Parece ser que la represión del estado español no tiene límites y utiliza todas sus herramientas para desplegarla. Hace unos días los medios de comunicación del régimen señalaban a los CDR y poco después la fiscalía abrió diligencias contra ellos.

Hoy martes día 4 de abril, la Guardia Civil, por orden de la Audiencia Nacional ha detenido a siete personas en Catalunya. Seis en las poblaciones de Òrrius, Arenys de Mar, Malgrat de Mar, Pont de Vilomara y Solsona por la concentración del 30 de enero en el Parlament acusadas de desórdenes públicos y atentados a la autoridad, más tarde han quedado en libertad con cargos. Pero Tamara, detenida en Viladecans acusada de terrorismo y rebelión ha sido trasladada a Madrid para declarar ante la Audiencia Nacional.

Alerta Solidària y la cuenta @CDRCatOficial ha hecho público un comunicado frente a la oleada represiva con el título “La operación contra los CDRs nos demuestra que vamos por el buen camino”, donde apuntan que ” hace días que se anunciaba una actuación de este estilo y hace días que la esperábamos. No nos engañemos, el Estado no frena sinó acelera”.

Detener a Tamara acusada de terrorismo es una burla que intenta criminalizar a la desobediencia civil, herramienta necesaria como sistema de autodefensa contra un régimen que está mostrando su verdadera naturaleza represiva al mismo tiempo que muestra su debilidad.

Ya hay convocadas movilizaciones de los CDR en solidaridad con los detenidos. En sus numerosas cuentas de twitter, que corresponden a los diferentes comités que se extienden por el territorio, avisan que la represión no los parará, que la solidaridad es su mejor arma y que están #MésViusQueMai