Pepe Mejía | Convocados por la Alianza Incineradora de Valdemingómez No, alrededor de tres mil personas se manifestaron el pasado sábado 3 de febrero para exigir a las administraciones públicas el cierre de la incineradora de Valdemingómez. La manifestación se inició a las 11.30 y partió desde la estación de metro Congosto y finalizó en las puertas de la Junta Municipal de Villa de Vallecas en Madrid.

Los lemas más coreados durante la movilización fueron: “No, no no, incineradora no” “los humos nos matan” “no hay vida, con tanto humo” “Madrid, escucha, esto apesta”. Participaron muchas Ampas del distrito de Vallecas, casi la mayoría, y algún que otro colegio privado. También fue muy significativa la presencia de muchas vecinas y vecinos así como una representación Comisiones Obreras de Madrid. También estuvo presente la Plataforma contra la Incineradora de la Mancomunidad del Sur y la Plataforma No vertederos y residuos cero.

Pudimos hablar con Javier Navascués, miembro de la Alianza Incineradora de Valdemingómez No.

 

Pregunta.- ¿Qué es lo que se busca con esta movilización?

Respuesta.- Bueno, en primer lugar presionar para llegar a un plan de cierre de la incineradora para antes del 2020, que vence el contrato que tiene la empresa URBASER con el ayuntamiento de Madrid. Por otro lado, visibilizar Vallecas que es una de las zonas más afectadas desde que se empezó a poblar el PAU de Vallecas. Villa de Vallecas está a dos kilómetros y medio y Rivas a cuatro. Desde el 2009 notan el olor.

 

¿Se ha avanzado algo en ese objetivo que tenéis planteado?

Hemos tenido una reunión con la concejala de Ahora Madrid, Inés Sabanés, en la que expresó su interés por el tema pero insistió mucho en las dificultades que tiene el tratamiento de residuos en Madrid. Por un lado, los niveles bajísimos de reciclaje y la baja educación de la población. No se comprometió al cierre de la incineradora pero lo ve con simpatía. Nos dijo que en ningún caso, si hay renovación del contrato de gestión, ese nuevo contrato no sería tan largo. El actual tiene una duración de 25 años. El nuevo tendría un máximo de cuatro más dos, es decir, seis años como máximo.

 

¿Cuáles son los riesgos que ocasiona la incineradora a la población?

Cada día que pasa los riesgos de la población por la incineradora se agravan. Estamos hablando de nuestra salud, de los riesgos de contraer cáncer y otras enfermedades ligadas a la respiración y los pulmones. Por otro lado, estamos tratando con una empresa privada que se quiere ahorrar todo lo posible en el tratamiento. El carbono activo es uno de ellos y es muy costoso. La empresa URBASER era antes Tir Madrid y cambió de nombre pero sigue siendo una agrupación de empresas constructoras. Además, es fácil manipular las mediciones que reducen los problemas de emisión.

 

¿Qué es necesario para conseguir el cierre de la incineradora?

Estamos avanzando con los compromisos de las administraciones públicas. Tenemos previsto una reunión con la Sudirectora general de epidemiología de la Comunidad de Madrid, de la consejería de sanidad. Y lo fundamental es que haya, primero, voluntad política por parte del ayuntamiento de Madrid. Y esto requiere establecer mejoras en el tratamiento de los residuos y avanzar en la separación de restos de residuos. Hay que establecer normativas que reduzcan los residuos, educación de la población y establecer un plan que concluya con el cierre antes del 2020. Esto sería lo ideal.

 

¿Cuál ha sido la postura del ayuntamiento de Rivas?

El Ayuntamiento de Rivas no se ha pronunciado. Podemos Rivas si ha estado presente, con bus y cortejo. A la manifestación han venido un centenar de personas desde Rivas.

 

¿Qué vais hacer ahora después de esta masiva movilización?

Continuaremos con las movilizaciones. En primavera tenemos previsto hacer una macro manifestación en el centro de Madrid.