Alberto Sánchez | Hace poco más de una semana nos encontrábamos con que la ultraderecha sueca batía su récord. Los Demócratas de Suecia se sitúan de nuevo como tercera fuerza política, pero siendo el partido que más crecimiento ha experimentado desde las elecciones de 2014, obteniendo ahora un 17,6% de los votos.

Los ecos de las fake news sobre inmigración y seguridad han contribuido a ello, como también parte de sus amplificadores: los youtubers. Ese es el ejemplo de The Angry Foreginer, que acumula más de doscientos mil seguidores en su canal. Junto a él otros como The Golden One, el seguidor de la escisión de “los Demócratas” (nótese la ironía) “Alternativa para Suecia”, Peter Sweden, etc.

Este fenómeno de influencers que contribuye al auge de la extrema derecha no pilla de nuevas. Milo Yiannopoulos ya puso su granito en promocionar a Trump. El youtuber abiertamente homosexual y homófobo, demuestra que las contradicciones les pesan bien poco, y que pueden permitirse decir casi lo que sea, sin que ello les pase factura.

Estas apariciones de personajes no son fruto de la casualidad, en el caso de la organización Generación Identitaria vemos su fuerte apuesta en el aspecto comunicativo para intentar introducir su discurso con Martin Sellner, su líder en Austria, Brittany Pettibone o el fichaje de Lauren Southern, que cuenta con más de medio millón suscriptores.

Además de Lauren, hay otros de la factoría TheRebelMedia, medio de comunicación de la extrema derecha canadiense, entre los que está Tommy Robbinson (Stephen Christopher) ex defensor de la English Defence League y que hasta antes de su encarcelamiento también solía recurrir al exhibicionismo mediante la plataforma. No es el único británico que colabora con los medios de este tipo, Paul Joseph Watson que participa en Infowars, supera el millón de seguidores.

Racistas, islamófobos y en contra del feminismo. Este nuevo movimiento que usa el humor para situarse en contra de lo que llaman “buenismo” o “ideología de género” (términos a los que casualmente también recurre Pablo Casado), se define como “políticamente incorrecto”, que no es más que un Caballo de Troya que lleva en su interior una esencia con dosis de fascismo.

En el caso español, más allá los Álvaros Ojeda de turno, vemos como hay elementos que intentan copiar el éxito de sus referentes. Ese es el caso de Un tío Hetero Blanco o Alonso DM, personajes con miles de seguidores que han sido catapultados por miembros de foros como burbujainfo o forocoches (inspirados a su vez por otros sectores que sirven para la Alt-Right como 4chan).

El anonimato que se crea en torno a estos foros con una jerga común los hace potencialmente peligrosos entre la juventud. De una forma similar ocurre a partir de ciertas comunidades de videojuegos que acaban politizándose como pasó en Discord. Sin contar con el alto contenido propagandístico que tienen ya de por sí algunos videojuegos (basta con recordar el Call Of Duty Black Ops, que tenía como una de sus misiones matar a Fidel Castro).

De esta manera contagian sus ideas convirtiendo a Rivera y Casado en moderados. Y es que el juego de ver quién es más duro hace parecer que cualquier comentario se quede corto y que la derecha parezca blanda, iniciando así una escalada de xenofobia y machismo para normalizarlos. Ante ello, la solución pasa por analizar estas nuevas redes y puntos de encuentro, explorando soluciones de manera colectiva para prevenir futuras generaciones intolerantes.