Gerardo García | El pasado 26 de noviembre tuvo lugar en La Plaza de l@s Comunes el acto ‘¡No Pasarán! Nuevos Retos del Antifascismo’, donde se abordó el auge actual de iniciativas y planteamientos polític@s radicad@s en la extrema derecha y con posturas fuertemente racistas y autoritarias y donde también se planteó la necesidad de combatirl@s desde la base y de la forma más efectiva posible.

En primer lugar, intervinieron Sonia Lúcio y Rodrigo de Sousa, militantes del PSOL (Partido Socialismo e Liberdade) brasileño, formación izquierdista a la que pertenecía Marielle Franco, activista social asesinada este mes de marzo por la ultraderecha. Después de catalogar el nuevo Gobierno de Jair Bolsonaro como un ejecutivo neofascista apoyado principalmente por la Iglesia Evangélica, las Fuerzas Armadas y las oligarquías agroindustriales, trazaron una hoja de ruta para la izquierda brasileña basada en luchar por la unidad lo más amplia posible de la clase trabajadora y de la izquierda social y política, establecer alianzas de solidaridad internacionalista y apoyarse fuertemente en el movimiento feminista y en el que lucha por la libertad de cátedra, principales bastiones de lucha contra la ola reaccionaria que asola el país. Todo ello sin olvidar un más que necesario ejercicio de crítica del papel desempeñado por la izquierda institucional y el Gobierno progresista y reformista del PT estos últimos años para haber llegado a la situación actual.

A continuación, tomó la palabra Marko Mastrocecco, militante de la agrupación madrileña de Potere al Popolo, coalición de diversas formaciones y particulares de la izquierda italiana nacida hace aproximadamente un año. Describió las políticas puestas en práctica por el nuevo Gobierno de coalición entre Lega y Movimento 5 Stelle como, efectivamente, racistas y autoritarias, basadas en una criminalización sistemática de la inmigración, si bien tampoco se puede hablar de una ruptura absoluta con ciertas medidas tomadas por el ejecutivo anterior, supuestamente de tendencia centroizquierdista. También informó de la fuerte persecución que han sufrido ciertas experiencias alternativas y de resistencia, cómo pueden ser las políticas de acogida de ayuntamientos como Riace y de ‘recuperaciones’ de fábricas abandonadas por parte de trabajadorxs de las mismas.

Fidel Oliván, coordinador de la Asociación de Boxeo Popular ‘Guantes Manchados’ y miembro de la Asociación Vecinal ‘La Mancha’, ambas radicadas en el distrito de Usera, comenzó con una breve descripción de las similitudes y las diferencias entre ‘extrema derecha’ y ‘fascismo’, para, a continuación describir sobre cómo formaciones como VOX, grupúsculos neonazis y demás actores sociales de derechas han aprovechado la precariedad reinante del barrio y su escaso tejido social para hacerse un hueco en el mismo, conformándose en una ‘Asociación Vecinal’ (denominada sencillamente ‘Usera’) y protagonizando actos como el boicot a los Plenos de las Juntas de Usera y de Arganzuela o la agresión, durante las Fiestas de La Melonera, a una histórica militante antifranquista. Ante esto, no queda otra que establecer una hoja de ruta antifascista a nivel de barrio que observe un buen número de tácticas y estrategias directas, incluyendo la acción directa.

Por último, María Lobo, militante feminista y anticapitalista recordó la importancia de incluir este eje en la lucha contra esta ola reaccionaria porque, del mismo modo en que el feminismo se ha revelado últimamente como el peor enemigo de la ultraderecha y el (neo) fascismo, ést@s lo son del feminismo. Para ello, por ejemplo, es necesario combatir discursos antifeministas disfrazados de ‘igualitaristas’ como puede ser el que enarbola Melissa Ruiz, de Hogar Social Madrid, o de otras mujeres que actualmente lideran movimientos y partidos del mismo espectro dentro y fuera del Estado Español. Asimismo, recalcó la importancia de incluir la autodefensa como uno de los ejes principales de lucha, de combatir el machismo aún existente en la izquierda y de apostar por la interseccionalidad de las luchas, así como de establecer alianzas estratégicas con movimientos concretos, como puede ser el ecologismo, bajo la consigna de que ‘ni la tierra ni las mujeres son territorio de conquista’.

El acto concluyó con un breve debate en el que se alumbró la idea de crear e impulsar una gran Coordinadora de Acción Antifascista que abarque toda la Comunidad de Madrid y que observe todos los ejes e intersecciones que una lucha tan trascendental como ésta requiere.

Gerardo García es militante anticapitalista.