Cecilio Esteve Pérez | El pasado martes 16 de octubre, las ciudadanas de Elda se despertaban con la alarmante noticia de qué Hogar Social inauguraba su sede, la primera en el País Valencià. Una ciudad en la que las asociaciones, vecinales y ONGs han sido víctimas de los ataques de la extrema derecha durante muchos años. Quienes acabaron provocando la aprobación por parte del ayuntamiento, en un pleno, de una moción de urgencia en la que se declaraba a Elda una ciudad libre de fascismo, racismo y xenofobia.

La respuesta de las vecinas no se hizo esperar. De manera espontánea, surgió un movimiento formado por diversas asociaciones y vecinas, que mostró desde el primer momento su rechazo a este grupo fascista mediante la convocatoria de una asamblea y una concentración. Por otra parte, trasladaron su oposición radical contra el asentamiento del Hogar Social al Ayuntamiento.

Este movimiento provocó que el Ayuntamiento y todos los partidos que lo integran se posicionarán, mediante la firma de un manifiesto y la celebración de una rueda de prensa, mostrando su rechazo a este grupo fascista.

Hogar Social justificó la suspensión del acto debido a la lluvia. Pero esto no sirvió para aplacar el movimiento vecinal, que finalmente celebró la asamblea abierta el viernes a la que acudieron unas 100 personas y diferentes organizaciones. Desde activistas de movimientos sociales hasta partidos tradicionales, en la que se invitó a participar en la concentración del día siguiente y en la que se dejó entrever el posicionamiento unitario plural y abierto de un pueblo contra el fascismo.

El sábado se realizó la concentración bajo el lema “Elda unida contra el fascismo” a la que acudieron unas 300 personas. Una concentración abierta plural diversa y multicultural, en la que participaron asociaciones, asambleas, partidos políticos y ONGs en la que había una idea central de unión: el antifascismo.

Después del acto, que se celebró sin ningún incidente, se sucedieron varias agresiones por parte del grupo neonazi Hogar Social a diversas compañeras, que se alejaron del grupo, una vez finalizada la concentración.

 

¿Quién se esconde tras el Hogar Social?

Hogar Social es un grupo de extrema derecha que tras su discurso de tinte social y patriótico intenta extender sus ideas fascistas, racistas y xenófobas.

A través de su ataque a las élites políticas y económicas, y su principal actividad, la recogida de alimentos para españoles, están siendo capaces de llegar a diferentes capas de la sociedad. Pero esta imagen amable no debe esconder su auténtica caracterización de fascistas, como podemos observar en las dos personas que iban a realizar la presentación: Melisa Rodríguez, líder e imagen del Hogar Social Madrid y Cristian Ruiz líder del grupo neonazi en Elda, conocido en la localidad por su participación en diferentes agresiones. [1] [2]

Elda ha vuelto a demostrar una vez más que a la extrema derecha se le combate y se le derrota mediante un movimiento antifascista amplio plural y diverso, que sea capaz de llegar a todas las capas de la sociedad para acabar con las ideas.

 

[1] https://www.eltemps.cat/article/5347/ultres-dhogar-social-madrid-van-participar-en-lintent-de-boicot-del-9-doctubre

[2] https://www.eltemps.cat/article/1629/la-nova-pell-de-la-ultradreta-lonuestro