Redacción Poder Popular-Madrid |  Este viernes 2 de Marzo en Madrid, la sección sindical de CGT en el Casino de Gran Vía ha convocado una concentración frente al mismo Casino. Reclaman abrir una negociación real para el convenio, que aborde la cuestión salarial en un sector en donde muchos trabajadores cobran el sueldo mínimo y se les complementa con propinas, pero no sólo. En una empresa en donde se mueven millones de euros, las trabajadores y los trabajadores soportan unas condiciones pésimas.

(JP), Delegado Sindical de CGT en el Casino Gran Vía

(AS), Miembro del Comité de Empresa por CGT en el Casino Gran Vía

(JM), Presidente del Comité de Empresa del Casino Gran Vía

Contadnos un poco como está el sector en el que trabajáis: que es la empresa, como está estructurada, su nivel de beneficios…

JP: Hace 4 años se modificó la ley de juego y se permitió que se abriese este casino en el centro de Madrid. Antes no se podía, pero con Eurovegas y el PP lo permitieron. Se vendió como una creación de empleo, a bombo y platillo.. La verdad es que esta es una empresa que trata fatal a los trabajadores. De los 400 iniciales, debemos quedar activos 50, porque el resto se han ido renovando. Comar, que es nuestra empresa, es un grupo empresarial con casinos en varias ciudades del territorio español. La empresa cada vez gana más dinero, gracias también al casino de Gran Vía. Año a año mejoran sus beneficios, pero quieren quitarnos derechos en el convenio y aun por encima, nos despiden si tratamos de organizarnos.

¿Qué condiciones tenéis?

AS: Esta es una empresa en la que no se valora la profesionalidad, si no el aguante y la sumisión. No te pagan nocturnidad, cuando de las 1800 horas anuales, más del 33% son nocturnas. La empresa está pésimamente organizada, y la rotatividad de horarios a la que estamos sujetos tampoco tiene ningún tipo de bonificación. La cotización es bajísima porque la mayoría del ingreso viene de propinas y con conceptos como la “movilidad funcional”, consiguen que el trabajo de diez empleados se lo saquen adelante cinco…

Habéis decidido poneros en la lucha. Motivos tenéis muchos, ¿Cuales son vuestras reivindicaciones?

AS: Queremos cotizar todo, no queremos mendigar la nomina. Queremos que se respeten los horarios, que se respete la libertad sindical y que si preguntas algo no te manden a la lista negra y te despidan. Demandamos un plus de nocturnidad. Esto no es solo una cuestión salarial, también queremos controlar nuestro proceso de trabajo. No hay calidad ni en la nomina ni en la ejecución del propio trabajo.

JP: Aquí la cosa está tan mal que la empresa ni te felicita las fiestas. La empresa quiere controlar tanto a los trabajadores que desaprueba las relaciones sentimentales entre empleados (no quiere decir que no las haya) y contempla párrafos en el convenio “actual” en el que se hace alusión hasta el color de la ropa interior que debemos usar. Cosas de otra época, de otra ideología. Evidentemente quien trabaja es por dinero. Aquí el único que nos ha subido el sueldo en los últimos años, y ya es irónico, es el gobierno de Rajoy. Lo que ocurre es que todos los salarios tienden a igualarse en torno al SMI, siendo el reparto de la propina la única diferencia económica.

¿Qué movilizaciones tenéis previstas?

AS: Este viernes empezamos con la concentración. La empresa no quiere entrar a mediar cosas básicas y centra su objetivo de negociación en la mayor obtención de propina, por la que no cotizamos pero sí pagamos IRPF. Queremos que esto salga a la luz. Necesitamos apoyo. Estamos en contacto con 4 casinos más de la compañía que también se encuentran en negociaciones actualmente.

JP: Para nosotros es básico que no haya ni un despido más. Esta es la primera movilización en años. Tiene que salir bien esta concentración. Nos está apoyando Anticapitalistas, IU, nuestro sindicato CGT.. a ver si se animan ex trabajadores, porque todo el mundo ha salido con malas experiencias del casino, sobre todo por el trato y la indiferencia hacia el empleado. Lo que esté por venir, veremos. Pero exigimos que las negociaciones se retomen de manera seria.

Estamos en un momento en el que surgen nuevas luchas: la huelga de mujeres del 8M, la movilización en defensa de las pensiones, pero también luchas más pequeñas pero igual de importantes en sectores en los que habitualmente el sindicalismo no tiene presencia. ¿Como veis el panorama en ese sentido? ¿Como pensáis que se puede crear un movimiento desde el mundo del trabajo que combata la precariedad? ¿Como vivís esta experiencia de lucha?

JM: Nosotros consideramos que formamos parte de una experiencia más general. Está resurgiendo la lucha de clases porque nos han quitado todo. Estamos dándonos cuenta de que si te mueves puedes conseguir algo. No todos los trabajadores nos apoyan, por eso pedimos apoyo externo, para que mas gente se anime. Pese a los miles de contratiempos, creo que podemos ganar.

JD: Tengo 50 años, con 18 tenía más derechos laborales. Yo igual me jubilo con 72 años, pero pienso más en mis hijos, que tienen un panorama desolador. Ahora se creen que nos contratan haciéndonos un favor. Ningún trabajo debe pagarse por debajo de su valor. Así nada funciona bien.

AS: El sector del juego ha sido competencia masculina hasta hace relativamente poco tiempo. Esto se ve reflejado en que las mujeres tienen representatividad y cabida en los departamentos que consideran, pero es más por una cuestión de estética para con el cliente que de aptitud profesional. El uniforme femenino en sus inicios no contemplaba otra opción que no fuese la falda y a día de hoy, aun hay departamentos donde no tienen más opción que esa.

Necesitamos otra gestión del trabajo. Somos conscientes de lo que supone trabajar de cara al público y más bajo la peculiaridad del servicio que ofrecemos, pero no justifica que de manera indiscriminada podamos ser insultados o maltratados psicológicamente y si además, eres mujer, estás doblemente expuesta. Uno de los principales problemas es que los responsables o jefes de departamento no tienen autoridad para actuar en consecuencia ante estos comportamientos.

No hay paridad en los cargos intermedios o de mando, por eso, la huelga del 8M tiene mucho sentido, aquí dentro y fuera. Quieren que nos callemos, sonriamos y nos limitemos a seguir órdenes.

JM: No somos unos trabajadores violentos, quiero decir eso. Somos de un sindicato anarcosindicalista y luchamos, somos trabajadores, nada más y nada menos. Pedimos apoyo de la ciudadanía para que se cumplan nuestros derechos.