Pepe Mejía | Pueblos indígenas de las cinco cuencas de la región de Loreto en Perú decidieron -en asamblea- suspender su huelga de manera provisional, hasta que la presidenta del Consejo de Ministros se reúna con ellos y ellas el próximo 20 de febrero. “El 20 tendrán que venir con algo más que promesas. Los pueblos quieren ver, quieren tocar, ya no quieren solo palabras”, expresó José Fachín, asesor principal de la Federación de las 5 cuencas, explicando la importancia del encuentro con el gobierno.

Es la tercera vez que autoridades de alto rango irán a dialogar con los pueblos de las cinco cuencas de los ríos Marañón, Tigre, Pastaza, Chambira y Corrientes unidos en una confederación de más de 200 comunidades y 70 mil personas. Las promesas del gobierno central se han sucedido sin que jamás se haya asumido esos compromisos.

Los pueblos están afectados -desde hace 45 años- por efectos de la explotación petrolera descontrolada, que provocan graves daños, como enfermedades que aceleran la muerte, agua contaminada y el bosque devastado, sin escuelas ni atención en salud.

El lote petrolero 192, el más grande del Perú, estará en la balanza de las decisiones que decida tomar el gobierno central. Los pueblos de las 5 cuencas solo exigen justicia: “No permitiremos que nuestros hijos sigan viviendo así”, expresó el dirigente José Fachín.