Lito Bareac | Manel Pavón trabaja como teleoperador desde hace 4 años en el grupo Overtop, actualmente en el centro situado en el parque de la Marina de Viladecans (Barcelona). Hace más de un año había decidido abandonar por la presión y la falta de reconocimiento en su puesto de trabajo. En un giro de los acontecimientos, el Col·lectiu Ronda y la IAC le convencieron para quedarse y dar la batalla. Actualmente es el presidente del Comité de empresa de Overtop. Hablamos con él de la faena con los cascos y de cómo la plantilla de una empresa desorganizada durante 10 años tiene ahora tres comités de empresa.

 

¿A qué se dedica Overtop?

La empresa en la que trabajo se dedica mayormente al Telemarketing, aunque también tiene un apartado de backoffice. Es un grupo que para abarcar el máximo mercado y sortear la incompatibilidad de clientes se subdividió en 3 empresas diferentes (Overtop, Teamtop y Insurance). Los clientes mayoritarios del grupo son La Caixa, Casser, Endesa , A-On, Aecoc… También existe otro departamento que se dedica más al Media y a la imagen.

Es una empresa que empezó de una manera que podríamos llamar familiar. Dos socios se seccionaron de otra empresa grande de telemarketing aquí en Barcelona para crear una empresa muy pequeña de unos 10 operadores hace cuestión de 10 años. Empezaron a trabajar con SegurCaixa. Primero hacían encuestas de satisfacción o de estudio de mercado y de clientes que no era propiamente Telemarketing. A partir de aquí se fueron expandiendo para de una decena o veintena de trabajadores originales llegar hasta unos 500 trabajadores hoy día.

El pasado mayo nos comunicaron que la empresa fue absorbida por Digitex. Actualmente, los que ocupan cargos de dirección en Overtop tienen un cargo dentro de Digitex a nivel ibérico y a nivel latinoamericano en algunos casos. A partir de junio-julio del año que viene seremos absorbidos totalmente. Estas tres empresas desaparecerán y seremos parte del grupo Digitex: una empresa-monstruo que viene de Latinoamérica con 37.000 trabajadores o algo así.

 

Las condiciones laborales del telemarketing son conocidas por precarias, ¿En qué se traduce en el día a día de un teleoperador?

El telemarketing no es la panacea de nadie. Es el típico trabajo que, si se hiciera una encuesta, todo el mundo te diría que entró o bien rebotado de otro puesto durante la crisis o bien para salvar una temporada. Nadie se planteaba estar ahí de largo recorrido. Es precario porque es un sueldo muy bajo. Estamos cobrando – con el plus de especialista que son unos 40 euros más que te dan al año y que no está reconocido para todo el mundo – unos 1000 euros redonditos con las pagas prorrateadas. Es decir, el sueldo son unos 700. Muy mísero.

Luego esta la cuestión de lo que significa el telemarketing. No es un oficio que se trate de adquirir un conocimiento, desarrollarlo, adquirir una perfección en tu tarea… sino que es una exigencia diaria en la que no hay pasado. Tu cada día tienes que cumplir con un mínimo y el trabajador evidentemente es estrujado por toda esa presión. Una presión que la empresa impone de todas las maneras posibles para que se sienta responsable del día que por ejemplo no ha tenido éxito. Para que se sienta desgraciado e incomodo con esa situación y la quiera rectificar. Sin embargo, al otro lado del teléfono hay una persona que puede ser receptiva o no ser receptiva.

Entonces en estas empresas se hace máximo responsable al teleoperador. Se le dan unas herramientas muy básicas y primarias de técnicas de venta y ya está. La función de las estructuras medias es básicamente apretar con una estadística de ir cumpliendo objetivos en franjas de dos horas. Traspasan toda la presión al resto de la plantilla para llenar ese cupo que se ha propuesto de manera diaria, semanal y mensual.

 

Hace un tiempo que os habéis empezado a organizar. Cuéntame un poco ¿Cómo empezó todo? ¿Quién habéis formado las secciones sindicales?

Estos trabajos son un pozo de malestar y de queja. Esta exigencia diaria provoca que nunca te sientas reconocido porque siempre te sientes cuestionado. Esto lo que provoca en el trabajador es un rechazo del mismo trabajo. Una desafección fuerte. En mi caso justo ahora llevo 4 años (cuando llegué a abril). Los primeros años van pasando, te haces con ello y tienes tus buenas rachas. Luego la propia mecanicidad de tener una conversación de cinco minutos 8 veces a la hora – y encima la misma conversación exactamente – hace que no tenga ningún aliciente.

Lo que catapultó lo que se está haciendo fue el año anterior antes de mudarnos de la Zona Franca a Viladecans cuando cada viernes nos juntábamos para tomar una cerveza. Era el día de la marmota. En nuestro caso es mejor decir la semana de la marmota en que el viernes era el día de fuga y siempre eran las mismas quejas. La misma tónica de trabajadores que no se sentían reconocidos, de trabajadores que no se sentían atendidos, que lo único que sentían era que les tocaba apechugar y tragar.

El nutriente de estas empresas es que hay amarrados ahí dentro muchísimos operadores que, por ejemplo, tienen hipotecas o hijos a su cargo. Este es el motor que tienen estas empresas: los propios compromisos que tenga cada uno. Esto es les fuerza a ir un día y otro. Entonces se desarrolla un ambiente un poco decadente que, aunque te lo salvan los compañeros, genera un balance evidentemente insatisfactorio.

En diciembre del 2016 llegué a mis topes. Se dieron varios choques con el coordinador que yo tenia en ese momento. Lo máximo fue que cuando fui a firmar el contrato y me fije que no había ningún representante legal de los trabajadores. Había la sospecha de que había una representación opaca y de la propia estructura de la empresa. Era peor. Directamente no la había.

 

¿Cómo es posible que en tres centros con 500 trabajadores nadie se hubiera organizado en diez años?

De hecho había un poco de psicosis. Cualquier intento o cualquier mínima exposición en el puesto de trabajo de que uno se iba a organizar había un chivato. O directamente el propio director lo liquidaba de raiz. La persona que se intentaba organizar era despedida. Se da el caso que hay un chico que lo intento un poco antes que yo. En vez de buscar las alianzas en discreción lo hizo de una forma muy descuidada y fue llamado al despacho de la directora. La directora le puso sobre la mesa el tema: “¿Sabes por qué estás aqui?” El chico le dijo “supongo que es porque quiero montar un sindicato” y la tipa le espetó “Sí, pues por eso mismo te vas a ir a la calle”.

Entonces yo tuve esa desafección de no querer volver y fui a parar al Col·lectiu Ronda para ver que podía sacar. En una visita inicial de manera anónima y sin ninguna intención de organizar a mis compañeras me atendió Nacho Parra. Me dejó un par de argumentos indiscutibles sobre la mesa: “vale, te están jodiendo pero ¿Qué vas a hacer? ¿Te vas a ir por la puerta de atrás?” “¿Qué afectación va a tener eso para la empresa?” “¿Qué afectación va a tener para ti?” Me calculó una indemnización que era una miseria y me pregunto sobre que mejoras podría suponer irse así para la gente que se quedaba. Me hizo una propuesta: entrar de nuevo y montar una sección sindical para ver que pasaba.

 

¿Y te convenció?

Se me quedo en la cabeza durante las vacaciones que tenía y al final me puse en contacto con Mireia Herrera de la Intersindical Alternativa de Catalunya. Muy a mi pesar me encontré en una situación: estaba acostumbrado a escuchar a mis compañeros quejarse, no tenía ninguna atadura y me tiré a la piscina para crear una sección sindical con la IAC.

En febrero se presentó y ahí se empezó a tensar la situación. Estaba en un departamento bastante cómodo ofreciendo prestamos y fui a parar a un departamento de telemarketing. Durante un mes más o menos en el que camino de ida y vuelta en tren fui machacando discretamente a los colegas para que se animaran y se tiraran a la piscina. Les decía que estaba todo por ganar, que había una ley orgánica que te proteje y que hay cosas por encima de el caciquismo de las estructuras de empresa. Al final en una empresa tan dura como esta y que se había molestado en tener unas formas de poder tan secas gobernaba el miedo.

Poco a poco y a través picar piedra primero se sumó Salomé, luego me siguió Varis y pudimos constituir correctamente la sección sindical. Aún así estuvimos como un mes esperando reacciones, esperando que nos llamasen, cualquier despido inmediato…. Precisamente porque habíamos actuado con discreción, mediante burofax y sin mucho ruido, hablando únicamente con las 4 personas de confianza resultó que aquello pilló a la empresa en bragas.

Ya un poco más tranquillos empezamos a hablar con otros compañeros que tenían el mismo malestar que nosotros, que veían que había un hueco muy evidente y necesario de representación sindical. Por ejemplo, echando el cigarro en el descanso. En poco tiempo a IAC plantó una sección sindical en cada una de las tres partes en que está dividida la empresa.

 

Después llegaron las elecciones sindicales, ¿Cómo sucedió?

En paralelo unos compañeros de CGT hicieron su sección y convocaron elecciones – por aquel entonces la IAC no tenía potestad para convocarlas en Telemarketing. A estos chavales los despidieron. Después por fín se convocaron elecciones. Como IAC ni nos planteábamos. Sólo pensábamos en ser funcionales como sección.

Apareció CCOO casi de la nada porque estaba la futura compra de Digitex y CCOO tenía montado un comité en Digitex en Esplugues. Evidentemente puso la oreja, apareció y rascó pero fue una victoria demoledora de la IAC. Por los 9 delegados que corresponden para el comité de Teamtop la IAC plantó 7 y CCOO 2. Un mes después se votó en Overtop porque presionamos a Comisiones para que convocara elecciones fuera a ganar o no. Finalmente en Overtop – dónde soy el presidente del Comité de empresa- ganó la IAC 6 a 3 y en Insurance, donde hay menos de 50 trabajadores ganó CCOO.

Ha sido un año cojonudo. Los primeros meses fueron una época oscura de estar con el “ai en el cor” [asustados y nerviosos]. Luego hemos podido ir sacando un poco pecho. Con las elecciones ya fue apoteósico porque pudimos hacer campaña y los compañeros se implicaron muchísimo. La gente estaba alucinada.

 

¿Cómo fue la campaña electoral?

Lo que se vivió fue brutal. Hicimos una campaña muy bien hecha. Desde un panfleto muy atractivo que cuajó, videos, una cuestión viral via whats app… Hubó un par de días que la gente que te había votado de manera medio clandestina te guiñaba el ojo por los pasillos. Nadie daba un duro pero al final no había salida para la empresa. El comité Teamtop se inició a finales de julio y nosotros a finales de septiembre. Hemos ido de la mano.

Nos hemos encontrado con una situación empresarial dónde nos hace un poco el trilero porque intentan marear la perdiz con que todo se decide en Madrid. Es un tira y afloja constante. Es una tierra de nadie hasta que se confirme del todo la absorción. Por ejemplo, Digitex tiene reconocidas unas 15 horas al año de las 35 horas médicas que son para acompañamiento de los menores de 14 años y los mayores de 65. Se aplican en todas las empresas de Digitex y sin embargo con nosotros han hecho números, no les cuadran y nos las niegan.

Entonces tu vienes como representante de Digitex con tu tarjeta y tu chapita guapa, pero luego no me vas a reconocer los derechos que tienen el resto de trabajadores tuyos. Nuestra empresa la han comprado porque es una ganga en cuanto a gastos de trabajadores porque es lo más precario del mundo.

 

¿Qué mejoras estáis peleando?

Hemos ido consiguiendo cosas tan básicas como que se apliquen los descansos por convenio. En 10 años nunca se habían aplicado. ¿Eso qué significa? Que los compañeros que hacen 8 horas han ganado 5 minutos, los que hacen 7 horas han ganado 10 y hay casos como los que hacen 4 o 5 horas que han ganado 20 o 25 minutos. La calidad del trabajo de esa gente que lo único que podía hacer en el dia era comerse un bocata rápido pues evidentemente no era la misma.

Otro ejemplo, antes la empresa arbitrariamente había decidido que los justificantes médicos eran para 4 horas y que tenías que volver a tu puesto de trabajo sí o sí. Ahora sabemos que tenemos 35 horas en el año que si no te puedes mover de la cama te cubren todo el día con justificante y no tienes que recuperar las otras 4. Es una cuestión de pelear por ciertas condiciones que queremos conseguir: como la categoría de gestor o mejoras económicas y sobretodo intentar que lo que se va desarrollando por parte de la empresa no sea en deterioro de los compañeros.

Plantearon un aplicativo que es un sustituto del departamento de Recursos Humanos dónde uno introducía sus justificantes de ausencia. Digitex ha perdido esta discusión porque hay una sentencia de la Audiencia Nacional que defiende que al ir en beneficio de la empresa (porque el trabajador asume tareas del departamento de recursos humanos) debe ser ejercido en horario laboral o en horario de formación. Ahora a nosotros nos lo quieren colar porque somos nuevos y se piensan que no nos enteramos.

También estamos batallando mejorar la situación de los indefinidos. El convenio dice que una empresa puede tardar hasta 4 años en convertirte en indefinido, pero queda un poco vago los criterios que se siguen. Se establece que el 60% de la decisión de hacer indefinido a alguien es la antigüedad. Sin embargo, o no se tenía en cuenta o como te movilizaban de una empresa a otra la antigüedad volvía al punto de origen.

En ciertas cosas hasta ahora la empresa actuaba con demasiada libertad. Para decidir los cargos siempre había un coqueteo con trabajadores que querían caer simpáticos a la gente de estructura porque era los que ascendían. Estamos peleando para que el criterio sea la validez que tiene cada trabajador. Al final lo que hemos conseguido es que una empresa que hacía y deshacía a su voluntad que ahora este observada e incordiada. Que las cosas que nos reconozca el convenio se apliquen siempre. Llevamos sólo tres meses.

 

¿Qué objetivos tenéis para los próximos meses?

Lo ideal seria conseguir un convenio propio para un volumen tan grande de trabajadores. Para eso primero tenemos que pulir y conseguir todo lo que dice el convenio más básico, pero seria la intención. También es cierto que la nueva lógica de la empresa de actuar a través de Digitex lo que hace es básicamente entorpercer y dilatar las contestaciones porque todo se intermedia desde Madrid.

Hay también la intención de aunar luchas. Por ejemplo, con compañeros de Eulen que ahora son absorbidos también porque Digitex le ha retirado uno de los departamentos que tenía de Endesa a Eulen hace poco. Intentar tener una perspectiva un poco más amplia. No solamente tener en cuenta nuestras cuestiones propias. El primer paso fue ir al Congreso de Madrid que se celebró del 26 al 28 de febrero (3º Encuentro Internacional de Solidaridad y Luchas) con la intención de crear y organizar una red de acción y solidaridad en el mundo del Telemarketing tanto a nivel internacional con la gente de Latinoamérica como a nivel estatal con la gente de CGT. Son la gente que lleva más tiempo que nosotros en esto y lo tiene más claro.

Tenemos en mente algo tan sencillo como crear un comité de seguridad y salud y pasar todas las evaluaciones correspondientes. Es una empresa que busca tanto el máximo beneficio que los espacios entre teleoperadores no cumplen los requisitos hasta el punto que el cliente con el que hablas oye la conversación de tu compañero de al lado. Tampoco pasa los criterios ergonómicos. No pasa los criterios de luz respecto a las pantallas. No pasa los criterios de elevación respecto a las pantallas.

El hueso de todo esto es que queremos que se haga una evaluación psicosocial dentro de esta empresa. Que alguien en papel de arbitro pueda hacer comprender a la estructura de nuestra empresa los costes que tiene la presión y el miedo como único modelo de achuchar a sus trabajadores. Nosotros lo que queremos a largo plazo es hacerles comprender que la motivación es más efectiva que la presión.

El volumen de bajas de la empresa en este último diciembre ha sido del 40%. Si tu lo único que haces para buscar una respuesta del trabajador es meter miedo con que esa campaña se la van a llevar a otro lugar dónde la trabajen mejor, con que si no saca números es porque no está dando el máximo de si… Tienes a una plantilla catatónica y totalmente acojonada. Quien tenga el mínimo margen estará pensando en buscar trabajo en otro sitio y quien no seguramente acabe por no poder vencer el mal trago que le supone.

Tenemos mil historias a nuestro alrededor de compañeros que les afecta en su vida con su pareja, con sus hijos, etc Al final el trabajo absorbe tanto de ti emocionalmente que ni en el tiempo libre o el fin de semana después de tu jornada puedes salir de ahí. Quisiéramos cambiar el modelo de presión y de miedo del telemarketing por un modelo motivacional más eficiente y cumplir con las evaluaciones del comité de seguridad y salud. Nosotros podemos parecer ahora unos “comeflores” que vienen de abajo y no tenemos ni idea de como se gestionan los grupos pero queremos demostrar que no es una manera humana de trabajar.