Jesús Amador y Pilar Salán | Este pasado fin de semana se ha celebrado el tercer encuentro municipalista contra la deuda y los recortes. Unas 150 personas representando a diferentes y diversas agrupaciones electorales y colectivos sociales se han reunido para aunar fuerzas y reflexionar de forma conjunta acerca de los recortes que venimos sufriendo con la excusa de una deuda ilegítima.

Rivas ha recogido el testigo de Cádiz y ha abierto, nuevamente, un espacio de debates y proyectos de acciones contra la precariedad de gestión que provocan las leyes de racionalización y los recortes en los servicios.

“El espacio de red es muy peligroso para algunos por la capacidad de ganar batallas que tiene”. Así comenzaba el alcalde de Riva Pedro del Cura la inauguración de las jornadas. Sònia Farré, militante de Anticapitalistas y diputada en el congreso de los diputados (y diputadas), nos proponía como eje transversal de trabajo dejar de centrar el análisis económico en el ámbito mercantil y asumir los postulados de la economía feminista entendiendo los cuidados como un ámbito económico a incluir, visibilizar y poner en valor.

Entender la vulnerabilidad como un elemento fundamental de la vida y los cuidados como algo que necesitamos a lo largo de la vida como personas (inter)dependientes que somos nos permitirá dejar de tener una sola mirada masculinizada hacia la economía en general y la deuda en particular. Si no lo hacemos, no sólo dejamos un género fuera sino que los mecanismos de organización no terminan de funcionar.

La red, que plantea continuar ampliándose para movilizar a un bloque antiausteridad tiene como sentido final la lucha contra un sistema, muy bien asentado, que hace muy complejas las transformaciones profundas incluso con mayoría política. Eso, que podría ser descorazonador, sería un error considerarlo como una derrota al no ver los pasos firmes que se han dado. Por ejemplo podríamos decir que se ha logrado colocar en el vocabulario general temas como la racionalización de las entidades locales, tal y como nos recordaba Carlos Sánchez Mato, militante de IU y concejal de Ahora Madrid.

El trabajo del fin de semana se distribuyó entre talleres de deuda, políticas públicas, financiación y fiscalidad justa municipal y los plenarios sobre los límites del municipalismo en el que la finalidad era definir lo términos en que la deuda se impone como forma de financiación frente a la falta de instrumentos estatales y autonómicos que satisfagan las necesidades locales para inversiones necesarias.

Es necesaria una reflexión profunda y atisbar que, tras las leyes de racionalización existe un plan para resistir el propio declive del sistema capitalista. Tras la crisis productiva y económica se intentó salvar un sistema que colapsa con ingeniería financiera y tras el estallido de la burbuja creada por la generación de dinero ficticio pusieron los ojos en la gestión de los servicios públicos como instrumento de acumulación por desposesión.
Está más que probado que los servicios públicos son gestionados de forma más eficiente y generan más empleabilidad a menor coste y es por ello que sólo con leyes de obligado cumplimiento y con la amenaza de cortar el dinero de la PIE pueden hacerlo valer en los ayuntamientos.

Estas leyes de racionalización, además de servirles para legalizar todas las facturas irregulares que tenían en los cajones, impide a los ayuntamientos, entre otras cosas, reponer al personal que se jubila. Una deriva obligada a la privatización de los servicios más básicos que ofrece la institución local.

No sólo es auditar y proponer el impago de la deuda ilegítima sino analizar las causas y mecanismos que lo favorecen, así como el funcionamiento del gasto y las contrataciones en la gestión ordinaria municipal.

Es imprescindible el trabajo a la Red Municipalista Contra la Deuda Ilegítima y los Recortes y para compartir, aumentar y mejorar las buenas experiencias de gestión en los ayuntamientos, así como aquellas que se han decidido a auditar su deuda y emprender un nuevo sistema de contratación más justo sean pronto una realidad generalizada. Por eso, y para coordinarse mejor en adelante y en especial hacía las elecciones municipales de 2019, la red municipalista contra la deuda se consolida para continuar su trabajo desde un marco organizativo formal que combina experiencia institucional y de los movimientos sociales, tal y como se decidió en el encuentro anterior en Cádiz.