Poder Popular | El Sindicat de Barri de Poble Sec prometía “emociones garantizadas” en su “acción sorpresa” y no falto a su palabra. Gente del barrio y de otros colectivos de vivienda como el Grup d’Habitatge de Sants o el Sindicat de Llogaters se han reunido al mediodía en la plaza del Molino dónde ha comenzado un “paseo contra la gentrificación” que ha avanzado por Blai a gritos de “Un turista más, una vecina menos” y se ha detenido en unas obras de Poeta Cabañes. Allí diversos activistas han accedido a la planta superior con una escalera plegable y han desvelado la sorpresa. El fondo israelí Norvet S.L. es el propietario de esas obras que quedan paralizadas hasta que pare el desahucio de un vecino del barrio previsto para el día siguiente.

Feliciano lleva viviendo más de 15 años en el barrio. Actualmente él y sus hijos son la única familia que queda viviendo en su bloque de la calle Murillo. Norvet compró el edificio y ofreció dinero a los vecinos para que se marcharan antes de finalizar el contrato con la intención de reformarlo por completo y convertir los pisos en viviendas de lujo inaccesibles para el vecindario de un barrio popular como Poble Sec. A medida que los pisos han quedado vacíos la empresa ha iniciado las obras haciendo la vida imposible a las familias que quedaban que han ido aceptando la oferta y desfilando.

Sin embargo, Feliciano ha sido un hueso más duro de roer y no ha aceptado el dinero para abandonar su casa. Así que la empresa ha utilizado todas las herramientas a su alcance. Trato de subirle el alquiler a una cifra que no pudiera pagar ilegalmente porque tenía un contrato en vigor. Cuando Feliciano continuó pagando su renta la empresa dejó de aceptarle los pagos y lo denunció por impagos y ya ha intentado desahuciarlo una vez. Mientras hasta 10 puntales ocupan la escalera del edificio por la que es peligroso caminar en el actual estado del suelo. Incluso ha llegado a caer un bloque de cemento de un tamaño considerable por el patio de luces.

Sus vecinas no estan dispuesta a que la salud y la casa de Feliciano y sus hijos siga en juego y se lo han querido dejar claro a Norvet. Las obras de la calle Poeta Cabañes han estado ocupadas durante más de cuatro horas con presencia constante de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana que han tratado de que el Sindicat abandonara el edificio en construcción una y otra vez. Después de que las activistas se negaran a la petición un tanto absurda de que se quedara una única persona como muestra de buena voluntad, La representante de Norvet ha accedido a sentarse. La empresa se ha negado a entregar por escrito el compromiso de frenar el desahucio previsto para el miércoles 24 y buscar una solución definitiva para Feliciano.

“Tenéis que conformaros con nuestra palabra” han explicado el equipo de negociación que ha sido la propuesta de Norvet y cuando las activistas les han dicho que los miles de casos de desahucios parados con bancos y entidades por el movimiento por la vivienda se llega siempre a compromisos por escrito les han espetado que “Norvet trabajamos diferente”. La arrogancia de la empresa ha acabado en una denuncia y un desalojo de la Brigada Movil de los Mossos de Esquadra que no han podido identificar ni detener a ninguna de las manifestantes, que se han conjurado para frenar de nuevo el desahucio de Feliciano. Desde arriba del andamio las activistas ya habían dejado claro que Norvet S.L. no podrá hacer lo que le de la gana parafraseando el último hit de Lorey Money: