Elliot Antón | El pasado jueves 27S cientos de estudiantes de la Universidad Rey Juan Carlos se movilizaron para luchar contra la corrupción de la institución educativa,que privilegia sistemáticamente a una élite socioeconómica y política.

Los casos de falsificación de títulos académicos por parte de Cifuentes, Casado, y Montón, son solo los más conocidos, la punta del iceberg. El rector Fernando Suárez Bilbao dimitió en 2017 por plagios en su máster y en varias de sus obras publicadas, y Enrique Álvarez Conde, catedrático, desvió 200.000 euros de fondos públicos de la universidad.

La corrupción, malversación, dejadez y desprestigio a las que está siendo sometida la Universidad Rey Juan Carlos, lo estamos pagando lxs estudiantes. Nos exigen diariamente un nivel de excelencia, con notas de corte y precios de matrículas que suben cada año, en una cultura de la meritocracia que las élites no tienen por qué cumplir. Desde que salió a la luz el primer caso de falsificación de máster, hemos soportado burlas, vergüenza, y rechazo de puestos de trabajo a causa de la devaluación de nuestros títulos y de la universidad pública en general. Nos condenan a una vida de precariedad y, sin embargo, es a nosotrxs lxs que no nos han regalado nada.

Por todos estos motivos, decidimos organizarnos para demostrar a las élites que no vamos a permitir que se lucren y/o consigan una posición de poder político a costa de nuestro futuro.

La huelga del día 27, convocada por 6 asociaciones de la URJC, estuvo precedida por encierros de varias de decenas de estudiantes en Fuenlabrada y Aranjuez, y tuvo un seguimiento del 60% y el 80% en algunos campus, aulas vacías en todas las facultades, bloqueo de puertas y piquetes informativos. Por la tarde se llevó a cabo una concentración frente al rectorado en el campus de Móstoles, a la que asistieron alrededor de 2000 personas. Un grupo muy reducido consiguió hablar con el rector, y éste negó tener cualquier tipo de responsabilidad ante la situación.

Las protestas del día 27 son las primeras de muchas que las seguirán. Seguimos exigiendo la dimisión del rector Javier Ramos, así como una investigación externa, y un proceso de limpieza y regeneración de los órganos de la universidad.

 

Elliot Antón es activista de Abrir Brecha.