Pepe Mejía | Pedro Casas (Madrid 1952) es todo un referente en los movimientos sociales y populares de Madrid. Inició su actividad política marcado por el gobierno de la Unidad Popular de Chile, y desde 1974 lleva vinculado al tejido vecinal del madrileño barrio de Carabanchel Alto. Militó en el PCE e IU y lo dejó hace 30 años. También ha estado ligado desde los barrios desfavorecidos a los movimientos en favor de una educación de calidad y pública, junto con asociaciones de vecinos y vecinas, padres y profesores. Siendo la solidaridad su bandera, se ha volcado con los pueblos del Estado español, en favor de soluciones políticas a los conflictos vasco y catalán, en contra de los juicios políticos y en colectivos como Madrileños por el Derecho a Decidir (MDD).

Explícanos cómo fue el origen de organizar una consulta sobre el sistema político. ¿Cuál fue su recorrido?

Hace un año se planteó la iniciativa en la coordinadora del movimiento republicano en Madrid pero no tuvo el eco esperado. Posteriormente lo planteamos a gentes de diversos barrios creando asambleas que dieran soporte a la consulta, como un paso adelante, saliendo de la dinámica de las movilizaciones puntuales que cada año hacíamos.

¿Cuáles son los objetivos de la consulta?

Básicamente son dos. Primero, que el movimiento salga del impasse en el que se encuentra, tomando la iniciativa. No sólo pedir un referéndum sino demostrar que nosotrxs somos capaces de poner las mesas y en donde la ciudadanía pueda manifestarse sobre este tema. Otro de los objetivos es desarrollar el tejido social por barrios y pueblos, que amplíe la base y sea capaz de expresar el sentimiento republicano o antimonárquico cada vez más mayoritario entre la población.

La consulta se realiza en un contexto en el cuál la monarquía se encuentra en el más absoluto desprestigio por su falta de credibilidad en los asuntos de corrupción y porque no parece razonable que –el máximo representante del Estado- no sea elegido democráticamente. ¿A qué se debe de que el actual rey sea herencia de un régimen genocida como lo fue el franquismo?

Se debe a los intereses del gran capital del estado español con ayuda internacional. El golpe de Franco tuvo ayuda internacional explícita de algunos países y el silencio cómplice de otros. El golpe truncó la república porque estaba abriendo paso al reparto de tierras y hacia una economía más social. Quienes impusieron a Franco, que fueron los grandes terratenientes y banqueros, quisieron dejar como herencia a un jefe de estado que controlase y pilotase que las cosas no se fueran de las manos. Las dos restauraciones borbónicas fueron golpes de estado, y en la segunda con un largo período de 40 años de brutal represión.

 ¿Consideras oportuno convocar o trabajar por una Asamblea Constituyente?

En la medida en que haya una crisis de régimen habrá esa posibilidad. Los necesarios cambios políticos serán realizables en la medida en que nos organicemos y hagamos posible ese cambio. Es un hecho que el régimen se está descomponiendo, y como autodefensa surgen brotes franquistas, no sólo en la calle y algunos partidos, sino aflorando también en un aparato judicial que no fue democratizado, y está instalado en el escándalo permanente, en particular en su cúpula. Tarde o temprano seremos capaces de organizarnos y superar este régimen de forma progresista y social.

Consideras que debe haber más cotas de transparencia en la corona o es necesario que la ciudadanía se pronuncie por el régimen que desea.

Sabemos que la monarquía hace todo lo posible por mantenerse. El llamado emérito se marchó por el descrédito, y la sucesión en su hijo actual rey ha sido un cambio cosmético que no ha servido para nada. Hoy el rey Felipe VI es un déspota y dictador, con el cual no hay ninguna salida. La ciudadanía tiene que decidir. En estricta legitimidad histórica, deberíamos ir a la casilla de salida, regresar a la II república porque todo lo que ocurrió tras el golpe fascista de 1936 y posterior guerra y represión es ilegitimo. Pero los procesos históricos no se producen por decreto, sino por la voluntad de un pueblo, y la ciudadanía tiene el derecho a decidir entre  monarquía o república. La cuestión no se reduce a la forma de elección de la jefatura del Estado, pues quizás no sea necesario tenerlo, y bastaría una presidencia de gobierno sin tutelas de nadie, más que el pueblo y un parlamento democrático. El actual régimen monárquico es caduco y está fuera de la historia, sirve a los privilegios de los grandes caciques y grandes fortunas.

¿Cómo se organiza la consulta?

Se organiza desde el momento en que algunos compañeros y compañeras dicen que esto va a andar, que no tenemos nada que perder. Establecimos contactos con gente conocida en barrios y pueblos de Madrid, y a partir de allí han ido surgiendo asambleas de personas con y sin vinculación política, sin directrices de sus organizaciones, sino porque se creían en esta propuesta. Existen doce asambleas en Madrid con implantación y gran transversalidad. Funcionan en barrios y pueblos, y desde mayo se coordinan en reuniones cada tres semanas, donde se toman las decisiones como la fecha, en texto de la pregunta, los protocolos de actuación, etc. Queremos realizar una consulta que se parezca a una consulta, es decir que no sea una mesa de difusión de propaganda, sino respetuosa con cada una de las opciones a decidir, y por eso las mesas no tendrán símbolos de la monarquía ni de la república, que cada uno se sienta respetado en su decisión, y esto legitima el proceso que estamos impulsando. El funcionamiento es horizontal, asambleario y autogestionado. Nos financiamos con la venta de bonos, chapas o aportaciones voluntarias, para hacer carteles para la difusión, pegatinas, pancartas, urnas…todo el material sale de la autogestión.

¿Cuál es tu opinión sobre el posicionamiento de los partidos en torno a la consulta?

Con respecto a los partidos republicanos, el PSOE es el que más defiende a la monarquía, y aunque sabemos que muchos votantes socialistas van a participar en la consulta, como partido no participa ni apoya. Otros partidos de izquierda no lo han metido en su agenda, unos ocupados en cuestiones preelectorales, y otros por otros motivos, por lo que no se han tomado como una actividad estratégica importante. Más que una crítica es la constatación de la realidad, porque decir lo contrario sería mentir. Por el contrario son muchas las personas que han creído en el proyecto, en la iniciativa, lo que ha sido muy positivo para impulsar estas asambleas con savia nueva, y los partidos van detrás. Sabemos que simpatizan con la idea y es posible que el 2 de diciembre participen activamente pero no lo están impulsando.

El PP ha anunciado con querellarse contra toda autoridad municipal que apoye la consulta. ¿Tan peligrosos sois? ¿Qué le diría al PP, Ciudadanos y VOX?

R.- No sé si somos peligrosos, pero el régimen controla cada vez menos y eso se ve cuando partidos que quisieron presentarse como de centro (Ciudadanos) se escoran hacia la extrema derecha, junto al PP y VOX. El régimen hace aguas quienes lo defienden se instalan en discursos duros y amenazas, con violencia en las calles como están haciendo en Catalunya. La extrema derecha ha judicializado todo, porque tiene el aparato judicial, la cúpula, a su servicio, ejecutando la represión y en ocasiones paralizando la actividad política cuando le interesa. Cuando la derecha radical del PP no ejerce su poder desde el gobierno, lo trata de ejercer desde la oposición, usando el poder judicial. Un ejemplo es la paralización del cambio de nombres de algunas calles, competencia plena municipal, que los jueces paralizan cautelarmente por una denuncia del PP, o de la fundación Franco, consiguiendo su objetivo. Y eso también lo hicieron en un acto programado en Madrid con motivo de la consulta del 1 de octubre del 2017. No se pudo hacer el acto en una instalación municipal porque un juez lo paralizó, aunque luego no tuviera razón. Teniendo en cuenta estos antecedentes es posible que prueben intenten que algunos jueces impidan poner mesas en la calle y esta actitud cavará más la fosa de este régimen en descomposición.

¿Por qué hay más consultas fuera del 2 de diciembre? ¿No habido consenso con la fecha?

R.- Hay dos tipos de razones. Por un lado hubo inicialmente dos ideas que no llegamos a un acuerdo. Unos pensaban que había que hacer las consultas cada vez en un lugar, con participación de activistas de otros lugares, y no crear asambleas locales. Otros pensábamos que habría que crear asambleas en cada territorio, barrio y distrito, para crear tejido local. Otra diferencia afectaba al formato de la consulta: Unos pensábamos que debería parecerse a una consulta, con sus protocolos, y otros no le daban importancia a estas cuestiones formales, permitiendo que en las mesas hubiera simbología republicana. Por estas diferencias, acordamos que cada cual siguiera su camino, convencidos que en el futuro habría convergencia, y que en definitiva todo suma. Otro tipo de razones por las que hay varios días, es por el hecho singular de las universidades, que no pueden celebrar la consulta un domingo. Estamos muy contentos del impulso que está habiendo en los campus de más de 20 universidades, y comprobamos que hemos acertado en la iniciativa. Hay mucha semilla sembrada, y a nada de que se ha planteado una iniciativa nueva, ha brotado por todas partes. Y esto tiene mucha importancia por lo que supone de participación de jóvenes. La primera consulta la harán el próximo 29 de noviembre.

¿Cuál es la composición ideológica/política al interior de la consulta?

La pluralidad y transversalidad, de las personas que componen las asambleas, tanto en sus características sociodemográficas como políticas, es uno de los principales valores de este proceso. A diferencia de otras veces, nos hemos organizado en torno a esta iniciativa sin pasar por el proceso farragoso de puntualizaciones y matices que paralizan muchas iniciativas. Vamos a empezar a andar y en el camino daremos pasos articulando debates que vayan armando propuestas políticas para el futuro. Aunque la consulta también llama a los monárquicos que lo deseen, las 500 personas voluntarias que pondrán mesas en la calle se consideran republicanas, pero defensoras del Derecho a Decidir. Los defensores de la monarquía ya tienen su régimen, aunque esperamos y deseamos que participen en la consulta, por sentimiento democrático. Y también muchos votantes de los partidos que defienden la monarquía creen que se trata de un régimen trasnochado, por lo que les animamos a que lo manifiesten con su voto.

Después del 2D ¿habrá más consultas?

El día 2 de diciembre también habrá consultas Talavera de la Reina (Toledo) y Miranda de Ebro (Burgos). Con seguridad que habrá más fechas, como el caso de las universidades que están creando asambleas y habrá días que coincidan o no. Este ya es un movimiento imparable, ya que personas de diversos barrios y localidades de Madrid y otros territorios se están poniendo en contacto con nosotros, interesadas en impulsar la consulta. A lo mejor no da tiempo, de aquí al 2 de diciembre, y por ello habrá que convocar nuevos días de consulta, despacio pero seguro: Existen muchas perspectivas de futuro. En definitiva, estamos asistiendo al nacimiento de un movimiento imparable de celebrar consultas para decidir si queremos monarquía o república, y el reto es no quedarse ahí.

Pepe Mejía es activista de Latina y militante de Anticapitalistas