Arya Meroni | Desde su elección, Emmanuel Macron continúa con su programa iniciado por el gobierno socialista de someter el servicio público francés a la patronal. Anunciadas desde septiembre después de las “disfunciones” de la plataforma de asignación en línea de lxs bachilleres a las instituciones de Educación Superior (que llevaron a miles de personas a no poder matricularse en la universidad), las reformas de la educación secundaria, de la universidad y de su acceso son parte de esta lógica de someter el servicio público a los intereses del sector privado.

Estas reformas también forman parte del Proceso de Bolonia, iniciado al nivel europeo a finales de las 1990, para ajustar la educación superior a la voluntad del mercado. El objetivo de la reforma de la educación secundaria es eliminar las enseñanzas generales en beneficio de la especialización: antiguamente, el estudiantado de secundaria elegían una rama, lo que les llevaba a cursar el mismo curso, garantizando una base común de instrucción para todo el estudiantado, independientemente de su centro de secundaria (el programa era el mismo tanto para alguien que viviese en un barrio popular como en un distrito burgués de París). Ahora, el estudiantado de secundaria tendrá que elegir especialidades entre una gran variedad formaciones (que rondan la veintena). Esto tiene dos consecuencias: especializar a la juventud es pedirles que se proyecten en el mercado laboral a una edad en la que es difícil saber qué queremos hacer con nuestras vidas; como esta reforma no ira acompañada de un aumento en el presupuesto nacional de la educación (sino que el gobierno planea reducir en un 33 por ciento la contratación de nuevxs maestrxs en el otoño de 2018), esto acentuará las desigualdades entre los centros de secundaria de acuerdo con la oferta disponible y, por lo tanto, las desigualdades sociales (las escuelas secundarias que tienen mayor oferta de formación serán siempre las ubicadas en los distritos burgueses). Esta sumisión de la escuela al mercado laboral ha sido anunciada explícitamente por el gobierno: en los dos últimos cursos de secundaria lxs estudiantes dispondrán de una hora y media de cursos de orientación.

Las reformas universitarias y del acceso a la Universidad son la prolongación de la reforma de la educación secundaria. Después de haberse especializado en la instituto, lxs estudiantes del mañana tendrán acceso a la universidad de acuerdo con un infrome completo de sus evaluaciones en la instituto (la selectividad será “simplificada”, habrá sólo 4 exámenes escritos, un examen oral relacionado con un proyecto personal y las notas del control continuo) que debe coincidir con las demandas de las universidades : el Gobierno quiere que las universidades proporcionen una lista de requisitos que lxs futurxs estudiantes deberán haber adquirido en la escuela secundaria para ser aceptados. Una vez examinada la solicitud dará su opinión sobre la aceptación de dichxs estudiantes. Actualmente, en la mayoría de universidades la inscripción es un procedimiento automático siempre que la persona haya obtenido el bachillerato. Finalmente, las carreras estarán hechas “a la carta”, dependiendo de la trayectoria de cada alumnx: un año, dos años, tres años, cuatro años … la cantidad de años y el tema que se debe validar para obtener una carrerá variará según el “proyecto” educativo … y profesional.

El gobierno anuncia que quiere implementar estas reformas para facilitar el acceso a la educación superior y permitir que todxs asistan a la universidad. En realidad, se trata de ratificar la selección a la entrada de la universidad y ensanchar las desigualdades de prestigio entre las universidades con sus procesos de privatización. Porque si miles de estudiantes de secundaria se encontraron sin estar matriculados en una institución de educación superior en el otoño de 2018, no es porque hubiera una « disfucion » en la plataforma en línea, sino porque la austeridad impuesta a las universidades durante años ha resultado en una falta de capacidad de acogida … ligada a la falta de personal y profesores. Por lo tanto, estas diferentes reformas crearán escuelas secundarias y universidades de excelencia, con las mejores capacitaciónes y mejores oportunidades en el mercado laboral, y escuelas secundarias y universidades, superpobladas, con capacidad limitada, destinando a lxs estudiantes a convertirse en mano de obra maleable para la patronal. Por último, si a esto le sumamos la desvinculación financiera del Estado con la educación superior, la subida de los precios de las matriculas va a ser algo inevitable, especialmente para los cursos más reconocidos, como ya es el caso en algunas universidades (en París la matrícula en algunos máster asciende a varios miles, comparado con un precio de varios cientos de euros en la mayoría de establecimientos).

Frente a estos ataques, la movilización se organiza en las escuelas secundarias y en las universidades desde prinicpios de febrero, aunque por el momento no parece tomar el camino de una huelga masiva: 13000 personas se manifestaron en Francia el 1 de febrero, unos miles 6 y 15 de febrero …Las cifras aún no están a la altura, y la autoorganización en las escuelas secundarias y universidades no es suficientemente importante para ir más allá del tímido calendario previsto por las direcciones sindicales : sólo unas pocas universidades (principalmente en Rennes y Toulouse) fueron bloqueadas por lxs estudiantes, del mismo modo que ocurre con las escuelas secundarias y, excepto en la Universidad de Toulouse Le Mirail, las asambleas no reúnen a suficientes de personas para tener un peso determinante. La cuestión decisiva es de saber si estamos actualmente en una fase de movilización, aun con sus titubeos habituales puede desembocar en una huelga de alcance nacional en esta primavera, o si, como en anteriores ataques del Gobierno, la respuesta no estará a la altura.

La esperanza para que se genere una gran movilización está actualmente puesta en la Universidad de Mirail en Toulouse. Desde hace 2 meses, el personal y lxs estudiantes están en huelga continua. No sólo contra la reforma del acceso a la Universidad, sino también contra un proyecto local de fusión de las universidades. Este proyecto, que ya ha sido aplicado en otros lugares de Francia, tiene como objetivo crear una universidad única en Toulouse con centros de excelencia para ser mantener un carácter competitivo a nivel internacional. Esta fusión daría lugar a una reducción drástica del personal, la entrada de la patronal cada vez más pronunciada en los órganos decisorios de la universidad (para que los cursos propuestos estén en adecuación con sus necesidades), la sumisión de la investigación al ranking de Shanghai (una especie de mercado de valores universitaria) y el fin del acceso a todxs en la Universidad (para ser competitivo, una Universidad debe mostrar una tasa muy alta de éxito, que no es compatible con la acogida de estudiantes asalariadxs que en ocasiones tienen que repetir varios cursos por falta de tiempo).
Durante los últimos dos meses, empleadxs y estudiantes han luchado juntxs contra este proyecto: las asambleas están llenas (superando el millar de personas en cada una de ellas), la gran mayoría del personal está en huelga total o al menos parcial, ningún consejo de la universidad puede celebrarse actualmente y la Universidad está ocupada y bloqueada puntualmente. La fuerza de este movimiento reside en la convergencia -inédita desde hacía más de 10 años- entre el personal administrativo y lxs estudiantes, y la relativa facilidad de trabajo entre todos los componentes del movimiento social -syndicalistas, autónomos, Trotskistas, libertarios, etc. -más allá de las divisiones habituales.

Incluso si la lucha en la Universidad de Toulouse está lejos de ser ganada, es una esperanza real en un período marcado por la resignación: han pasado 10 años desde que no hubo lucha en la Educación Superior, ¡y 15 años sin victoria! Después de 2 meses de huelga, ahora es necesario que todas las Universidades de Francia encuentren el camino de la lucha si lo que queremos es ganar al gobierno y, esperemos, ¡por primera vez desde 15 anos en Francia, contra el neoliberalismo !