Leopoldo Pelayo |  La Coordinadora de pensionistas en defensa del sistema público de pensiones (COOSPE) ha celebrado su tercera Asamblea Estatal. En ella hemos analizado el movimiento de pensionistas durante estos dos años desde su fundación, las estrategias más adecuadas en el futuro y las movilizaciones como instrumento para conseguir nuestras reivindicaciones.

Nuestra tabla reivindicativa y demandas se han llevado a todas las instituciones del Estado, se han debatido las mismas en Ayuntamientos, Comunidades, y se han registrado y entregado en el Congreso de los Diputados a los distintos partidos políticos.

Nuestra tabla y demandas se han llevado, y lo vamos a seguir haciendo, de forma continua a las calles y plazas de la mayoría de ciudades y pueblos del país con un apoyo masivo de pensionistas y ciudadanos.

Hay una fecha que marca un hito, un antes y un después en la movilización, como sucede en el tablero del ajedrez, la iniciativa cambia de bando. Esa fecha es el 22 de Febrero del 2018. El gobierno del PP había dicho hasta la saciedad que sus políticas de austeridad hacia los pensionistas, sustentadas al igual que con otros sectores sociales en el art 135, e implantadas con el 0,25% y el factor de empobrecimiento, iban a continuar. Las 40.000 personas que rodearon el Congreso ese día lograron doblar el pulso al gobierno, desde entonces solo se habló de la necesidad de actualizar el IPC.

La historia del trienio negro (2010-2013) de reformas laborales y de pensiones habían creado una indignación generalizada. Los salarios de miseria impuestos con las reformas laborales del PSOE (2010) y PP (2012), provocaron una disminución de ingresos en la SS; y por otro lado, las reformas de pensiones de los mismos partidos en 2011 y 2013 nos llevaron a 9 millones de pensionistas, con sus factores de empobrecimiento, a pensiones de miseria. Mes a mes, semana a semana del año 2018, millones de pensionistas y ciudadanos se lanzaron a las calles el 17 de marzo, 16 de abril, 5 de mayo, 27 de mayo, 19 de junio, en decenas de ciudades y centenares de pueblos, convocados por la Coordinadora en Defensa del Sistema Público de Pensiones, llevando a cabo un ciclo de movilización social sostenido en el tiempo, solo homologable por su intensidad y fuerza a las movilizaciones de la transición de 1977.

Nuestras demandas recogidas en la tabla reivindicativa siguen intactas. Y continuaremos en las calles hasta conseguirlas. Hoy exigimos de forma urgente:

A) Una reforma integral del Sistema Público de Pensiones, basada en nuestras propuestas presentadas a la Ministra Magdalena Valerio el pasado 31 de julio, que resuelva de forma definitiva las graves desigualdades existentes hoy en día y que asegure las pensiones de mañana.

B) Un debate abierto a toda la sociedad, que aborde todos los problemas del SPP y el porqué se ha llegado a esta situación.

C) Una mesa de negociación y diálogo, donde, además de otros colectivos implicados, estemos representados los verdaderos afectados.

Con el gobierno del PSOE, vivimos una situación análoga a la vivida durante años con el gobierno del PP: no se garantiza la revalorización de nuestras pensiones después del 2019, no se ha suprimido el 0,25 ni los factores de empobrecimiento; las reformas laborales y de pensiones siguen vigentes. Por tanto vemos mucho de gesticulación pero poco de realidades.

El próximo día 2 de febrero, sábado, se celebrará una nueva movilización general contra el Real Decreto 28/12/3018 del gobierno, donde una vez más, se aplaza la solución de los problemas del SPP. Un decretazo el día de los Inocentes que deja a 510.000 pensiones de invalidez permanente total sin la garantía de la base mínima que tenían, 55% del SMI, en torno a 420€. Una pensión de vergüenza que deja a estas personas al arbitrio de los gobiernos y de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) que deseen plantear. Estaremos en las calles el tiempo que haga falta, gobierne quien gobierne, defendiendo las pensiones dignas.

 

Leopoldo Pelayo es miembro de la Comisión Estatal de Comunicación (COESPE).