Víctor de la Fuente | Tras Grecia y Melilla en este 2018, la Caravana Abriendo Fronteras se ha desplazado a las islas del sur de Italia. Más de medio centenar de activistas se han desplazado para denunciar la política racista desplegada por la UE y el paso adelante que el nuevo gobierno italiano ha dado persiguiendo a las personas migrantes y la comunidad gitana en el país. Compartir experiencias y generar espacios de encuentro con las experiencias italianas es otro de los objetivos perseguidos por la Caravana. Desde Italia nos conceden esta entrevista.

 

¿Qué camino ha llevado a la Caravana a elegir Italia este año?

Tras ir a Grecia en 2017 y a Melilla en 2018, esta tercera edición de la Caravana pone el foco en Italia por ser una importante y peligrosa vía de entrada para las personas que se están desplazando. El país además está jugando un papel clave en el diseño de acuerdos de externalización de fronteras con Libia y otros países, donde se violan sistemáticamente los derechos humanos. Asimismo, el nuevo gobierno italiano se ha convertido en referente de las políticas antiinmigración que aumentan el racismo y la xenofobia en las sociedades europeas y el ascenso de movimientos y fuerzas políticas de extrema derecha.

 

¿Qué situación os estáis encontrando en Italia desde vuestra llegada?

Pese a ser un momento de gran tensión política en el país, con la decisión del vicepresidente y ministro de Interior, Mateo Salvini, de bloquear las fronteras exteriores italianas e impedir el atraque de barcos que intentan traer a salvo a personas rescatas en el Mar Mediterráneo, nosotras estamos viendo la Otra Italia, la que sí ofrece sus puertos y acoge a las personas. Estamos encontrando resistencias y ejemplos de lucha a lo largo del camino. Ya en Ventimglia, la frontera francoitaliana, fue muy emocionante participar junto a miles de personas en la manifestación organizada por el movimiento Progetto20K y otros colectivos bajo el lema “Ventimiglia Cittá Aperta”.

También nos han emocionado, y generado aún más ganas de seguir construyendo redes, la manifestación en Palermo junto a los compañeros/as del Forum Antirazzista de Palermo que engloba a varios colectivos y que realizan un enorme y potente trabajo de denuncia y de acogida. Al final de la manifestación además escuchamos al alcalde de esta ciudad siciliana, Leoluca Orlando, quien tiene un discurso diametralmente opuesto al de Salvini y para quien “todas aquellas personas que llegan a Palermo no son migrantes, sino palermitanos, desde el momento en que viven en ella”.

En Catania vamos a poder conocer y colaborar con la Red Antiracista de Catania y en la presentación de la campaña internacional #apriamoiporti.

Este conocer la Otra Italia nos hace tener cada vez más claro la necesidad, la importancia y la urgencia de trabajar en común con distintos colectivos de todas partes de Europa para hacer frente a la deriva xenófoba y ultraderechista.

 

¿Qué acciones estáis llevando a cabo y qué más está en vuestra agenda?

Además de nuestras asambleas internas organizativas, estamos llevando a cabo encuentros e intercambios de experiencias con las organizaciones aliadas italianas y participamos en todas las manifestaciones que ellas han convocado. También hemos hecho un homenaje en el Cementerio de Rotoli (Palermo) a los ahogados en el Mediterraneo, una acción contra la Europa fortaleza con máscaras que mostraban una alambrada con 28 estrellas, las de los Estados miembros, y una mordaza, el nuevo rostro de la UE, y una rueda de prensa.

En Catania acudiremos al Puerto de Pozzallo, el de mayor número de llegada después de Lampedusa, y nos manifestaremos ante la sede de Frontex, para denunciar la complicidad de la UE y de esta agencia en la muerte de miles de personas en el Mediterráneo y en la criminalizacion de las ONG que realizan la función de Salvamento que deberían realizar los Estados. Tambien acudiremos al CARA de Mineo, un centro de personas refugiadas, uno de los mayores de Europa y en el que las condiciones quedan bastante lejos de ser dignas, y a la base militar de la OTAN en Niscemi.

 

¿Que opinión teníais antes y durante de la política que se esta llevando a cabo desde el gobierno de Italia? ¿Qué papel consideráis que juega respecto a la política de la UE?

Nuestra opinión ya era negativa y se ha reforzado a partir de lo que nos cuentan las organizaciones amigas que trabajan aquí. Las políticas de cierre de fronteras llevadas a cabo por Italia no son nuevas, aunque estamos ahora ante una escenificación tremendamente peligrosa que la une a países como Hungría, en donde ni siquiera la emergencia humanitaria hace ceder en sus posturas.

No obstante, no podemos obviar que no hay mayores diferencias en su rol de controlador de la frontera Sur europea y el del Estado español. Son dos países que han desarrollado políticas de neto corte securitario y una continua pretensión -al igual que la UE en su conjunto- de forzar a los países emisores y de tránsito de la inmigración a firmar acuerdos de expulsión y deportación. Es decir, en este caso, tener a Libia y a Marruecos como las dos fuerzas que hagan el trabajo sucio de control migratorio.