Víctor de la Fuente | El que fuera nombrado recientemente como el barrio más cool de Europa afrontaba esta mañana de viernes otro desahucio más. En esta ocasión las protagonistas eran Pepi y sus dos hijas, quienes llevan años viviendo en su casa durante 20 años en la calle Argumosa.

Desde las 21:00h de la noche de ayer, activistas y militantes de diversas organizaciones acudieron a la llamada del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid (SI) para defender el barrio frente a la especulación. Las demandas por parte del SI y de la PAH Centro Madrid eran claras: detener inmediatamente todos los desahucios que no cuenten con alternativa habitacional, moratoria a los contratos de alquiler e impedir subidas injustificadas del precio de la renta, algunas de las cuales ascienden hasta un 300%.

El caso de Argumosa 11 nos ofrece la foto que describe perfectamente la situación que se vive en muchos barrios de Madrid. Edificios comprados en bloque por un fondo de inversión, en condiciones fiscales especialmente beneficiosas, aumentando descaradamente los precios de alquiler y echando a sus vecin@s. En este caso la responsable es la inmobiliaria Inversión en Proindivisos S.L. quien ya ha echado a vari@s ancian@s de sus casas, tapiando y destrozando las viviendas. Desde la tarde de ayer decenas de personas fueron agrupándose entorno al portal nº 11 para colocar sus tiendas y cenar, preparándose para pasar una larga noche. Una improvisada rueda de prensa del SI, la PAH y Pepi dejaron bien claro su intención de no dejar la casa hasta que se asegurara una alternativa habitacional, siguiendo las directrices señaladas por la ONU. Quien mediante una carta, de carácter vinculante, remite al Estado español la obligatoriedad de no ejecutar este desahucio hasta que no se ofrezca una alternativa a sus inquilinas. Los colectivos vecinales reclaman la expropiación por parte del Ayuntamiento de Madrid del bloque para garantizar el derecho a la vivienda.

Desde las seis de la mañana un intenso despliegue policial, con hasta 6 unidades de la UIP (Unidad de Intervención Policial), acudía para ejecutar la orden de desahucio emitida por el juez. Acordonando los accesos desde las calles colindantes para evitar que más vecinas y vecinos que acudían a apoyar pudieran acercarse hasta el bloque objetivo del desahucio. Efectuando en algunas ocasiones identificaciones y registros. La orden de retirada de los cuerpos policiales se vio finalmente efectuada calmando notablemente la situación. Las 9:30h era el momento fijado para la llegada de la comisión judicial, responsables de la negociación con la abogada de Pepi. Dentro de las oficinas de la agencia inmobiliaria “Tecnocasa” se ha llevado a cabo la negociación. Tras más de media hora se ha confirmado, el retraso del desahucio sin fecha previa.

En paralelo en la periferia de Madrid, en Leganés, otro desahucio estaba previsto. En este caso, Sara y sus dos hijos, de 1 y 8 años, han sido expulsados de su casa sin alternativa habitacional. La vivienda, perteneciente al antiguo IVIMA, es el único recurso con el que cuenta la familia, la PAH de Leganés recalca “de ser ejecutado el desahucio se quedarían en la calle” .