Pepe Mejía | Redes Cristianas, esa Otra voz de Iglesia, se opone a que los restos del dictador Francisco Franco sean enterrados en un templo, “no solo por violar las propias leyes vaticanas interpretando torticeramente el Derecho Canónico, sino por el grave valor simbólico de enterrar a quien causó tanto dolor y violó los derechos humanos más elementales, en connivencia con gran parte de una iglesia y un régimen nacionalcatólico”.

En un comunicado emitido esta mañana bajo el título: “Los restos de un dictador no deben estar ni en un templo ni en una cripta. El evangelio y las víctimas no admiten complicidades”, los cristianos y cristianas de base califican de “desacertadas” las declaraciones del Cardenal Osoro al respecto. “No vale decir –Sr Osoro- que la Iglesia “acoge a todas las personas”, porque un dictador como Franco no es un bautizado más, y la inhumación de sus restos en un templo católico generaría más división y escándalo que en el mismo lugar del que ahora se aprueba su exhumación. Sería más que probable que, al estar en el centro de Madrid y en una zona eminentemente turística, se convirtiera en un lugar de visita y homenaje que, además de fomentar el odio y la división en la ciudadanía, sería ilegal por ir contra el espíritu y la norma de la ley de Memoria Histórica”.

En relación a la familia Franco, Redes Cristianas señala: “Esta pretensión de la familia Franco no se justifica ni desde la ética ni desde la axiología más elemental, esa que habla de los valores cristianos y se enraíza en el amor como único mandamiento que heredamos de Jesús. Porque el Amor es justo lo contrario a la violencia, las desapariciones, las muertes violentas, las fosas comunes, o la guerra civil que son precisamente los “logros” de este dictador. Desde el evangelio tenemos derecho a preguntarnos si una forma de vida así, objetivamente mirada, puede ser considerada cristiana”.

Cristianas y cristianos denuncian que la iglesia siga apostando por convivir con una forma de hacer política vinculada a la ideología neoconservadora. “Y a una ultraderecha antisocial que está muy lejos del evangelio y de la orientación más progresista del Papa Francisco. Para una sociedad, ya de por sí muy secularizada, esto sería una losa más que achacar a la Iglesia, que herirá la sensibilidad de la inmensa mayoría de la buena gente que existe en este país”.

El Comunicado de la Coordinadora Estatal de Redes Cristianas finaliza diciendo: “Si ante los avaros mercaderes que tomaron el Templo, la entrada de Jesús fue con látigo, hasta los pilares (y criptas) del Templo seguro que los derribaría, de cometerse esta felonía. Porque ni el Evangelio, ni las Víctimas admiten complicidades con el dictador. Paz y Bien”.