Poder Popular | Si buscas alquilar un piso o una habitación en las grandes ciudades, prepara tu cartera. El boom que se vive en el parque de viviendas en alquiler amenaza con expulsar a vecinas y vecinos del centro de muchas ciudades o bien asfixiarlas destinando la mayoría de su renta a pagar el alquiler.

Según el último informe del grupo Mitulagroup, el precio de la vivienda sigue creciendo tanto en la compraventa como en el caso del alquiler. Asegurando que el precio del alquiler “se ha disparado durante el primer trimestre del año, por lo que se puede hablar de un boom del alquiler.” Y es que, como señala dicho informe el precio medio de alquiler de una vivienda ha crecido hasta 300€ respecto al trimestre anterior alcanzando así los 1.025€. Siendo Barcelona la provincia con los precios más caros, seguida de Madrid y de Baleares.

 

¿A qué se debe este crecimiento tan descontrolado?

Varios son los elementos clave que causan este aumento de precios. Pero sin duda tres juegan un papel protagonista: la desregulación fomentada con la reforma de la LAU, la presión ejercida por el alquiler de pisos con fines turísticos y el papel de los fondos de inversión respecto al parque urbano.

Sin duda la presión ejercida por la gentrificación y la turistificación presiona los precios del alquiler alza, reduciendo además el stock de pisos disponibles para otros usos, desequilibrando así la relación entre oferta y demanda mediante la especulación. Además funciona sobre el conjunto del parque de alquiler como una expectativa de rentabilidad que no va a parar de crecer. El control oligopólico ejercido sobre el mercado de la vivienda ha generado ya un crecimiento del 9% sólo en el primer trimestre de 2018. Barcelona es el caso más claro de esta situación, en la ciudad los precios de alquiler alcanzaron un precio de 1.603€ de media. Seguida muy de cerca de Madrid, donde se alcanzó una media del costo del alquiler de 1.549€. Sin embargo, estos datos aparecen hinchados por portales inmobiliarios interesados en generar una expectativa lo más grande posible. El Observatori Metropolità de l’Habitatge de Barcelona habla de un gasto medio 824 euros al mes. Un dato que se situa por encima del gasto medio por hipoteca y supone que más del 40% de los inquilinos barceloneses dedican más de la mitad de su sueldo al alquiler.

En el caso de Madrid la diferencia entre los diferentes distritos de la ciudad se presenta notable.

Como decíamos, el agresivo papel que están tomando los fondos de inversión no ayuda a rebajar la situación de la vivienda tanto de alquiler como de compra y espolea al resto de actores a seguir los mismos comportamientos con una legislación a medida de la especulación. El mecanismo es el siguiente: el fondo de inversión avisa a las vecinas mediante una notificación de que ha adquirido su bloque, posteriormente aumenta el precio de cada vivienda entre un 100% o un 300% o directamente se niega a renovar contratos, a partir de aquí las vecinas no tienen más remedio que marcharse o bien organizarse para defender sus casas. Esta última es la decisión tomada por muchas vecinas en Madrid y Barcelona a través del Sindicato de inquilinas e inquilinos de Madrid y el Sindicat Llogaters en Barcelona. Este sábado 12 de mayo Madrid, Barcelona, A Coruña, Málaga, Granada, Palma, Valencia y Sevilla saldrán a la calle a denunciar la gentrificación, la falta de derechos laborales y el resto de impactos de las ciudades-marca neoliberales. En estas movilizaciones el alquiler y la derogación de la LAU tendrán papel central.