En algún momento hay que dejar de dar pan a los que no tienen dientes,
dejemos de tirar flores a la boca del cerdo
si le da igual, para llenarse buche,
ortigal o pétalo,
orquídea o basura.

En algún momento habrá que ejercer el derecho a lo extraordinario
y no pedir ni perdón ni permiso por ello.
pese a quien pese,
en algún momento ,
habrá que decidir dejar atrás la mendicidad o la ofrenda.

Dejar de ser un azar caprichoso
al azote de los vientos
o a almas maltrechas que no atienden a la belleza.

En algún momento,
de todo este zoológico de bienes y enseres,
de este mercado abarrotado de rostros,
habrá que salirse del guión y del escaparate,
escaparnos para ser nada menos que libres.

Y sin mercadotecnia,
serás lo que te resta por hacer.
En algún momento que la memoria deje de ser lazo, barrote, cadena, barro o puerta cerrada, habrá que ser tan nueva como se pueda,
tan ligera que no te arañen las raíces,
tan mujer para que no haya tijera que rasgue el vuelo.
En algún momento, elevarás la voz sin balbuceo y dirás ahora que se rasgan todos los diques, ahora que todos los tejados son trampolín y posibilidad, vamos a salir al mundo y las palabras, los muslos, van a ser barcos sin deriva, aves migratorias a la plenitud.
En algún momento más que poesías lo que vas a ser es mujer viva sin jaula.

(Balbina Jiménez)