Nacho Alcalde | El movimiento Tarjetas Rojas de las subcontratas de Airbus en Getafe sigue con sus movilizaciones. El pasado 24 de febrero realizaron una multitudinaria y exitosa marcha por las calles de la ciudad hasta llegar al ayuntamiento y los vecinos y vecinas pudieron conocer de primera mano las condiciones insalubres en las que trabajan. El apoyo que recibieron por parte de los vecinos todavía es recordado con orgullo.

Aun así, siguen realizando acciones reivindicativas ya que por parte de quienes pueden cambiar las cosas solo están obteniendo la frialdad más frustrante. Han recibido correos electrónicos de su parte aconsejándoles que no sigan con las reivindicaciones ya que “esas no son las formas pedir las cosas”. ¿Cuál es el procedimiento, callar hasta el infinito? ¿Seguir trabajando en casetas que iban a ser “provisionales” y que ya tienen diez años de uso? Los trabajadores y trabajadoras de las subcontratas no han salido a la calle por capricho, sino porque ya no aguantan más, incluso temen por su integridad física.

El movimiento tarjetas rojas nos está dando muchas lecciones, la primera de ellas es la interesante organización popular independiente de los sindicatos de clase. Han sido ellos y ellas las que se han reunido, hablado y puesto en marcha el movimiento, son las que hacen las asambleas y toman las decisiones. Por lo tanto alguno de los sindicatos que están colaborando se tendría que limitar a asesorar y sobre todo apoyar las acciones que salgan aprobadas en dichas asambleas, dejando de lado problemáticas históricas que no son del interés de estas personas.

La lucha no está siendo fácil, por parte de Airbus y las subcontratas no están recibiendo nada más que reproches, les afearon el hecho de que salieran a hacer una marcha un viernes por la tarde (¡fuera de su horario de trabajo!) y les echan la culpa de los cortes de luz por utilizar radiadores y microondas (Malvados subcontratados que no quieren morir de frío…). Aun así están consiguiendo cosas, mañana 16 de marzo se debate en el pleno del Ayuntamiento de Getafe su situación y están dispuestos a acudir para hacerse notar, esperemos que la exposición pública de las miserias de esta empresa sirva para ablandar la conciencia de los que están arriba. Mientras tanto siguen con sus asambleas y con algunas acciones menores, ayer miércoles catorce de marzo se reunieron en la puerta de la empresa para comerse el bocadillo y mostrar una vez más su malestar; y en breve tendrán una asamblea donde hablarán de la posibilidad de hacer huelga.

Lamentablemente se ha llegado a esta situación, la huelga. Una postura que ningún trabajador desea pero que sólo tras meses de reivindicaciones sin que haya habido un mínimo de empatía se están planteando hacer, porque no nos engañemos esta gente lo que quiere es trabajar y sacar adelante la faena, lo único que están exigiendo son cosas tan fundamentales como unas condiciones laborales dignas y que se acabe una discriminación propia de países lejanos, no de uno de la Unión Europea. Porque nunca ha estado en la cabeza de las trabajadoras de las subcontratas, pero si llega el momento irán a la huelga porque ¡LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO!