Chus Fernández y Marco Fidelio | Un conflicto con un empresario de una pastelería gijonesa ha escalado judicialmente hasta el punto de pretender condenar a la CNT Xixón por extorsión y asociación ilícita. Según Héctor González, portavoz del sindicato, hasta entonces los conflictos entre el sindicato y los empresarios hosteleros seguían más o menos el mismo patrón, que era el siguiente: “Gente con problemas de explotación laboral, en algunos casos de esclavismo; una comisión sindical donde se estudia el conflicto y la salida que se puede dar; y negociaciones fracasadas de primer punto que acaban desbocando en movilización del sindicato. Esto, en general, acababa con pactos antes de entrar en sala o extrajudiciales”.

El caso de la pastelería La Suiza comenzó con la llegada al sindicato de una trabajadora que denunciaba haber estado trabajando dos años sin vacaciones entre unas 55 y 60 horas semanales, a lo que se sumaba una denuncia de acoso sexual. Según la CNT, después de cotejar esta información debidamente se intentaron iniciar negociaciones con el dueño del establecimiento que se negaba en todo momento a tratar el asunto.

La denuncia por acoso sexual fue finalmente archivada por falta de pruebas, aunque desde la CNT denuncian que “no se tuvieron en cuenta nuestros informes y no se tuvieron en cuenta a nuestros testigos. Sabemos que no se tuvieron en cuenta a nuestros testigos porque no se les llamaron a declarar. Sabemos que no se tuvieron en cuenta los informes psicológicos que presentamos porque uno de ellos, al mandarse escaneado o por fax, se presentó cortado, era ilegible y no se pidió que se enviara de nuevo porque ni lo leyeron”.

El dinero que se reclamaba desde el sindicato para la trabajadora, alrededor de unos 6500€, iba “en concepto de vacaciones no disfrutadas, horas extras y no estoy seguro de si diferencia salarial. Es verdad que como se trataba de un caso de acoso sexual no queríamos que ella se cogiese la baja, sino que la despidieran, pero el dinero del despido en dos años es casi nada, unos 100 o 120 euros.” Esta cantidad requerida como indemnización es la que los propietarios de La Suiza denuncian como extorsión para parar la campaña contra el negocio. “Están llamando extorsión a sindicalismo y lo están diciendo unos auténticos delincuentes”.

Tras el fracaso de las negociaciones llegaron las movilizaciones de más de 100 personas a las que Héctor González califica de “un éxito total y absoluto. Fue increíble la respuesta solidaria de todo el mundo, sobre todo a raíz de las detenciones de las compañeras el 9 de mayo. Durante un mes y pico fue bestial”.

La respuesta del empresario resultó en una serie de denuncias que han acabado con unas 30 personas imputadas por calumnias, y las denuncias por extorsión y asociación ilícita al sindicato y al propio Héctor González.

El portavoz de la CNT “no cree, que en general, estas imputaciones afecten a las movilizaciones, principalmente porque las acusaciones por calumnia no tienen ni pies ni cabeza y las personas que están imputadas lo están de forma discrecional. Yo vislumbro una estrategia que es: imputamos a 30, procesamos a dos y así los procesados parecen más culpables”.

Aunque personalmente sí que reconoce cierto “hastío cuando te tienen abierto 6 o 7 procesos judiciales, el hecho de cada dos por tres te llegue una carta del juzgado, te llamen los abogados para preparar una declaración o, sobre todo, tengas que salir en prensa para aclarar la situación”. Pero matiza “A mí no me hace plantearme absolutamente nada”.

Desde la CNT tienen claro el motivo de todo este proceso “Se trata de cercenar el sindicalismo combativo. No quieren tolerar un sindicalismo de clase que tiene éxito en la medida que sirve como ejemplo. En nuestro caso, por encima de las victorias sindicales que hayamos podido tener, muy moderadas ya que jugamos al empate a cero -a que se cumpla un convenio-, son victorias que a medio-largo plazo calan en la gente”. En cambio, no creen que haya una connivencia con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, aunque sí consideran “la actuación de la policía contra nosotros está siendo desmedida, se han detenido a compañeras nuestras por obstrucción a la justicia y a los 15 días eso estaba archivado, se han detenido a compañeras por delitos que se están instruyendo como faltas leves, que no justifica una detención en ningún momento”.

Sobre el futuro de los juicios se muestran optimistas. Creen que tanto los juicios de obstrucción a la justicia, extorsión y asociación ilícita van a quedar en nada. Así mismo creen que la demanda que han interpuesto por denuncia falsa a la trabajadora también quedará en nada. Sin embargo, sí creen que se va a acabar juzgando al sindicato por calumnias ya que “la intención de la jueza es que se juzgue”. Aunque independientemente del resultado del juicio, el portavoz se muestra tajante sobre la posición del sindicato “Nosotros somos un sindicato que si se equivoca es para defender al trabajador, no somos un agente para hacer de mediador entre la empresa y el trabajador, somos un sindicato de trabajadores, con esto a muerte. Si salimos condenados, salimos condenados”.

El portavoz se lamenta de que “se juzga a los que piden que se cumpla la legalidad. Que esta gente haya sido condenada por explotación laboral y esclavismo laboral, que lo hayan reconocido en juicios y que la policía no los juzgue, no los investigue, teniendo la obligación de perseguir estos delitos” a lo que añade “y que la prensa no los trate como delincuentes, que es lo que son. Tratándonos a nosotros como presuntos delincuentes y a ellos como pobres empresarios”.

Desde la CNT Xixón confían que a largo plazo todo este proceso sirva, en el caso de que se resuelva favorablemente, para fomentar la imagen de un sindicato colectivo y de clase.