Víctor de la Fuente | Parece que la lucha por el derecho a la vivienda ha recuperado cierta referencia mediática, tras la aceptación a trámite de la ILP y el alcance en la opinión pública respecto a la cuestión del alquiler en los centros de las ciudades. Entrevistamos a Alejandra Jacinto, abogada y activista de la PAH.

 

¿Cómo valoras, como activista, la situación de la PAH y el movimiento por la vivienda en estos momentos?

Sin duda la PAH vive un momento mediático álgido, que se asemeja a los años anteriores, el 2013, cuando se dio el pico de desahucios. Es cierto que ha bajado el impacto entre otras cosas porque hemos ido cambiando la legislación y el tribunal de justicia de la Unión Europea ha ido suspendiendo los procedimientos de ejecución hipotecaria, lo que ha hecho que los desahucios hipotecarios hayan disminuido. Sin embargo, en una relación inversamente proporcional, han ido aumentando los desahucios por impago del alquiler y en precario, gente que no tiene título en los contratos, esto ha hecho que se vuelva a poner en la agenda mediática el elevado número de desahucios que vivimos a día de hoy, 182 desahucios al día en todo el estado español y casi 30 en toda la comunidad de Madrid. Además hemos conseguido algunos avances como la tramitación de una ley de vivienda, es verdad que el contexto de subida del alquiler, turistificación, nueva burbuja inmobiliaria y el caso reciente del tribunal supremo, ha favorecido un contexto en el cual la opinión pública se sienta interpelada por nuestras reivindicaciones.

 

Si un movimiento tuvo capacidad de dar un paso a la ofensiva, junto a la defensa de la vivienda, durante los años más duros de la crisis ese fue la PAH. Una demostración de la nueva relación de fuerzas, donde el movimiento por la vivienda se encuentra algo más favorecido respecto a los años anteriores, ha sido el primer paso dado por la ILP y las medidas tomadas por algunos ayuntamientos respecto a esta cuestión. ¿Qué opináis respecto a estas medidas, son suficientes? ¿Y la situación de la vivienda en el pacto de los PGE entre el PSOE y Unidos Podemos?

En efecto la PAH ha presentado esta proposición de ley que es la que ha sido admitida a trámite, pero también entregó una en el año 2012 que contó con un millón y medio de firmas. A su vez ha entregado ILP en distintos parlamentos autonómicos como Catalunya, Valencia, Murcia, la Comunidad de Madrid, donde la ILP fue directamente rechazada. Lógicamente nuestras aspiraciones son siempre de máximos y las medidas tomadas por algunos ayuntamientos no son suficientes, teniendo en cuenta que no garantizan un parque de vivienda pública para la ciudadanía. Por ejemplo, en el caso de la Comunidad de Madrid actualmente existe una lista de espera de más de 24,000 personas y 17,000 para la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo. En tanto en cuanto no haya vivienda pública para satisfacer esa necesidad, la falta de acceso a vivienda nos esta asegurado ya que las políticas públicas no son suficientes. No obstante, es cierto que es complicado generar vivienda pública y tampoco apostamos por la construcción de vivienda pública porque no es una solución a corto plazo. Pensamos que una política municipal de vivienda y una política autonómica, hay que recordar que es la Comunidad de Madrid que tiene competencia directa en materia de vivienda si bien el ayuntamiento a través de la EMV tiene adjudicada la gestión de vivienda mediante estas empresas. Lo que se tienen que tomar son políticas valientes, supone no estar esperando a que la SAREB te adjudique tres o cuatro pisos que además están en una situación de bastante mejora ya que no cumplen los acondicionamientos adecuados. Sino exigir a las entidades financieras que pongan a disposición o que cedan esas viviendas que tienen actualmente cerradas o sino iniciar procesos administrativos de expropiación de su uso que ya ha avalado el Tribunal Constitucional en sucesivas sentencias como la Navarra o la de Euskadi.

En cuanto al PGE, sin duda es una avance respecto a lo que había ya que se toman medidas que eran necesarias ser tomadas. Una de las cosas curiosas es que toma nuestro propio lenguaje, eso es una conquista, la victoria del lenguaje, habla de fondos buitre de gran tenedor de vivienda, etc. Pero siguen quedando muchas cosas en el aire, como el desalojo forzado sin alternativa habitacional que actualmente Naciones Unidas prohíbe y eso no se aborda y es el gran caballo de batalla que tenemos en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

Y luego además hay cuestiones en concreto que tendremos que ver el desarrollo que tienen para ver si podemos celebrar ese acuerdo o simplemente son medidas que no van al fondo del asunto, En ese sentido, por ejemplo, con el índice de precios de alquileres hay un riesgo, ya que efectivamente se pone un índice de precios máximos, pero una vez que ya se han consolidado ese tipo de subidas que ya no puedan subir más, cuando ya están realmente altos, no nos soluciona mucho. Lo que hay que incentivar es que bajen esos precios.

 

¿Se podrían entender estos pasos sin todos los años previos de lucha, de acumulación de fuerzas y de construcción de un nuevo sentido común que entienda la vivienda como un derecho y no como un privilegio?

Desde luego todos estos pasos y avances que estamos hablando, la propia sentencia de gastos del Tribunal Supremo y que sea una opinión compartida por parte de la sociedad no se entiende sin los años de movilización que llevamos a la espalda. La configuración de derecho a la vivienda como bien de primera necesidad y no como bien de merado o especulativo es el cambio de paradigma necesario por el que apostamos. Es evidente que no se ha producido totalmente, y prueba de ello es la nueva burbuja del alquiler, pero estamos en ello. Y cada vez hay más sentencias en ese sentido, el de consagrar el derecho a la vivienda como derecho fundamental o como bien de primera necesidad. Recientemente conocimos una sentencia de usurpación, de un caso de ocupación de la Audiencia Provincial de Madrid que precisamente configuraba la vivienda así, decía que “el derecho a la vivienda de una familia tenía que estar por encima del afán especulativo de un fondo que había adquirido esa vivienda” bueno, esto demuestra un cambio de paradigma hacia el que estamos transitando. Pero que desde luego sin movilización popular es imposible que se dé.

 

Para acabar, ¿qué consejos tienes para otros movimientos de los denominados del sindicalismo social?

Para ellos, como pueden ser movimientos hermanos como el Sindicato de Inquilinas por ejemplo, yo creo que el consejo es que podamos aglutinar fuerzas, luchas y recursos humanos ya que esta es una batalla a largo plazo. Ya que en ocasiones te dejas llevar por los acontecimientos o los ritmos institucionales. Por tanto, cuanto más unidas estemos para poder correr mejor juntas será más fácil.