastre natural ni podemos comprar el relato de una predisposición genética. Es necesario hacer un seguimiento médico de toda la población expuesta y no un simple estudio epidemiológico.

 

Es muy humano catalogar y acotar cualquier problema, creyendo que esto crea un escudo infranqueable y lo que es peor convirtiendo la solidaridad en una mera compasión pasajera. Los habitantes de la comarca de la Louriña empezarán a trazar un cordón sanitario alrededor de Torneiros, pero ilusos quienes se crean a salvo. ¿Cómo de grave es la dispersión del lindano?

Tan grave es que no solo se circunscribe a la zona sobre la que ya se actuó (mal) a finales de los 90, sino que por todo el municipio de O Porriño, en el de Mos y se comenta que otros aledaños, hay vertidos incontrolados. La fábrica hizo los suyos, digamos oficiales, pero a mayores incentivó, y la propia plantilla incluso lo demandaba, que el personal se lo llevara para uso particular. Este residuo compactaba muy bien y se destinaba a la pavimentación de caminos y entradas de fincas. Las personas mayores nos cuentan que hasta “obras públicas” se lo llevaba para firme de carreteras. Con todo esto la prioridad máxima es hacer un mapeo para tratar de localizar el mayor número de focos posibles y exigir unas catas.

 

¿Qué respuesta vecinal habéis tenido en las asambleas informativas realizadas?

La respuesta es buena y la gente en general está preocupada o empieza a estarlo en cuanto recibe información. El desconocimiento sobre la magnitud del problema es mucho y mayor el interés de casi todos los partidos políticos e instituciones porque siga siéndolo.

 

Constituida la Plataforma AntiLindano ¿qué calendario y qué movilizaciones tenéis previstas?

En la próxima asamblea se decidirá, pero entendemos desde la gestora, que debemos enfocarlas hacia el gobierno municipal y exigirle que sea el enlace con la administración autonómica. Es la que tenemos más próxima y la que tiene que dar la cara por su gente, a su vez todos los grupos con representación en el Parlamento de Galicia están presentes en nuestro ayuntamiento y les exigiremos una actuación coordinada. Además esta va a ser una carrera de fondo y creemos que acciones constantes desde lo local pueden ser la clave para no caer en el agotamiento.

 

Alguna reflexión a título personal.

Leo toda esta situación como una cuestión de clase, conflicto capital-vida. La gente trabajadora se llevaba la muerte a la puerta de su casa y ahora ya tenemos pozos y ríos contaminados. Las madres pasan el veneno acumulado de su cuerpo al de las criaturas que gestan. Las viviendas sociales, varios centros educativos públicos, un parque infantil y una asociación vecinal se levantan sobre aquello que no era mercantilizable.