Gabriela Pinheiro y Daniel Fonsêca | Esta frase se ha repetido esta mañana por diversas personas, movimientos sociales y militantes por todo el Brasil. Nos despertamos con la noticia de que una concejala de Río de Janeiro había sido ejecutada (se aplica mejor que asesinato) este miércoles por la noche (21h30, hora local) mientras volvía a su casa después de participar de un evento con y sobre mujeres negras jóvenes. La edil Marielle Franco no estaba sola, también ha fallecido víctima de diversos disparos el conductor del vehículo Anderson Pedro Gomes, y levemente herida su asesora Fernanda Chávez.

Marielle Franco, de 38 años, nació en el conjunto de favelas la Maré, para quien no conoce es una región que aglomera 16 localidades en Río de Janeiro. Marielle, militante de los derechos humanos, era socióloga con máster en administración pública, fue la 5ª concejala más votada en Río por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL) en 2016. Construyó toda su vida desde abajo hasta llegar al parlamento de la segunda ciudad más importante del país.

Esto en un país como Brasil, donde las mujeres son subrepresentadas en los cargos públicos y donde las mujeres negras y pobres no suelen tener ninguna participación efectiva en la política. En un país marcado por el racismo y el patriarcado la edil representaba mucha gente con su proyecto. Marielle era la síntesis de mucha luchas: feminista, bisexual, negra, de izquierdas, de la favela. Un símbolo no sólo para Río, sino para todo el Brasil. Por eso, en su campaña, era llamada de “mujeraza”, una expresión que no sólo expresa su fuerza como junta “mujer” y “raza”, pilastras de la identidad de Marielle.

Desde mediados de Febrero (16), la ciudad de Río de Janeiro sufre una intervención militar por decreto del presidente (golpista) Michel Temer, comandada por el Ejército con la excusa de asegurar la seguridad de las ciudadanas, aunque Río no es la ciudad más violenta de Brasil, ni está entre las primeras en los rankings de municipios o capitales (más datos en mapa de la violencia y atlas de la violencia).

La concejala Marielle Franco era una de las ediles relatoras sobre la acción del ejército en la ciudad de Río y llevaba mucho tiempo denunciando la acción de la política militar (para entender mejor qué es la policía militar: Wikipedia y revista Galileu), aunque esta última semana ha intensificado la denuncia en las redes sociales, fue asesinada un día después de su última publicación sobre el tema en las redes sociales. La sociedad sospecha que su ejecución ha sido a manos de bandidos, pero a manos de la propia policía militar.

 

Contexto

Esta ejecución se configura dentro de un contexto muy específico que carga su muerte de un contenido simbólico muy profundo: en 2016, la Presidenta Dilma Rousseff sufrió impeachment acusada de mascarar las cuentas públicas (pero nunca por corrupción) y además nunca fue juzgada por eso. Ha sido un acto político. Así, en mayo de 2016, asumió en su lugar el vicepresidente Michel Temer, que comandó el golpe contra ella.

Las políticas del golpe se direccionan en sentido contrario a la administración anterior, primando los intereses privados a los públicos y devolviendo Brasil al mapa del hambre de la ONU. La población está constantemente denunciando tanto la crisis política y económica que sufre Brasil, como las nuevas políticas que aumentan la desigualdad.

En el marco del golpe, los abusos de las instituciones de seguridad del Estado y de los estados federados ha aumentado, bien como su impunidad, lo que ha aumentado (ya era alto) el número de muertos manos de la policía. El Estado de Río es un ejemplo de cómo las autoridades policiales abusan del poder, autoridades que tienen un alto índice de homicidio, siendo gran parte de las víctimas pobres y negras, habitantes de las favelas.

La muerte de Marielle no solo se llora por ella, pero por lo que representa en este contexto difícil que las brasileñas están viviendo, ella representa la lucha por la justicia y la igualdad, representa las personas de las favelas, representa a las mujeres y la violencia ejercida sobre ellas. La ejecución de Marielle también significa que ni los cargos públicos están protegidos de este tipo de violencia, ¿cuánto importarán las demás vidas? Por ello, decimos, afirmamos, repetimos: Marielle presente! Su lucha no será olvidada jamás!

 

Gabriela Pinheiro Machado Brochner, brasileña, politóloga y activista de Coletivos pelos Direitos no Brasil.
Daniel Fonsêca, brasileño, periodista, activista de Coletivos pelos Direitos no Brasil y militante del PSOL. 
Agradecemos las correcciones de Aline Pereira, brasileña, pedagoga.