LO TENÍA TODO PREPARADO PARA HACERTE FELIZ

Lo tenía todo preparado para hacerte feliz.
Habrías sonreído de placer al ver mi carne sonrosada
apretada y perfumada para ti -a todo te diría que sí-
para dejarte
orgullosa y satisfecha por el trabajo acabado.

Viene de mí, sólida y maciza como este roble –pensarías-
por fin ha aprendido lo que significa ser una mujer.

Mi interpretación sería perfecta.

Lo tenía todo preparado para hacerte feliz
y llegué tarde.
No pude evitar que te fueras sabiendo
que conmigo habías fracasado.

 

(Miriam Reyes)