Cristina R.  | El II Encuentro estatal de mujeres para la preparación de la huelga feminista del próximo 8 de marzo de 2018, día Internacional de las Mujeres, se celebró este fin de semana 13 y 14 de enero  en el Centro Social Luis Buñuel de Zaragoza, con la asistencia de unas 420 mujeres de todo el Estado español y más de 70 colectivos presentes. Mujeres del movimiento feminista de Andalucía, Asturies, Canarias, Castilla y León, Castilla la Mancha, Catalunya, Euskal Herria, Extremadura, Galiza, Madrid, País Valenciá y Murcia se reunieron el pasado fin de semana para debatir, repensar, coordinar e impulsar la huelga general  del 8M. Una huelga que se espera sea un salto cualitativo en un camino de transformación radical de la cultura, de la economía y de las relaciones de nuestra sociedad en su conjunto.

Huelga feminista liderada por el movimiento

Si de algo ha hecho gala el movimiento feminista en este encuentro es de energía y de capacidad organizativa. Así, el encuentro empezó con una sesión de trabajo por grupos divididos en torno a los ejes de la huelga: laboral, cuidados, consumo y estudiantil, con la intención de definir los objetivos, posicionar demandas concretas y acciones conjuntas y valorar las necesidades de coordinación estatal, partiendo de los acuerdos y consensos del primer encuentro estatal que tuvo lugar en septiembre del pasado año en Elche.  Las conclusiones de estos grupos de trabajo se presentaron al final de la mañana con consensos importantes como que la huelga debería ser liderada por el movimiento feminista, de manera que cuente con el apoyo de los sindicatos pero sin que estos se apropien de la lucha. La necesidad de sacar el espacio privado a las calles, a lo público, para visibilizar los trabajos invisibles y casi siempre no remunerados de cuidados que realizamos las mujeres, muy especialmente las migrantes, que sostienen al sistema capitalista y patriarcal, ha sido uno de los objetivos de la huelga más consensuados. “Sin nosotras no se mueve el mundo, pero el mundo que queremos mover es un mundo sin desigualdad, feminista, anticapitalista y anticolonial” afirmaba una de las participantes al encuentro.

 

Por otro lado, respecto a la huelga de consumo las líneas de trabajo han trascendido el día 8 de marzo, porque se llama a no consumir productos ni servicios ese día, pero las mujeres queremos denunciar todo el año el modelo de consumo y producción neoliberal. Un modelo incompatible con la vida, que maltrata y explota doblemente a las mujeres. No podemos exigir derechos e igualdad en esta parte del planeta si no los exigimos para nuestras hermanas abusadas y explotadas en otras partes del mundo y si no reconocemos las luchas en defensa de la tierra y de sus pueblos de las compañeras en Centroamérica y Sudamérica.

Finalmente, las activistas centradas en lo estudiantil, han concluido en que el paro en educación debe interpelar al movimiento feminista joven, protagonista en Zaragoza este fin de semana, al igual que en el resto del Estado español, pero también a la comunidad educativa al completo por una educación pública, laica y feminista.

Diversas somos más fuertes

El punto más importante de las jornadas y que consistía en la definición de un manifiesto unitario se dejó para un plenario el sábado por la tarde. En él se pudo debatir sobre el texto concreto que aportaban las compañeras de la Comisión de manifiesto que habían estado trabajando el texto hasta entonces. Todas las ideas de las compañeras resultaron en un debate intenso e interesantísimo que posibilitó la participación (hasta 60 turnos de palabra) y que demostró que diversas somos más fuertes. El resultado final del debate será recogido en el manifiesto final que se publicará en unos días.

 

Más allá de los grupos de trabajo, en este encuentro también hubo tiempo el domingo para recordar y compartir las experiencias de huelgas de mujeres en distintos territorios. Desde la lucha de las mujeres en las Residencias de Ancianos de Vizcaya, que después de más de 500 días de huelga consiguieron incluir todas sus reivindicaciones en el convenio, pasando experiencias europeas como la de Italia y el Movimiento “Non una di meno”, que surgió hace año y medio como respuesta al brutal feminicidio de una joven en Roma. Y es que la organización del Paro Internacional de Mujeres del año 2000, que se contagió de la lucha de las mujeres argentinas, consiguió sacar a la calle a más de 200.000 italianas el pasado 26 de noviembre.

 

Pero no solo las mujeres se han movilizado este último año contra las violencias machistas. Ejemplar es el auge de cooperativas de empleadas domésticas que surge por todo el Estado. En el caso de la ciudad anfitriona del encuentro, la creación de la Asociación de empleadas del hogar en Zaragoza, compuesta principalmente por migrantes y mujeres precarizadas, sin convenios colectivos, sin contrato, sin derecho a paro, a veces sin papeles, otras sin posibilidad de asociación sirviendo como internas, ya está trabajando contra esta perversa realidad de la cadena de cuidados en la que estas mujeres que “dejan de cuidar a los nuestros en nuestros países de origen para venir a cuidar a otros países y sujetar su sistema” tal y como afirmaba una de las integrantes.

 

En esta mesa de luchas también salieron debates que van desde el objetivo de las luchas, no convencer sino contagiar, hasta la necesidad de que la respuesta a la violencia contra las mujeres, sistémica y estructural, que debe ser global y sostenida, pasando por el debate del feminismo como proceso histórico de ruptura lejos de la amabilidad y la complacencia.  Infinidad de debates pendientes entre los que todas las mujeres han querido destacar la importancia de poner la mirada en el feminismo independiente, del movimiento y no en el institucional, que ofrece alternativas globales no solo para las mujeres sino para el sistema en su conjunto.

 

Redefinidas las comisiones de trabajo, espacios y herramientas a nivel estatal para continuar el camino hasta el 8M con la seguridad de que la convocatoria de huelga general de éste año es la primera de muchas futuras, se consensuó finalmente celebrar un tercer encuentro estatal en primavera para evaluar el 8M, el trabajo realizado este año y sus resultados. De este modo, el II Encuentro Estatal se cerró con una rueda de prensa en la que intervinieron las reconocidas activistas Justa Montero, Eli Cordero y  Julia Cámara anunciando la huelga y el próximo encuentro. Una huelga que será feminista o no será. Porque si nosotras paramos, se para el mundo.

Fotogalería de Vicky García