Poder Popular | Desde hace meses, los trabajadores y trabajadoras del Casino Gran Vía en Madrid (grupo Comar), han estado movilizándose y organizándose para mejorar sus condiciones laborales. En marzo, como recogíamos en Poder Popular, comenzaron las negociaciones por un nuevo convenio. Una negociación compleja, en donde la empresa se enfrentaba por primera vez a un núcleo sindical organizado en torno a la CGT, que no estaba dispuesto a seguir soportando las pésimas condiciones y la falta de reparto de los beneficios habitual en el sector.

Meses después, la empresa ha firmado el convenio con un sector del comité vinculado a la dirección de la empresa. Una práctica habitual en los centros de trabajo, pero que ha sido respondida por los trabajadores coordinando su lucha con otros casinos pertenecientes al mismo grupo en otras partes del estado.

Como denuncia la sección de CGT en el Casino, la empresa decidió radicalizar la persecución contra los trabajadores organizados, despidiendo al responsable de organización y al de acción sindical de la misma sección. Ahora, en una vuelta de tuerca, ha despedido al presidente del comité de empresa, Javier Monge, también miembro de la CGT.

No es casual este despido. Como explican los propios trabajadores del casino, se acercan las elecciones al comité y la empresa ha optado por tratar de descabezar la resistencia al acuerdo firmado, ante la posibilidad de que el descontento se expresase con una derrota de los sindicatos que han firmado un convenio contrario a los intereses de la plantilla. Las acusaciones vertidas por la empresa son ridículas: acusan al presidente del comité de haber llegado tarde (¡hace 12 años!) y de que un cliente robó fichas en la mesa donde el sindicalista estaba trabajando, como si la seguridad de la empresa fuese responsabilidad de los trabajadores.

Desde la sección sindical de CGT se preparan próximas movilizaciones para denunciar estos ataques y llaman a solidarizarse y visibilizar su lucha.